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En estos tiempos de globalización es fundamental para el imperio que los pueblos pierdan su memoria, es imprescindible que olvidemos nuestras formas de decir y hacer, le es necesario abolir toda resistencia étnica cultural, crear lagunas históricas pareciese la tarea de los enemigos de Nuestra América. Levantar las banderas de la memoria y del pensamiento crítico debe ser el camino, rescatar la epopeya, los momentos gloriosos que dan fe de una resistencia son los elementos primordiales de una República Bolivariana en construcción. Como objetivo fundamental de vida y de desarrollo respetando la diversidad, memoria pretende ser: resistencia étnica cultural, formas asociativas de encuentro, círculos, cuadrados, triángulos, espacios de articulación, investigación y debate, como premisas imprescindibles de los estudiantes de historia.
Todo parece indicar que la lucha por los Centros de Estudiantes y la Federación de Centros Universitarios (FCU) es la lucha de un país aislado llamado Comunidad Universitaria ubicada en Caracas; nos atrevemos a decir que no es así, al contrario de lo que se ha querido mostrar impunemente. Nosotr@s ubicados en este recinto somos los que poblamos Caracas y sus aledaños, es decir, asumimos que no somos un país aislado controlado por mafias bandoleras liderizadas por su máximo jefe: Guissepe Gianetto, sujeto ampliamente identificado como enemigo del proceso revolucionario y del pueblo bolivariano en general.
Hoy lunes 17 de Noviembre de 2003, es un día especial: por primera vez desde la pesadilla de Gianetto y su brazo armado de Bandera Roja, los compañeros progresistas unificados en un solo criterio: que la Casa que vence las sombras vuelva a ser multicolor y a vestirse de pueblo, conquistaron en un ejemplo de unidad de acción la FCU para desde allí impulsar la transformación universitaria apegados al estado de derecho sin olvidar que esto ha sido una lucha de décadas por la memoria y el pensamiento crítico.
Ahora nosotros, el Centro de Estudiantes de Historia como parte de ese proceso, denunciamos que fuimos víctimas de una acción antidemocrática presta a acabar con la memoria y el pensamiento crítico. En consecuencia, hemos decidido impugnar las fraudulentas elecciones que se celebraron el día 14 de Noviembre, en las cuales los compañeros del proceso fueron eliminados de las listas de votación, cercenándoles su derecho al sufragio, teniendo esta acción como resultado un escenario en el cual por escasos tres votos se pretendió de forma violenta y agresiva arrebatar el glorioso y digno Centro de Estudiantes. Denunciamos la estrategia de los profesores afectos al golpismo que colaboraron con este fraude, eliminando a nuestros compañeros de las listas y convocando abiertamente a los alumnos de nuevo ingreso a votar por la plancha que representa los intereses del golpismo dentro de nuestra escuela.
Proponemos nuevas Elecciones con Trasparencia, y con la inclusión de quienes fueron excluidos del proceso, entre tanto, reiteramos de manera categórica que no entregaremos bajo ningún concepto los espacios conquistados por la memoria y el pensamiento crítico.
Convocamos a tod@s a la defensa del Centro de Estudiantes contra cualquier acción fascista de quienes pretenden detener y acabar el proceso de transformación universitaria, la pérdida del Centro de Estudiantes de Historia es parte de una campaña en los términos de lo que significa la globalización de la muerte. No dejemos que la impunidad y el autoritarismo, se constituyan en el orden del día para acabar con el proceso ya emprendido.
Culminamos diciendo que...no es un llamado a la violencia sino a la defensa de nuestros derechos y nuestros espacios.
Contra la agresión, impugnación...
La UCV no estará más al servicio de sectores fascistas de espaldas al pueblo... nuestra lucha no es un caso aislado, ni debe quedar impune.
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