principal | EN contrARTE | autores | foro | contacto | nosotros | archivo
    Actualidad
La Esclavitud, en todas sus formas
El capital y la distribución de la riqueza (Parte II)
Por: Jorge Rojas
Fecha de publicación: 09/11/03
imprímelo mándaselo a
tus panas

La Esclavitud, en todas sus formas

La esclavitud, en términos de capital, es un robo. El esclavo produce energía útil sin recibir nada a cambio, o no lo suficiente (sin recibir lo que recibiría de no ser esclavo). Esto es equivalente a robarle su capital.

La esclavitud propiamente dicha se mantiene mediante la represión y la amenaza de muerte. Un esclavo africano durante la época colonial en Venezuela, sabía que si no trabajaba, si no se “dejaba robar”, sería azotado, torturado e incluso castigado con la muerte. Pero existen formas mucho más sutiles y menos evidentes de esclavitud.

La esclavitud fue parte de la vida común durante la Edad Antigua. Los egipcios, griegos, persas, romanos, todos se beneficiaban del capital producido por sus esclavos (generalmente provenientes de naciones conquistadas). En la Edad Media, la esclavitud dejó de emplearse en Europa. Pero se experimentó una condición parecida a la esclavitud, la servidumbre. La sociedad estaba repartida en feudos, donde los siervos y campesinos producían el capital, trabajando la tierra, mientras que los señores feudales (nobles) y el clero (sacerdotes) recibían un impuesto, es decir, una parte del capital producido por los campesinos. Los sacerdotes les retribuían el capital prestando un servicio religioso a la comunidad (el alto clero como los papas y obispos, en realidad, ni siquiera efectuaba este servicio y se comportaba como parte de la nobleza). Los señores feudales, a pesar de realizar algunos servicios a la sociedad, como “mantener el orden” (guerreando contra los feudos vecinos y reprimiendo a los campesinos), dirigir las actividades en el feudo, defender la justicia (de manera arbitraria), tenían como principal argumento para cobrar el tributo, la posesión de la tierra donde trabajaban los campesinos. La tierra era, generalmente heredada de sus antepasados, que a su vez la habían ganado en guerras, migraciones, azares de la historia, y, rara vez, por descubrimiento, o por consenso de los habitantes del feudo. En la mayoría de los casos, los campesinos producían casi todo el capital del feudo, mientras que los nobles eran quienes gozaban de éste capital sin trabajar. Pero ¿porqué los campesinos aceptaban esta situación en extremo “injusta”? En realidad no siempre la aceptaban, pero no tenían opción, si decidían no pagar los impuestos, eran castigados con prisión o la muerte, si decidían partir del feudo, carecían entonces de tierras fértiles para cultivar alimentos y sobrevivir.

La esclavitud “no forzada” (que en realidad era forzada, ya que no existían otras alternativas) fue común en las sociedades agrícolas. Con la llegada de la revolución industrial, esta esclavitud no forzada fue implementada en las industrias. En ellas el capital es producido por el proletariado (los obreros) junto con técnicos e ingenieros. Pero gran parte de los beneficios los recibe el dueño de la industria, el cual generalmente no participa en la producción de capital. Los trabajadores no pagan tributo, ellos producen el capital, y en retribución reciben un salario. Pero su salario no es equivalente al capital producido, ya que una parte va para el dueño de la industria. Pero ¿porqué los trabajadores aceptan esta situación en la que algunas personas reciben gran parte del capital que ellos produjeron? Porque es el dueño de la industria. Por alguna razón ésta persona tenía el dinero suficiente para construir una fábrica, comprar la materia prima, contratar a los trabajadores y poner a funcionar la fábrica. El dinero probablemente lo heredó de sus padres, que a su vez lo ganaron en una guerra, o porque eran señores feudales, o comerciantes beneficiados por los azares de la oferta y la demanda. Pero ¿por qué los trabajadores aceptan el seguir contribuyendo al capital del dueño de la industria, incluso cuando éste depasa en gran medida el capital inicial necesario para construir la industria?, la respuesta es igual que para los campesinos, porque no tienen opción. Si no aceptan las condiciones de trabajo del dueño de la fábrica, no podrán producir capital por si mismos, ya que no tienen tierras para cultivar, ni el capital inicial necesario para crear ellos mismos una fábrica, su destino entonces es ser desempleados.

Durante los primeros años de la revolución industrial, las condiciones de trabajo de los obreros eran inhumanas. Personas de todas las edades (desde los siete años de edad) debían trabajar durante más de doce horas diarias. El salario solo permitía la compra de alimentos básicos y algo de vestimenta.

En los países más desarrollados, gracias a la mayor producción industrial, la automatización de la producción se produjo un capital bastante elevado y las luchas sociales permitieron mejorar los salarios de los trabajadores. En Europa y Norteamérica, muchas industrias producen suficiente capital como para aportar grandes cantidades de dinero a los dueños y aún así, permitir unas condiciones de vida completamente aceptables a los trabajadores. Pero muchas veces el capital no es producido únicamente en la industria, frecuentemente la energía útil proviene también de la materia prima barata adquirida en países subdesarrollados.

En países como Indonesia, los obreros todavía trabajan en condiciones infrahumanas para producir un capital que tendrá como destinación principal los Estados Unidos. Un ejemplo es la compañía Nike (de zapatos deportivos), cuyos empleados son en su mayoría, mujeres indonesias, las cuales reciben un salario ridículo por confeccionar estos populares zapatos. Gran parte del capital producido será para los accionistas de la compañía.

Pero la situación también ocurre en países de América Latina, sobre todo en los más industrializados como México y Brasil. El resultado de esta situación son las huelgas, protestas, manifestaciones e incluso alzamientos populares que muchas veces son reprimidos mediante el uso de la fuerza.

En muchos países desarrollados (Alemania, Francia, Estados Unidos) existen las llamadas cooperativas agrícolas, las cuales consisten en centros de producción agrícola donde los dueños son los mismos trabajadores (los productores de capital, de energía útil). En la Yugoslavia socialista de Tito (héroe de la segunda guerra mundial contra los nazis) existían cooperativas tanto agrícolas como industriales que representaron la base de la producción de capital. En Venezuela se están a comenzando a formar cooperativas de este tipo.

También existen medios de producción cuyo dueño es el estado de un país. El capital que normalmente reciben los accionistas es destinado a los fondos del Estado el cual debe (en teoría) repartirlo por igual a todos los ciudadanos, o a los más necesitados.

Las Riquezas Naturales

Hasta ahora hemos hablado del capital y de la energía útil producida por el trabajo del hombre. Pero la mayor parte de la energía útil proviene de la naturaleza. Lo más esencial para el hombre, la tierra, la luz solar, el aire, el agua proviene de la naturaleza. Estos elementos se encuentran generalmente en cualquier parte del planeta. Otros elementos solo se encuentran en ciertos lugares del globo, distribuidos de manera aleatoria (al azar). La distribución de la riqueza en el mundo también está muy influenciada por la distribución de estos minerales.

Pero ¿cómo se debe distribuir la riqueza natural en una sociedad “justa”?. En mi opinión es muy sencillo, se debe repartir entre todas las personas de manera equitativa. Si el aire, y la luz solar pertenecen a todos, por qué no la tierra, el agua, los minerales y todas las riquezas naturales.

En Venezuela la riqueza natural (especialmente el petróleo) debe ser (como está escrito en la Constitución Bolivariana) un bien de todos los venezolanos, y como tal debe ser administrado por un representante legítimo del pueblo, designado por un poder constituido como el Presidente, la Asamblea Nacional, o directamente por el pueblo.

El trabajo automatizado: ¿Capital Gratis?

Desde la prehistoria, el hombre descubrió que podía aprovechar el trabajo de los animales para su beneficio. Los animales podían crear energía útil para arar la tierra, transportar mercancías, moler el trigo, y todo esto sin recibir un salario a cambio (lo que es análogo a una forma de esclavitud). Con la revolución industrial, mucho de los trabajos realizados por animales y humanos pasaron a ser realizados por máquinas. Más recientemente, el trabajo intelectual también ha ido siendo reemplazado en parte por trabajo realizado por programas informáticos (computadoras).

De hecho, además de la riqueza natural y de la riqueza creada por el trabajo del hombre, en la actualidad comienza a ser cada vez más importante la riqueza creada por las máquinas. El capital creado beneficia al dueño de la máquina.

Algún día, la sociedad humana podría llegar a un estado en el que casi todo el trabajo, la producción de capital, sea hecha por máquinas, y los hombres se dediquen a actividades recreativas o a algunos trabajos de carácter intelectual. En la actualidad, estamos muy lejos de alcanzar dicho estado. Primero, el capital creado por las máquinas está muy lejos de satisfacer todas las necesidades humanas, y segundo, ese capital solo beneficia a unos pocos individuos, los dueños de tal maquinaria.

Los préstamos, las deudas y las “deudas eternas”

Durante la Edad Media, surgieron instituciones que se encargaban de proteger el capital de los individuos mientras lo utilizaban para realizar operaciones comerciales, estas instituciones eran los bancos. Una de las principales operaciones que realizan los bancos son los préstamos (o créditos). Como su nombre lo indica, consiste en prestar dinero a una persona, sociedad o institución. El deudor debe devolver el capital en cierto período de tiempo, y pagar un dinero extra, proporcional al capital inicial, llamado interés. Vamos a explicitarlo en lenguaje matemático:

Dinero que debe pagar = Dinero Prestado + Interés

Interés = Dinero Prestado x Porcentaje de interés

El porcentaje de interés (o tasa de interés) es un número constante. Las condiciones del préstamo (El dinero prestado, el porcentaje de interés, el lapso de tiempo para pagar) se especifican en un contrato firmado por ambas partes. El dinero también se puede pagar en varias cuotas (una parte cada cierto tiempo).

¿Para qué pedir prestado si terminas pagando más de lo que recibes?. Las personas que piden préstamos lo hacen porque necesitan una cierta cantidad de dinero en un momento determinado (suponen que en un futuro dispondrán de este dinero). El tiempo es un factor importantísimo en los préstamos. Recuerdan al "portu" de la panadería que quería comprarse un carro. Ahorrando dinero, tardaría varios años en reunir el dinero necesario para comprarlo. Pero en cambio, puede pedir un crédito a un banco, comprar el carro y pagarlo en cuotas durante varios años. Al final habrá pagado más dinero pero habrá obtenido su carro en menos tiempo. Es decir que, en realidad, él pago por el tiempo (por no perder tiempo). Al principio de éste texto indicamos que las personas no sólo pagan por energía, sino por la potencia (en el sentido científico de la palabra), es decir, energía por unidad de tiempo:

Potencia = Energía ¸ tiempo

Por esta razón, una conexión rápida a Internet es más costosa que una conexión lenta. Un producto puedo ser más costoso si se obtiene más rápido, en menos tiempo.

Si todo sale bien, el "portu" comprará su carro, y lo irá pagando periódicamente. Pero si ocurre algo imprevisto, al papá del "portu" le detectaron un tumor y la operación cuesta un ojo e’ la cara. El tipo debe atender a su familia y no puede pagar una de las cuotas del carro. En consecuencia es penalizado y su deuda aumenta.

Venezuela, como muchos países subdesarrollados (y del primer mundo también), contrajo una deuda con otros países al pedir créditos (la mayor parte del endeudamiento fue hecho durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez bajo la tutela del FMI, Fondo Monetario Internacional). Esta deuda se paga mediante la regla del interés compuesto.

En el interés simple, el interés se calcula a partir del préstamo inicial. Por ejemplo si pedimos un préstamo de un millón de bolívares, y el interés es del 10 por ciento,

Interés = 1.000.000 x 10 % = 100.000

(Dinero Prestado) x (Porcentaje de Interés)

Dinero que debe pagar = 1.000.000 + 100.000 = 1.100.000

(Dinero Prestado) + (Interés)

Al final del período de tiempo (un año, por ejemplo) tendremos que pagar Bs. 1.100.000.

Si no pagamos, para el siguiente período de tiempo, detendremos que pagar los Bs. 1.100.000 más el interés que calculamos antes, es decir:

Dinero a pagar = 1.100.000 + 100.000 = 1.200.000

En el interés compuesto, el interés se calcula, no a partir de la préstamo inicial (1.000.000), sino a partir de la deuda actual.

Esto quiere decir que para el primer período de tiempo, la deuda es igual que para el interés simple, el interés es de Bs. 100.000, y la suma total que se debe pagar es de Bs. 1.100.000.

Pero para el segundo período de tiempo, el interés no es el mismo, sino que se calcula a partir de la deuda actual:

Interés = 1.100.000 x 10 % = 110.000

(Deuda Actual) (Porcentaje de Interés)

Dinero que debe pagar = 1.100.000 + 110.000 = 1.210.000

(Deuda Actual) (Interés)

Al principio, la diferencia no es muy grande (Bs. 1.200.000 para el interés simple, Bs. 1.210.000 para el interés compuesto), pero conforme pasa el tiempo, la deuda por interés compuesto se dispara. Veamos la siguiente tabla que compara los dos tipos de interés en 10 períodos de tiempo (en las mismas condiciones que hemos estudiado):

Período de Tiempo

Interés Simple

Interés Compuesto

1

1.100.000

1.100.000

2

1.200.000

1.210.000

3

1.300.000

1.331.000

4

1.400.000

1.464.100

5

1.500.000

1.610.510

6

1.600.000

1.771.561

7

1.700.000

1.948.717

8

1.800.000

2.143.589

9

1.900.000

2.3573948

10

2.000.000

2.593.742

Ahora la diferencia no es de 10.000 bolos, sino de más de 500.000. Veamos que pasa en diez períodos más de tiempo:

Período de Tiempo

Interés Simple

Interés Compuesto

11

2.100.000

2.853.117

12

2.200.000

3.138.428

13

2.300.000

3.452.271

14

2.400.000

3.797.498

15

2.500.000

4.117.248

16

2.600.000

4.594.973

17

2.700.000

5.054.470

18

2.800.000

5.559.917

19

2.900.000

6.115.909

20

3.000.000

6.727.500

Para veinte períodos de tiempo, la deuda del interés compuesto es dos veces más grande que la del interés simple. Por un préstamo de un millón de bolos, tenemos que pagar casi siete millones.

La deuda externa venezolana se basa en esta regla del interés compuesto, aunque posee otras cláusulas que la hacen más complicada. El hecho es que esta deuda consume gran parte del presupuesto (más del 40%) de la nación, y peor aún, eso sólo sirve para mantenerla estable (no aumenta, pero tampoco disminuye). Venezuela, como muchos otros países, ha pagado varias veces su deuda inicial.

Lo peor de todo es que la deuda venezolana fue contraída sin la probación de todos los venezolanos, quienes la estamos pagando. Personalmente, nadie me preguntó si yo quería endeudarme por el resto de mi vida, y endeudar a mis hijos y nietos, y demás generaciones futuras. Qué pasa entonces si yo no quiero pagarla. En el pasado Venezuela se negó a pagar su deuda externa, durante el gobierno de Cipriano Castro. En respuesta, potencias extranjeras (Alemania, Francia, Inglaterra) bloquearon las costas venezolanas con sus armadas, y apoyaron el alzamiento militar del banquero Matos. Por suerte Cipriano Castro derrotó dicho alzamiento en la batalla de La Victoria. En México, cuando el presidente Benito Juárez decidió no seguir pagando la deuda externa, las naciones europeas (Francia, Inglaterra, España) bloquearon las costas del país lo cual desencadenó en una invasión francesa (los franceses controlaron por un tiempo el territorio mexicano).

Muchas veces leemos artículos de opinión donde el escritor no se explica como un país como Venezuela, con inmensas riquezas naturales, posee tales niveles de pobreza, y los países europeos, con recursos naturales mucho menores, gozan de niveles de pobreza muy bajos. Pero el escritor olvida el hecho de que el 40 por ciento de nuestras riquezas van a parar, cada año, a Estados Unidos y a las naciones europeas. Estos países, además de poseer sus riquezas naturales, poseen gran parte de las riquezas de los países deudores.

Creemos que con este texto podemos entender un poco mejor la actual distribución de la riqueza en la sociedad, si bien no abordamos muchas otras causas, en particular las causas sociales (como la religión, las costumbres, el machismo, el racismo) ya que éstas deben formar parte de una detallada investigación. Tampoco propusimos soluciones a la actual distribución de la riqueza (que, en nuestra opinión, es completamente injusta), ya que esto requiere investigaciones y análisis que sobrepasan nuestros recursos materiales e intelectuales. De lo que si estamos concientes es de que la solución no es única y depende de un sinnúmero de factores tanto sociales, políticos y económicos.

Jorge Rojas
jorge_rojasve@yahoo.com

Articulo leido aproximadamente 3157 veces

Jorge Rojas


Copyleft 2002, Aporrea.org