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Aún no termino de salir de mi asombro cómo unos medios de comunicación se presten para publicar informaciones a conveniencia de ciertos grupúsculos oligárquicos derechistas proyankees, y a muchas colectividades se les dé de manera chucuta y torcida.
Al parecer, la dictadura mediática es una operación que se viene empleando desde hace muchos años, no sólo en Venezuela sino en muchas partes de América Latina y el mundo entero. Su máxima es la receta goebbeliana: "repite una mentira mil veces y esta se convertirá en verdad". La verdadera información que debe salir es censurada y sólo se publica lo que los dueños de los medios dictaminan y "el que lo contradiga es despedido". Y toda esa parafernalia está contemplada en muchos manuales de inteligencia, especialmente los manuales de la CIA, expertos, de más está decirlo, en operaciones de guerra y terrorismo psicológico-mediático para desestabilizar en regiones cuyos gobiernos no le son simpáticos al imperio del norte, e inclusive para atolondrar y aletargar millares de pueblos para mantener regímenes espurios y entreguistas.
No obstante, cuando salen a la luz muchas verdades, los mass-media optan por hacerse los desentendidos, como si no fuera con ellos, pasando lo más desapercibidos posible. Un silencio que a cualquiera lo deja sordo.
Si me refiero a casos específicos, los mass-media en Venezuela como que se han vuelto expertos en esas lides. Rememorando los trágicos hechos del fallido golpe de Estado de abril del año pasado, y más exactamente los días 12 y 13 de abril, mientras el pueblo era perseguido y masacrado, los medios se encargaron de transmitir noticias de como si no estuviese pasando nada y como si las persecuciones y masacres fueran normales, pero su descaro más grande fue el día 13, cuando el pueblo se rebelaba contra la breve dictadura de Carmona y Caracas estaba incendiada por los cuatro costados, los canales de televisión sólo se daban a la tarea de transmitir comiquitas y películas, y de vez en cuando uno que otro avance "informativo" de que todo estaba "normal y tranquilo".
Más aún, acerca de los compatriotas que murieron a manos de los fascistas criminales de la Policía Metropolitana al mando del asesino mayor Alfredo Peña, los medios de comunicación radioeléctricos e impresos no reseñaron ABSOLUTAMENTE NADA, como si "no ha pasado NADA", demostrando que estos muertos no les importaban NADA. Ah, y los organismos internacionales de Derechos Humanos, ¡silencio de tumba!, no se asomaron ni siquiera para condenar esos asesinatos.
Respecto a otros atentados de los cuales han sido objeto nuestra gente (disparos hacia la concentración bolivariana en PDVSA La Campiña, el compatriota que nos mataron en la mal llamada "reconquista del oeste", el inicio de disparos por parte de la PM en el mal llamado "petarazo", entre otros), también los medios de incomunicación hicieron un mutis, como que si no se trataran de venezolanos sino de "gente insignificante", pues según ellos los venezolanos son sólo la "sociedad civil" que vive en el este de Caracas y otras zonas de clase media alta.
Ni hablar de la sucia guerra contra los hermanos de Irak, pues sólo se encargaron de transmitir aquello como si fuera algo "heróico", y lo peor del caso es que no transmitieron la verdadera realidad de lo que aconteció allí: miles de mujeres, niños, ancianos, jóvenes, todos ciudadanos y ciudadanas iraquies eran asediados, torturados, vejados y asesinados. Se cometieron los peores crímenes contra la humanidad más atroces jamás vistos. Y los mass-media sólo hacían ver a los invasores rastreros (EEUU y Reino Unido) como "héroes", cuando en realidad eran los perfectos villanos. Hablaban de que la invasión a Irak era por unas supuestas armas de destrucción masiva, cuando en realidad era para robar petróleo. Mientras tanto, la ONU se quedaba de brazos cruzados, en vez de tomar medidas de sanción contra estos forajidos. Algo muy similar sucedió en Afganistán, cuando los invasores yankees tumbaron el gobierno talibán "dizque protegía a Osama Bin Laden y a sus supuestos terroristas que perpetraron el ataque a las torres gemelas" el 11 de Septiembre de 2001, y no informaron nadita de nada acerca de los atroces crímenes de lesa humanidad que se cometieron contra mujeres, niños, ancianos, etc.
El silencio de los medios fue tan descarado que ni siquiera informó a la colectividad acerca del abrupto e ilegal cierre de CatiaTV, que realmente era un atentado feroz contra la verdadera libertad de expresión, además de los hechos que rodearon el vil asesinato de tres soldados disidentes de la plaza rancia de Altamira, que incrimina a los generales traidores y rastreros de dicha plaza, y hay pruebas contundentes de ello. ¿Los medios? ¿La CIHD? ¿La SIP? ¡bien, gracias. chico!
Otro hecho por destacar fue cuando se encendió la chispa insurreccional del hermano pueblo de Bolivia para echar del poder a Gonzalo Sánchez de Lozada, alias el Goni, para defender sus yacimientos de gas, los cuales ese presidente proyankee estaba dispuesto a regalarlo en bandeja de plata a las transnacionales, y el pueblo boliviano que se coma un cable. Bolívia estaba ardiendo en llamas por los cuatro costados, el Goni como respuesta lanzó a las calles al Ejército Boliviano para reprimir a ese noble pueblo, dejando un saldo de aproximadamente 80 muertos y decenas de heridos, además del arbitrario cierre de diarios y estaciones de radio y TV. Pero los mass-media y mucho menos la SIP y la CIDH no se asomaron ni siquiera para condenar tales hechos.
¿Qué les digo del caso de Globoinvención? Porque Conatel les aplicó una sanción por haber usado ilegalmente el espectro radioeléctrico (que eso sí es un delito), salieron a formar una alharaca dizque les estaban cerrando el canal y que eran "los primeros asomos totalitarios y dictatoriales del régimen". Pero cuando los ministros Diosdado Cabello y Jesse Chacón fueron ante la CIDH para informar como es debido por qué se estaba aplicando esta medida sancionatoria contra Globoinvención, la misma CIDH tuvo que meterse la lengua por el bolsillo y suspender la medida cautelar a favor del canal golpista porque no habían razones para mantenerlas. El silencio de los mass media se hizo sentir: no dijeron nadita de nada, la SIP también se quedó calladita. Hicieron como los tres monitos: ¡ni oigo ni veo ni hablo!
El colmo de los colmos, hasta ahora, es el silencio cómplice ante las denuncias que los diputados Juan Barreto, Nicolás Maduro e Ismael García formulaban, y con pruebas irrefutables, acerca de las operaciones encubiertas de la CIA en Venezuela para desestabilizar el proceso revolucionario encabezado por nuestro Comandante Hugo Chávez Frías. Un silencio tan repugnante, que medios tan putrefactos, que no provoca ni verles la portada (El Nazional, El Uninfernal, Tal Cual de Mentiroso, Así es la Mentira, 2001 Infamias, Abril, El Viejo País), trataron de tapar este hecho con noticias cargadas de mentira para levantar una cortina de humo y aislar la denuncia que hicieran estos diputados patriotas.
¡El C´+`* de la Mª&%"! ¿Qué carajos es lo que tienen en la cabeza los dueños de estos "medios de comunicación"? ¿M+/Ç$ª? Sí, es eso. De otra forma no se puede explicar que tengan una mentalidad tan obtusa y retrógrada. No les importa cumplir para nada con el sagrado deber de informar. Sólo lo que se publica es lo que ellos digan, según los consejos de la CIA. Sólo ven la comunicación como un gran negocio. ¡Qué porquería! Pero se olvida de algo: que no se puede tapar el sol con un dedo y mucho menos con los medios. Por más que intenten, con todo su poderío económico y tegnológico, tratar de secuestrar la verdad, no podrán, la verdad es insecuestrable, inmonopolizable, y brillará como ese sol que nos alumbra a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que trabajamos por hacer de Venezuela una Nación próspera. Así que no se sigan equivocando, medios de incomunicación insolentes, vuelvo y les repito: ¡NO SE PUEDE TAPAR EL SOL CON LOS MEDIOS!
Ah, y después no se quejen de que la tenemos agarrada con ustedes. Ahí les dejo esa perla.
gay_revolucionario@hotmail.com
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