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Análisis:
Los Derechos Humanos son inherentes a la persona humana, y surgieron como producto de las luchas sociales. Un ejemplo de ello, es la reivindicación de la jornada laboral digna, que fue asumido como Derecho Humano como producto de la lucha obrera internacional -la cual se celebra todos los años el 1 de mayo, al recordar a las y los mártires socialistas que en Chicago (EEUU) y en otros lugares del Planeta pelearon dicha reivindicación-.
Así como ellos y ellas pelearon tales Derechos, otros colectivos progresistas han avanzado en la lucha por la creación y ampliación de mayores Derechos, allí donde la Dignidad Humana está en peligro. Gracias a ello, con la labor y lucha de diversos grupos culturales y étnicos, etàreos y comunalistas, sindicales y comunitarios, campesinos, ecologistas, feministas y profeministas, homosexuales, etc., ha sido palpable extender los Derechos Humanos tanto en la teoría como en la práctica.
Como son grupos alternativos, o vinculados a sus raíces autóctonas y comunitarias, tales grupos, organizados en movimientos, organizaciones no gubernamentales (ONG’s) y sindicatos, ha impulsado la creación de novedosas relaciones sociales tanto Estatales como no Estatales, las que convergen en la critica al Sistema – Mundo del cual buscan salir, mediante la creación aquí y ahora de otro Mundo con otra gente, el cual es ineludible y posible pues ya existen experiencias concretas de tales relaciones no mercantiles humanizantes.
La Visión Reaccionaria de los DDHH
Por el contrario, hay otra manera de “practicar” los DDHH como un “circuito cerrado” que se interroga y se responde a sí mismo desde “paradigmas” comprometidos histórica, social y culturalmente con la Dominación ejercida por el Imperio de turno. En dicha “perspectiva” predomina el conocimiento indirecto, el cual es ideológicamente presentado como “neutral” y “técnico”, compulsivamente “metodológico” –ya que el “método” es mostrado como la “respuesta a todo”-, reduciendo las inciertas, complejas y variadas Realidades a un mero “Modelo” conceptual con tendencia a ser “a-histórico”, aunque es publicitado como “trans-histórico”, “universal”, por lo que es una práctica excesiva y estrictamente “Formalista”, funcionalista y estructurada.
Por lo cual la misma “afinca” su Estrategia en Declaraciones, Doctrinas, Programas, Proyectos, Tratados, Discursos, así como en Cuerpos Burocráticos y burocratizantes, dando relevancia suprema a las Personalidades y Trayectorias individuales, con lo que sacrifican la auto-critica y debate colectivos -los cuales son estigmatizados desde una “razón cínica” la cual es propia de la derecha Neo- Conservadora-. Los grupos que manejan tal perspectiva de los DDHH son susceptibles de subordinarse a las Estrategias Imperiales, como es el caso de supeditar los Sistemas de defensa de los DDHH (p.e. Sistema Interamericano) a los Intereses Políticos y Económicos del Hegemon “Hemisférico” (o Imperio predominante en el Continente).
Ello les lleva a una defensa “selectiva” que brinda “impunidad” a Estados fuertes que no han ratificado Acuerdos Internacionales en DDHH, quines acogen a grupos de Poder y de Presión los que muchas veces sostienen financieramente a tales ONG’s, y como contraprestación tales Organizaciones “no políticas” e “independientes”obstaculizan ideológica y técnicamente la labor de quienes mantienen la Perspectiva Progresista en DDHH, participando en la Política Imperial de Invisibilidad de los temas que tales grupos Progresistas buscan respaldar.
El Gobierno de los EEUU pudiera haberse convertido ya en unas de las principales amenazas y obstáculos para avanzar hacia un Estado de Derecho mundial, ya que el Imperio del Norte ha desconocido la mayor parte de las leyes e instrumentos Internacionales en materia de DDHH, ni ha firmado ni ratificado el 80% de los Convenios Universales y Regionales tanto de la ONU como de la OEA –tales como el “Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales” -también llamado “PiDESC”-, o la “Convención Americana sobre DDHH”, llamado “Pacto de San José” de Costa Rica, el cual creó el Régimen Interamericano de DDHH-.
De allí que para el Imperio haya un movimiento legítimo y un movimiento no legítimo a favor de los DDHH en el Mundo de nuestros días: el Imperio muestra una “supuesta preocupación" y denuncia “selectiva y parcial” -con criterios de "Doble Estándar"- por violaciones graves a DDHH en diversos países. Pero, ¿Con cuál “legitimidad” un Estado de pretensiones Imperialistas puede cuestionar sólo a algunos países -como Cuba, Irán, China, etc-, y no también a sí mismo en materia de DDHH?
En ese sentido, la Academia Mexicana de DDHH ha hecho una recopilación de algunas omisiones en las que ha incurrido el Imperio (http://www.desarme.org/publique/cgi/cgilua.exe/sys/start.htm?infoid=1208&sid=11):
No ha reconocido la jurisdicción de los mecanismos de Justiciabilidad Internacional (la Corte Internacional de Justicia, la Corte Penal Internacional –CPI-, la Corte Interamericana de DDHH):
Ha obstaculizado la puesta en marcha del Tribunal Penal Internacional -instrumento imprescindible para la sanción y prevención de delitos de Genocidio y Terrorismo, crímenes de lesa humanidad, pues 120 naciones votaron a favor del Estatuto de Roma de julio 1998 –que establece la constitución de la CPI-, hubo 21 abstenciones, mientras que EE.UU. fue uno de los 7 países que votó en contra del mismo.
Utiliza los Foros y Organismos Internacionales para "politizar" los asuntos de DDHH y promover sus “propios Intereses político –económicos”, lanzando ofensivas Diplomáticas y Campañas Mediáticas selectivas en las reuniones anuales de la Comisión de DDHH en Ginebra.
Se ha retirado últimamente de Conferencias y Negociaciones sobre Ambiente, Armas químicas y biológicas, Racismo y Discriminación, eludiendo compromisos Multilaterales y favoreciendo dinámicas de confrontación.
Ha violado dentro de su propio territorio de manera grave los DDHH de las minorías étnicas y de trabajadores migrantes con políticas y acciones deliberadamente discriminatorias, crueles e inhumanas (como en los casos de Mumia Abu-Jamal, Leonard Peltier, etc.).
Pretende ignorar que las consecuencias directas de las políticas económicas y financieras que impone al resto del mundo -en la llamada "globalidad del libre mercado"- derivan en violaciones graves, sistemáticas y generalizadas de los DDHH de las grandes mayorías de la población mundial, ejerciendo un “genocidio silencioso".
También se puede agregar que ha presionado resoluciones –incluso del Consejo de Seguridad de la ONU- para dar impunidad transitoria a sus soldados y ha usado un discurso presuntamente «antiterrorista» junto a sus “socios” para reprimir la disidencia política, endurecer la política de asilo, ampliar las restricciones de visado, crear un “clima de sospecha” que ha fomentado la discriminación, el “racismo”, la xenofobia, el antisemitismo, atacando a personas no por lo que hubieran hecho, sino por lo que eran;
los ciudadanos “extranjeros” son privados de libertad sin cargos ni juicio y quienes enfrentan expulsión permanecen detenidos por tiempo indefinido “por motivos de Seguridad Nacional”; constituyen «comisiones militares» para juzgar a “extranjeros sospechosos”;
socavan el principio de la Presunción de Inocencia mediante comentarios públicos constantes sobre la presunta culpabilidad de las personas detenidas, si son “extranjeros” son juzgados por Comisiones Militares facultadas para dictar penas de Muerte y sin derecho de apelación ante un tribunal Independiente e Imparcial; realizan detenciones indefinidas sin cargos ni juicio, o con reclusión continuada y repatriación forzosa, recluyendolas durante periodos prolongados, y en régimen de aislamiento; se las ha encadenado con múltiples grilletes durante visitas o cuando las trasladaban a los tribunales;
se han negado a conceder a las personas detenidas la condición de Prisioneros de Guerra –violando los Convenios de Ginebra-; las detenciones se han visto rodeadas de un secreto absoluto, y los presos no han sido tratados con humanidad, ni han sido informados de los motivos de su detención, no han tenido pronto acceso a un abogado, no han tenido medios para impugnar la legalidad de la detención y no han sido considerados inocentes “hasta que se demuestre lo contrario”.
Un ejemplo dramático de esto último lo constituye las violaciones de DDHH en el caso de quines son detenidos por el Imperio en Guantánamo: “Los detenidos llevaban antifaces negros que les impedían ver, orejeras que les impedían oír, mascarillas de cirugía que restringían su sentido del olfato, y gruesos guantes que les impedían tocar lo que los rodeaba. En la práctica se encontraban en una situación de privación sensorial total, sin tener idea del lugar donde se encontraban ni del tiempo que pasaba.
Esta es una forma de maltrato que constituye una violación de los DDHH y recuerda técnicas utilizadas en varias partes del mundo para desorientar y confundir a los presos (...) que siempre lleven esposas y grilletes -incluso presos llevados en camilla tenían los brazos amarrados-”
(http://www.lainsignia.org/2002/febrero/int_013.htm). Ante las detenciones de “Prisioneros de Guerra”, Kenneth Roth -director ejecutivo de Human Rights Watch- expresó que “El gobierno de EE.UU. no puede escoger hacer la Guerra en Afganistán con armas, bombas y soldados, para después imponer que las Leyes de Guerra no se aplican" (http://www.lainsignia.org/2002/febrero/int_033.htm)
El Gobierno de los EEUU se ha negado a ratificar los Pactos Internacionales -y otros Tratados- de DDHH, y sin embargo, obliga a otros Países a cumplir estándares de DDHH que no permiten que les sean aplicados a ellos mismos. Por ejemplo, el Departamento de Estado de EEUU prepara un “Reporte Anual” sobre la práctica de los DDHH en la mayoría de los países, mientras que el gobierno de EEUU se niega a someter reportes de su propia práctica en los Cuerpos de Monitoreo Internacional (Donnelly).
Pareciera que a tal Gobierno le gusta creer que las Violaciones de DDHH ocurren sólo “fuera de ellos”. Por ejemplo, el presidente del Imperio se refirió a violaciones de DDHH por parte del gobierno de Irak en una reunión de la ONU, usando “selectivamente” el historial de un país en materia de DDHH para legitimar acciones militares. Otro ejemplo: dicho Gobierno denunció violaciones de los Derechos Civiles y Políticos durante el Capitalismo de Estado de la URSS -y en Libia, China, Siria e Irak-, mientras alentaba o perdonaba las violaciones de los mismos Derechos en sus “países amigos” (Haití con Duvalier, Chile con Pinochet, Paraguay con Stroessner, Nicaragua con Somoza, Corea del Sur con Park, Irán con el Shah, Zaire con Mobutu, Filipinas con Marcos, además de Franco, Hassan II, Suharto, etc.) y en sus “aliados” (Indonesia, Israel, Egipto, Kenia), practicando una duplicidad moral la cual ha seguido usando en el caso de Cuba, Panamá, Grenada, Haití e Irak, en el tratamiento a detenidos, refugiados y asilados considerados como “no occidentalizados” y “no amigos”.
El Imperio, en su Discurso de Autojustificación Delirante, ha roto con las normas del Derecho Internacional para, con una mano, repartir “Ayuda Humanitaria” y con la otra Matar -o invertir para hacerlo-; el concepto de "libertad duradera" añade un ingrediente psicopático al discurso Imperial: “o se está con ellos o se está en contra”, estamos todos “en la Alianza” o somos “del otro Bando”; no se permite siquiera el Derecho a la neutralidad o a la disidencia sin que éstas sean consideradas “Terroristas” o “Traicioneras”.
Ante tal amenaza, los Gobiernos soberanos de los países empobrecidos son obligados a no tener “más remedio” que acallar sus dudas, decir “Yes, Sir, I will” y “cuadrarse”, para mantener vigentes las usureras “Ayudas Financieras”, procurar una frágil Seguridad nacional y una soberanía condicionada hasta desaparecer.
Tal Imperio se ha auto- erigido en un Poder Hegemónico que para cumplir con sus autoasignadas "responsabilidades" ha asumido un papel de absoluto “Soberano Universal” que sólo responde ante sí mismo, mientras se contradice al “enarbolar y defender los valores" de toda la Modernidad autodenominada “Occidental”.
En realidad, al proteger y preservar sus "Intereses" reales de Seguridad y de Comercio no sólo desconoce la Universalidad de principios y normas Democráticos y de DDHH, sino que aplica “de hecho” Dobles Estándares y criterios “selectivos” al enjuiciar y condenar a quienes no comparten sus Estrategia de “si no estás conmigo totalmente, estás contra mí”.
Tal presunta “Universalidad” de los DDHH, es impuesta “desde arriba” por Corporaciones aliadas con Estados que se han venido “beneficiando” de los intercambios desiguales basados en el Imperialismo Cultural y el Neo – Colonialismo cuanto a sus relaciones económicas en “sus áreas de influencia”. Tal concepción les posibilita “practicar” los DDHH adoptándolos “oportunistamente”, seleccionando y cambiando sus Parámetros “a conveniencia” para dificultar la sanción a quienes incurran en violaciones de DDHH.
De hecho, la manipulación y “reducción” de tales derechos es realizada bajo una concepción “mínima” de la democracia que puede rotularse como “Democracia de Baja Intensidad” (o DBI) la cual está basada en algún tipo Formal de “elecciones” y en “poco visibilizadas” violaciones de los Derechos Civiles y Políticos, con una progresiva negación de los DESC.
Su Imperialismo Cultural está sustentado en que su propio pasado y su Contemporaneidad “pasa por negar” al Otro actor –sea Pueblo o persona- que sin embargo tiene igual derecho a también ser Contemporáneo con un pasado propio; con ello mantienen históricamente sus maraña establecida de Intercambios desiguales.
Por lo tanto, se trata de una tradición Dominante que vuelve Impronunciables algunas de las aspiraciones a la Dignidad Humana de aquellas Culturas sometidas a una espuria subordinación, condenándolas a ser “moldeadas” bajo masivas y duraderas violaciones de los DDHH, perpetradas en nombre de dicha “tradición Dominante”
Y ello ocurre porque como Estado Hegemónico ha subordinado la defensa Internacional de los DDHH a sus Intereses económicos y a sus objetivos Políticos, “modificando y estrechando” así los conceptos acerca de la Soberanía Nacional, causando “Dobles Estándares” que acentúan su debilidad Moral ante sus compromisos con los DDHH. Al encubrir sus Violaciones de DDHH, emplean un discurso Dominante de los DDHH que niega la validez práctica del colectivo consenso normativo basado en las Declaraciones Internacionales.
Difunden una concepción presuntamente “Convencional” de los DDHH falsamente “Universal”, pues la misma encubre las desigualdades del Sistema Mundial (o Sistema- Mundo), crea una “falsa” legitimidad cultural propia tras acentuar discriminatoriamente algunas “diferencias” en cuanto a la pertenencia cultural, y sostiene “dobles estándares” respecto a las violaciones de DDHH por parte de las Potencias Imperialistas.
Lo anterior lleva a considerar el problema del factor Político en los grupos de defensa de los DDHH (es decir, estructuralmente quienes “salen realmente beneficiados” con su labor) al mismo tiempo que plantea la evaluación de la influencia de dicho factor sobre “lo Técnico” (la manera en que son presentados los Casos de Violaciones de DDHH y “armados” los expedientes, presuntamente “rigurosos”).
Por ejemplo, no es lo mismo evaluar el Discurso de un Estado débil (que presuntamente “violaría los Derechos”), lo cual lo ubica como una “amenaza potencial”, que evaluar la Violación por “hechos cumplidos” de un Imperio hegemónico que burla la jurisdicción tanto del Sistema Mundial (ONU) como del Sistema Interamericano (OEA) tratando de mantener su Impunidad en viejas u nuevas Violaciones de los DDHH.
¿Acaso no es éste último –con todo su Poder de aniquilación- el que en los hechos “debilita más” a ambos sistemas de protección de los Derechos Humanos? ¿Por qué muchas ONG’s que se pronuncian sobre la “potencial amenaza” de los Estados débiles, no se pronuncian con la misma “vehemencia” sobre estos “Estados” fuertes y militarizados que si han violado reiteradamente los DDHH y que sí protegen y defienden “con todas las Normas y con todas sus Armas” a su Soberanía Nacional de tendencia Imperialista, en desmedro de la Soberanía de los demás Pueblos y Estados?
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