Es nuestro deseo hacer de su conocimiento, en primer lugar, la certidumbre absoluta por parte de todas las Plataformas Informativas al nivel de una cantidad importante de Escuelas de Comunicación Social de varias de las más prestigiosas Universidades del mundo, de que, el 11A, y mucho antes, hicieron uso del noble ejercicio del periodismo para escudar sus intereses personales, para traicionar los más caros principios del periodismo universal poniéndose, descaradamente, al servicio de los más oscuros sectores de las cloacas sociales.
Hemos tenido debates, en los cuales la inmensa mayoría de estos futuros periodistas no sólo han coincidido en la vergüenza que son Uds., para esta profesión, sino que no se entiende como, siendo el irrespeto grosero hacia la profesión y el pueblo de tal magnitud que tenemos miles de confesiones abiertas de su conspiración, (no somos policías, sino pichones de periodistas, animados por viejos maestros que se felicitan, en muchos casos porque nada tuvieron que ver con su grado. ¡Que pena!), en grabaciones de vídeo por miles y cotidianas, todavía siguen conspirando y hablando (abiertamente) de apoyar un paro subversivo, que esta vez no fallará, según Maky Arenas o Mingo. Pero bien, ya sin cargo de conciencia y durmiendo plácidamente y sin remordimientos, -nos dijo el joven Alejandro Marcano- no queríamos seguir enfermándonos al ver lo que estamos viendo.
Pero…, es que lo de hoy, nos llamó a la reflexión y al sentimiento de que no son Uds., (los periodistas) culpables. Hoy la Capital de la República, durante todo el día tuvo auténticos alzamientos de sus Policías Metropolitanos, gente que pedía a gritos que les fueran respetados sus derechos humanos, comisarías abandonadas, y nos preguntamos, por favor, y ahora ¿qué?,
- ¿Eso no es noticia?
- ¿La calle no les garantizaba la seguridad personal?
- ¿Una policía declarándose en huelga y dejando sin protección a la Capital de la República, no es suficiente noticia?
- El descubrimiento de los dos sicarios que asesinaron en el Zulia y la admisión de que recibieron 25 millones de bolívares de unos ganaderos,¿tampoco es noticia?
- ¿No hay uno, así sea sólo uno o una de Uds., que le haga el dueño de la arepa estas preguntas?
- ¿Tan bajo han caído fablistanes?
- Preguntamos de nuevo, ahora, ¿pueden verse al espejo?, ¿pueden seguir durmiendo tranquilos?
Casi sabemos el resultado de esta llamada a la conciencia, de todos modos se la hacemos, publicaremos y debatiremos este contenido y su esperada respuesta, a este simple, contundente y sólido ¿Por qué?
Hasta siempre, por una patria bonita,
J. Martín Guedez