El Comandante inició este proceso
de las 3R desde el 02 de febrero de 1992, con su famosa consigna: “por ahora”
esforzándose para reivindicar las luchas del glorioso pueblo venezolano en
busca de su independencia del imperialismo, comenzada por el Generalísimo
Francisco de Miranda y continuada por nuestro Libertador Simón Bolívar seguido
por Ezequiel Zamora y muchos más incrustados en el corazón histórico del pueblo
neogranadino. Hoy, después de dieciséis años es indiscutible el liderazgo del
Comandante Chávez replanteando las 3R para de nuevo reimpulsar el proceso
independentista, levemente interrumpido el 2D, atacado, cercenado y calumniado
por los medios de comunicación social en manos de los capitalistas y oligarcas
apátridas.
Todos los que pretendemos ser
teóricos de la revolución, conductores políticos, guías ideológicos, líderes
sociales, dirigentes comunales, trabajadores revolucionarios en las
instituciones de Gobierno, debemos con
honestidad combatir el oportunismo, la desidia, la ineficacia, la burocracia y
la corrupción en todos los niveles y espacios que pretendamos actuar o estemos actuando; es necesario hacer uso de
la crítica-autocrítica con dignidad para dar ejemplo a nuestro pueblo
revolucionario; es urgente abandonar las pretensiones y aspiraciones personales
para sacrificarnos por el Poder Popular, por el conglomerado excluido y
explotado por décadas en manos de las rancias oligarquías que no cesan en su
empeño de imponer al pueblo venezolano un sistema capitalista, neoliberal
moribundo tratando de sobrevivir oxigenado por el imperio norteamericano a base
de invasiones, intervenciones, genocidio y barbarie.
Si la actual dirigencia política
Nacional, Estadal y Municipal no deja de lado sus intereses personales y
particulares tratando de manipular su continuidad en el poder político, será
muy difícil, de hoy en adelante otorgar y sustentar el Poder Popular, el
protagonismo de las mayorías, como única perspectiva válida para el triunfo de
la revolución bolivariana.
El naciente partido político de
la revolución (PSUV) tiene que ser alimentado por la Madre (ideología) Revolucionaria dirigida
por la política del padre de la revolución bolivariana Comandante Presidente Hugo
Chávez. Este partido multitudinario por conciencia revolucionaria no puede ni
debe permitir renunciar en sus principios a la esencia fundamental de la
ideología revolucionaria, el anticapitalismo; el ser anticapitalista es el
primer grado conciente para ser antioligarca y antiimperialista, no pretendamos
aceptarlo como implícito, el pueblo lo exige explícito para reconocerlo,
combatirlo y cambiarlo por el socialismo, no para casarlo con el capitalismo y
mucho menos para reconciliar algo que eternamente “por ahora”, después de lo
establecido por Marx, siempre estará divorciado.
Así, exigimos conciencia plena y
con calidad revolucionaria al más grande partido de Venezuela que pronto se
constituirá como el conductor de la revolución bolivariana como herramienta
política del pueblo hacia el socialismo del siglo 21.
De igual manera abramos los
espacios para que el debate tenga asidero firme y podamos confrontar las ideas,
aspirando fortalecer la unidad del gran partido de la revolución, combatiendo
el borreguismo, el arrivismo, las tendencias reformistas y de derecha que
puedan anidarse como parte del proceso de transición hacia el socialismo