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El verdadero rostro de la oposición: sicarios contratados por terratenientes asesinaron al profesor Pedro León Patiño. Fedenaga y los ganaderos del Táchira, encabezados por Genaro Méndez Contreras y su cómplice, el “presunto” Roberto Giusti, tienen tal clima de terror en la zona que nadie vio cuando acribillaban al educador ni escuchó los disparos. Con la muerte de Patiño, son ya siete los dirigentes del MVR que la oposición asesina en el poco poblado municipio El Nula. Después dicen que los violentos son los chavistas.
Algunos periodistas y la generalidad de la dirigencia de la Coordinadora Democrática son más papistas que el Papa. A pesar de que el reglamento sobre los referendos revocatorios se aprobó por unanimidad, incluyendo el voto de Ezequiel Zamora, un activista de la oposición, aún critican cosas tan obvias como que deba identificarse plenamente a quien firma apoyando una solicitud de este tipo, para evitar que Súmate o cualquier otra empresa similar, haga nuevamente trampas con esto. O que consignen fotocopias y datos transferidos electrónicamente por Cantv, Cantv.net, el Venezolano de Crédito u otro banco manejado por desaprensivos. La realidad es que el reglamento tiene una sola falla importante: no impone equilibrio mediático y los dueños de taguaras periodísticas podrán seguir desinformando y, en el mejor estilo dictatorial, manejando las noticias en una sola dirección. Por cierto, nada hay más ridículo que la polémica en torno a los lapsos, pues es irrelevante una diferencia de pocas semanas. Lo que de verdad saca de quicio a esa gente es que con la obligatoriedad de estampar la huella dactilar es imposible que recojan las firmas.
Eso sí, la oposición logró su principal objetivo en materia de referendos. A ellos no les interesa el revocatorio presidencial, pues saben que Chávez se los pega en cualquier consulta popular. Eso indica la experiencia, pues quien te apalea siete veces seguidas, sin duda hará lo mismo en un octavo intento. Con el sabotaje opositor, con las demoras iniciadas desde el parlamento, cuando impidieron que éste escogiera a tiempo la directiva del CNE, consiguieron que no se efectúen los revocatorios contra Enrique “Cuchita” Mendoza, Alfredo Peña de Otero, el patopollo Salas Feo, Eduardo “La Pituca” Lapi, Manuel “La Piropiro” Rosales y otros gobernantes escuálidos. De esta forma logran llegar hasta julio, cuando el chavismo le dará otro tremendo revolcón a los candidatos opositores, que ahora tienen mucho chance de quedar sin ninguna gobernación ni alcaldía importante.
Otra flagrante demostración de quiénes son los violentos la dio César Pérez Vivas, cuando le dio una patada a Iris Varela. La cobardía de ese reptil es ilimitada, al igual que su torpeza. Su intención era que el gesto no fuera visible, al quedar tapado por la tribuna del presídium parlamentario. Pero se vio claramente cuando lanzaba el golpe y fue registrado por las cámaras, que no tuvieron otra opción que mostrarlo. Pérez Vivas es uno de los sujetos más repugnantes de la política criolla, rechazado incluso dentro de su partido. Basta recordar las acusaciones que lanzó tras el secuestro del cura Calderón, imputando directamente a Chávez por este hecho. Jamás pidió perdón o se retractó de esos evidentemente falsos señalamientos. Dicho sea de paso, Pérez Vivas odia a Calderón
Impacta la foto publicada este jueves por El Universal sobre la agresión de César Pérez Vivas a Iris Varela. En ella se aprecia cómo el copeyano quiebra la muñeca –realmente finita y femenina- en un gesto extremadamente partido. Pérez Vivas, como señaló Juan Barreto, cuando se queda un fin de semana en Caracas no sale del Mesón de la Tortilla, el Zig Zag, el Ice Palace y otros lugares gay, a donde acude con uñas postizas y peluca rubia. En condiciones normales se limita a teñirse el pelo, pues su coquetería le impide mostrar las canas propias de su edad.
Precisamente en el Parlamento se hacían chistes sobre las uñas postizas de Pérez Vivas y señalaban que a lo mejor fue con ellas con lo que se hizo el rasguño en la mejilla. Por cierto, se trata de un rasguño milagroso, pues supuestamente se lo hicieron poco antes de las seis de la mañana y, tres horas después, cuando acudió a la Fiscalía, todavía sangraba. A lo mejor otro de la misma cofradía, Baltazar Porras, dice que es la repetición del milagro de San Jenaro, al que tanta importancia dan los napolitanos.
Dianela Parra, diputada adeca, le decía a Henry Ramos Allup a raíz de la agresión de Pérez Vivas a Iris Varela, que era mejor no meterse en una pelea entre mujeres. Ramos Allup ripostó entonando “de mujer a mujer, lo lucharemos...”, un bolero inmortalizado por Toña la Negra y Carmen Delia Depiní .
Muy poco después de la patada de César Pérez Vivas a Iris Valera, Roberto Giusti, alias El Presunto (“presuntamente” señaló a los paramilitares quién era Jorge Nieves, para que estos lo asesinaran, presuntamente por órdenes de Genaro Méndez Contreras y José Luis Vetencourt) acusaba a Iris Varela de ser “la agresora”. Fausto Masó prefirió no pronunciarse, mientras que la amante de Alberto Federico Ravell, mujer al fin, no lograba ocultar la indignación de estar viendo unas imágenes y que un malnacido cómplice de asesinatos afirme que quien recibe la patada es la agresora.
Pobre Gentuza del petróleo. Cuatro forajidos manejan a su antojo a los ex trabajadores de Pdvsa. El caso más flagrante es el de Édgar Rasquin, que entregó voluntariamente su mansión en Paraguaná para no sufrir el desalojo, y ahora lidera a quienes están resistiéndose por la violencia a que los saquen de las viviendas de Pdvsa. Es increíble la torpeza de los medios para mentir. Hasta Globovisión, cuya experiencia en embustes es infinita, muestra cómo los bandidos de Los Semerucos disparan cohetes contra la Guardia Nacional. Eso sí, después dicen que ésta, que acude a cumplir una orden judicial, es la violenta. Sería bueno que los periódicos, televisoras y radios explicaran qué harían las autoridades a quienes desacaten por la fuerza una orden de desalojo. Sin duda que serían forzados a salir y llevados a la cárcel. El diario El Globo abre su edición del viernes con ese tema, por lo que sería interesante que el banquero Nelson Merzerhane, dueño de ese pasquín que ni rotativa tiene (lo imprime El Nuevo País) contara cómo hace él para desalojar a sus arrendatarios, pues con frecuencia recurre a jueces venales y soborna a la Policía Metropolitana para que saque por la brava a quienes no le pagan puntualmente el alquiler.
Giuseppe Gianetto, alias Padrinetto, el mafioso de la UCV, tiene represados y desaparecidos más de 14 mil millones de bolívares que pertenecen a los profesores. Cuando le reclaman los pagos, Il Padrinetto dice que los gremios profesorales sacvan mal la cuenta y que no existe tal deuda. Su objetivo es provocar un conflicto que paralice la UCV y, de paso, quedarse con ese robo adicional a los muchos ya perpetrados.
El jueves a las 11 de la mañana, una pequeña protesta, menos de 30 personas, trancó el paso en la avenida Lecuna, a la altura de la bomba frente a Parque Central. Como quedaban libres muchas vías y era posible eludir esa molestia, la Policía Metropolitana cerró todas las calles de los alrededores, atravesando patrullas y motos. Un comisario de ese cuerpo dirigía la operación y afirmaba que actuaba por órdenes directas de Alfredo Peña de Otero. De verdad que hace falta intervenir nuevamente el Hampa de Azul, un cuerpo transformado en sicarios de un criminal.
Por si alguien duda del cariz criminal de Álvaro Uribe Vélez, 56 parlamentarios estadounidenses, demócratas y republicanos, le exigieron romper sus nexos con los terroristas paramilitares y ordenar a las Fuerzas Armadas colombianas que no los empleen en operaciones para atemorizar a la población. Eso sí, no mencionaron que empresas estadounidenses, como Cocacola, utilicen a estos grupos para asesinar a los trabajadores que piden contratación colectiva.
La verdad es que hay cada basura. Un grupo denominado Gentuza de Sucre, jefaturado por Oscar Pérez de Mendoza (más conocido como Tolete), protagonizó una manifestación contra Venezuela frente a la embajada dominicana. Tanto este “amigo” de Enrique Mendoza, como todos los capos de la oposición y sus medios de comunicación, se cuadraron contra el país en relación con la suspensión del envío de petróleo en condiciones preferentes a Santo Domingo. Hipólito Mejía enfrenta una seria crisis política, pues hasta sus compañeros de partido lo culpan por el deterioro de las relaciones con Venezuela. Mejía es un hampón que le gusta amparar a sus colegas, pues no sólo se trata de Carlos Andrés Pérez, sino que también asiló al prófugo ecuatoriano Gustavo Novoa.
El gobiernito que Estados Unidos instaló en Iraq mostró qué clase de democracia le gusta a George Bush al cerrar las televisoras Al Jazeera y Al Arabiya. La razón: reseñan la muerte de soldados extranjeros. Y pensar que Bush quiere dar clases a Venezuela y hasta se atreve a hablar sobre la libertad de expresión...
Por cierto, quién sí parece aprender en qué consiste la diplomacia es Charles Shapiro. A pesar de sus gustos peculiares, tan afines a los de los efebos de Primero Justicia, en Maturín dijo que el referendo es un asunto que atañe a la oposición y que ésta debe reunir firmas legítimas si aspiran a que se celebre.
Hablando de efebos, Gerardo Blyde confesó que la oposición trazó un plan para sabotear el funcionamiento de la Asamblea Nacional e impedir que la mayoría apruebe la ley del Tribunal Supremo. El tipo éste, con una larga carrera como corruptor de jueces, festejó como un triunfo que se tardaran 16 horas en aprobar el título de esa ley. Luego patalearán y se rasgarán las vestiduras cuando les reformen el reglamento para impedir obstrucciones o la Asamblea vuelva a sesionar al lado del pueblo.
El diario de la familia De Armas colocó un cintillo en primera página diciendo que la Disip allanó el tribunal que falló contra los médicos cubanos y reconoció a Unapetrol. La realidad es que el Ministerio Público, con orden de una juez, allanó la Cortecita porque un hampón con toga envió con su chofer al abogado de una de las partes de un juicio, el expediente al que no tiene acceso la otra. Además es delictivo sacar expedientes del tribunal pues, entre otras cosas, se pueden extraviar los recaudos. Tres delincuentes con toga, con disfraz de magistrados de la Corte Contencioso Administrativo, son hoy el primer bastión de la corrupción judicial y venden por cien mil dólares cualquier sentencia. Ése fue el motivo del allanamiento y una de las causas por las que es urgente aprobar la ley de Tribunal Supremo, para así atacar la corrupción judicial que tanto dinero le dio, por ejemplo, a sujetos como Gerardo Blyde.
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