En 1999, el pueblo venezolano marcó el hito más importante de su
historia republicana y democrática, a través del Poder Constituyente originario
aprobó, por votación de una amplia mayoría nacional, La Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela, con la cual se inició la transformación del
Estado, la construcción de un nuevo ordenamiento jurídico y el desplazamiento
pacífico del decadente y corrupto modelo político anterior y de la élite que lo
usufructuaba. En la nueva
Constitución quedaron consagrados principios fundamentales e inalienables como
la justicia social, igualdad, prosperidad y bienestar del pueblo, libertad,
independencia, soberanía, solidaridad, corresponsabilidad social y el ejercicio
democrático de la voluntad popular.
El contenido de la Revolución Bolivariana profundizó, en cierto sentido,
un conjunto de tensiones en la sociedad venezolana que se perfilaban desde las
elecciones de 1998, expresadas entre quienes estaban a favor de las propuestas
de cambios y de transformación de la sociedad venezolana y quienes se aferraban
al viejo estilo de hacer política y gobernar.
En la medida en que el proceso se ha profundizado, en esa misma medida
las élites políticas y económicas que ven en peligro sus privilegios
aquilatados durante años de usufructo de las riquezas del país, desarrollan una
feroz oposición dirigida a detener el proceso de cambios iniciados en el país,
que pasa por inhabilitar políticamente, por cualquier vía, al principal líder
del proceso, Hugo Chávez Frías. Esta
oposición que sus actores iniciaron con críticas tibias y dentro del marco del
Estado de Derecho, pasó del plano de la conspiración y desafío abierto al
gobierno, a la consumación del Golpe de Estado del pasado 11 de Abril y la
instauración de un gobierno fascista en el cual, durante las 48 horas que duró,
se cometieron los más viles atropellos y canalladas contra funcionarios del
gobierno y el pueblo.
La valentía de nuestro pueblo expresada en la unidad cívico-militar,
restableció el orden constitucional y al presidente de la República en el
gobierno. El pueblo bolivariano dio un
salto cualitativo en la movilización en defensa del proceso y en el
reconocimiento de sus aliados y enemigos.
Esto no se ha traducido en elevar su capacidad de organización y
articulación sobre la base de una plataforma de acción política unitaria en
torno a sus principales necesidades e intereses.
ESCENARIO GLOBAL.
A pesar que luego del 11 de Septiembre de 2001, el empleo de la política
del garrote llevada adelante por la política reaccionaria del capitalismo
global cubrió de sombras las luchas, hasta ese momento, ascendentes, de los
opositores y víctimas de la globalización neoliberal, reprimiéndolas con
múltiples y clásicas Políticas de terrorismo económico y acciones fascistas,
cuyas muestras son la invasión de Afganistán, el Plan Colombia, el impulso del
ALCA y la Protección a su industria acerera, entre otras. Además, se suman a lo anterior, las Estafas
Financieras Globales que realizan llevando a la quiebra a sus multinacionales
corsarias, presentadas como emblemas económicos del "libre
mercado", a través de los cuales concentran los recursos extraídos con
engaños de todo el mundo; especialmente, los de los fondos de pensiones de los
trabajadores de los países pobres manejados por consorcios financieros
privados. Muestra de lo anterior es la
quiebra de los consorcios corsarios Exron, Wordcom, AOL-Warner, etc. Con toda esta represión, se impidió que las
nuevas formas de lucha política y social de las mayorías, entre las que se
encuentra la Revolución Bolivariana, mostraran a los pueblos de todo el mundo,
los nuevos caminos de confrontación política, económica y social, que los
defensores de la democracia, la justicia y la paz habían logrado articular en
el ámbito global; este último, el espacio político real donde se llevan a cabo
las luchas significativas que libran los pueblos contra los intereses del
capitalismo y élites globales. En ese
marco de confrontación política global, la arremetida de la globalización y la
reacción fascista mundial recibió su primera derrota: el fracaso del golpe
fascista de Carmona Estanga. La
restauración en el poder de Hugo Chávez Frías marcó un hito en la historia de
la lucha de los pueblos: es la primera señal de fortaleza de la lucha de
resistencia de los pueblos a la arremetida del fascismo de la globalización
neoliberal.
ESCENARIO NACIONAL.
El curso de los sucesos políticos es dinámico. Los escenarios locales cambian más rápido que la acción
consciente del movimiento popular, este último acciona más por reacción que por
dinámicas proactivas. El desgaste del
accionar político de los últimos meses ha causado trastornos a todos los
sectores en pugna. Cambios de gabinete
en el gobierno y pérdida de liderazgos y articulación en la oposición son
evidencia de ello. El gobierno
bolivariano y la oposición se preparan para nuevos escenarios de
confrontación. Enfrentamientos,
defensa, ataque y reacción serán situaciones constantes en los próximos meses,
es la forma que adoptará por tiempo indefinido la lucha por la construcción de
la V República. La transición violenta
o pacifica que a ratos tome el curso político, dependerá en todo momento de las
fuerzas y decisiones que adopten el gobierno bolivariano y el movimiento
popular por una parte, y la oposición política interna aliada a las oligarquías
latinoamericanas y los intereses políticos, económicos y militares de los
EE.UU. y otros países, entre los que se encuentra España. Las alianzas que haya que realizar para dar
salidas positivas a los intereses del gobierno bolivariano, tendrán que estar
enmarcadas dentro de una lógica política que, permita consolidar posiciones
conquistadas y transitar caminos que no nos hagan retroceder. Esto último, pasa por tomar la decisión
inclusive, de aliarse con parte de los opositores si eso impide el retroceso; y
en casos extremos, aminorar el ritmo del proceso de cambios o detener las
acciones, sin retroceder ni transar las posiciones conquistadas. Esto permitirá reagrupar nuestras fuerzas y
fortalecernos, impidiendo a la vez una arremetida violenta que destruya el
proceso y las conquistas alcanzadas.
“Sin entender ni valorar la importancia política del crecimiento que
tuvo después de abril la tendencia a unificarse, organizarse y la capacidad de
movilización que a diario este pueblo demuestra, es imposible afrontar, con
posibilidad de éxito, las nuevas batallas que se aproximan.“ Estas fueron,
entre otras, conclusiones del movimiento popular venezolano, expresadas en
”Batallas Ganadas y Batallas por Ganar”, uno de los tantos documentos para la
discusión presentados en los preencuentros al evento en ciernes. En el citado documento, severamente
criticado en muchas de sus afirmaciones, se resaltan entre sus aciertos hechos
concretos del accionar del movimiento popular, presentando como muestras de
ello que: ”La importante movilización del 1º de mayo se realizó casi sin
preparación y en medio de las dudas de muchos dirigentes bolivarianos; la
imponente movilización del 29 de junio sufrió un cambio de fecha quince días
antes y prácticamente la publicidad en los medios se limitó a los dos días
anteriores...”, como hechos de articulación señala que ”...los círculos
bolivarianos se extienden sin pausa; crece la coordinación entre las distintas
organizaciones populares...” y como prueba de ello “...infinidad de
publicaciones bolivarianas aparecen desde el seno del pueblo, desde la simple
hoja hasta periódicos más elaborados.”
“La unidad bolivariana se ha fortalecido después del golpe, porque ese
crecimiento político del pueblo no sólo tiene una dirección reconocida en
Chávez, un programa en el texto constitucional, sino también un contenido
concreto, que unifica para la acción, en la tarea de sustituir al viejo Estado
oligárquico construyendo la República Bolivariana participativa desde las
comunidades, en toda la extensión territorial.”
Estos últimos elementos expuestos en el documento representan un
conjunto de hechos políticos definitivamente resueltos por el pueblo; pero, los
mismos no han sido resueltos por las organizaciones populares conocidas o
autodenominadas como de “vanguardia”.
Esto se aprecia en las discusiones políticas eternas y sin dirección que
emergen de evento en evento; y es posible que mientras esas organizaciones, no
nos convenzan, no cambien o dejen de pertenecer al movimiento popular, las
mismas continúen. Al respecto, en uno
de los análisis políticos sobre la revolución bolivariana realizados en el
exterior, entre otros muchos tantos que coinciden, Petras, argumenta que, una
política, programa o plan con objetivos más allá de la revolución bolivariana,
para tener viabilidad, pasa irremediablemente por su articulación al proyecto
que lideriza el Presidente Chávez, porque el pueblo ve a cualquiera que se le
enfrente como su propio enemigo.
“Con Chávez Manda el Pueblo”, consigna del Encuentro Nacional de
Organizaciones Populares con el Presidente Chávez, fue ratificada el 13 de
Abril por el propio pueblo venezolano.
Más allá de todas las consideraciones políticas que califican el
accionar de la movilización de Abril, esa fecha el pueblo masivamente ratificó
que en su líder está representado. La
mayoría de ese pueblo que salió a rescatar la democracia y dar continuidad al
proceso de cambios, considera que Chávez es el mismo pueblo. Aunque muchos partidarios del vanguardismo
existente en el seno del movimiento popular, se resignen y no quieran
aceptarlo, ello es una realidad inmensa.
A partir de ese 13 de Abril, la
incertidumbre ha prendido en muchos dirigentes y organizaciones del movimiento
popular, desatándose una discusión sobre si Chávez es, o no, el líder que
necesitamos en esta nueva etapa, discusión que también se extiende a las
organizaciones que dirigen el proceso político. La epata de la incertidumbre es
algo natural en un proceso político que está dirigido por la necesidad de
realizar cambios en la estructura política de un país. En este proceso de incertidumbre que
vivimos, nacen y mueren constantemente líderes y organizaciones. En este momento crucial del desarrollo social, donde cientos y cientos de
acontecimientos políticos se suceden uno tras otro, nos encontramos todos
nosotros. Transitamos la incertidumbre,
muchos están atemorizados porque desconocen que, el caos, en nuestro caso no
es otra cosa que el desorden del orden caduco y el desarrollo del nuevo orden, también es una de las formas que presenta la
vida a través del movimiento social.
Tenemos que aprenden a vivir en el caos, hasta que resolvamos las
contradicciones que conducirán a un estado de mayor tranquilidad y estabilidad.
Esto lo conseguiremos, cuando con la movilización y organización, aseguremos la
imposibilidad de que la vieja clase política nos tuerza el camino por el que
elegimos transitar. Solucionada la
turbulencia política, recobraremos mayor calma cuando las condiciones de
turbulencia económica nacional se resuelvan.
Esto último pasa por solucionar los problemas de la producción de
alimentos, productos básicos y servicios, en lo inmediato. La reactivación de la producción económica
y la creación de empleos traerá de regreso al país la seguridad y la
gobernabilidad.
En esto
último, tenemos una debilidad que va en camino de superación. El movimiento popular de trabajadores aún no
ha resuelto el problema de su máxima organización, dentro de ese movimiento, el
fundamental es el de los trabajadores petroleros, quienes estuvieron alejados
de las luchas populares por mucho tiempo, debido a equivocadas decisiones
políticas que, en el pasado, abandonaron sus sindicatos y gremios, dejándolos a
merced de la guía ideológica de los enemigos del pueblo. Estos trabajadores hoy han regresado a la
lucha política y social, y se preparan a rescatar PDVSA para la revolución
bolivariana. Esta será una de las batallas
más importantes de la revolución bolivariana en el plano interno, definirá la
correlación de fuerzas decisoria para conseguir la estabilidad de la economía y
la política social del país; pronto se dará ese combate y tenemos que apoyarlo
con una movilización que supere la del 13 de Abril. El rescate del Presidente Chávez fue la salvación política del
proceso revolucionario; el rescate de PDVSA representa la salvación
económica de la Revolución Bolivariana.
Ese combate espera por todos nosotros, y será la oportunidad para que
irrumpa esta vez, no el movimiento espontaneista de las organizaciones
populares, sino el movimiento popular conciente, organizado en la defensa de
sus intereses y en el combate para derrotar la resistencia que impide la
consolidación del proceso de cambios que impulsa la Revolución Bolivariana.
EL ENCUENTRO: ACCIONAR DEL MOVIMIENTO POPULAR
ORGANIZADO.
Un lugar importante ocupa el movimiento popular a partir del 11 de
Abril, de actor pasivo y reactivo comienza a pasar a proactivo. Su accionar los días 12, 13 y 14 de Abril
le dio fuerzas para iniciar la lucha por obtener posiciones políticas de
vanguardia en la conducción del Estado.
El movimiento popular venezolano, hasta Abril mayoritariamente
subordinado a las directrices del gobierno y del partido MVR, a partir del
Golpe Fascista tomó conciencia de la necesidad de consolidar al gobierno de
Hugo Chávez participando en la toma de decisiones políticas. Una de esas manifestaciones, es la toma de
conciencia crítica, expresada en el documento sobre las debilidades y
necesidades del Gobierno Bolivariano, publicada en la prensa alternativa
"Proceso", realizado por varios colectivos sociales que apoyan al
proceso de cambios. La crítica permitió
el encuentro de las organizaciones populares con el Presidente Chávez. El movimiento popular allí representado hizo
doce planteamientos al Presidente, quién también planteó los suyos, entre
ellos, exigió que se le presentara un Plan de Emergencia Social desde el punto
de vista y los intereses del movimiento popular, comprometiéndose a encontrarse
con el conjunto del movimiento popular venezolano organizado. Este encuentro político entre el presidente
y los colectivos que le hicieron sus críticas, fue lo que dio origen a la
realización del Encuentro Nacional de las Organizaciones Populares con Chávez,
el cual hoy llevamos adelante como testigo del cumplimiento de aquel
compromiso.
OBJETIVOS.
La realización de este
Encuentro Nacional de Organizaciones Populares con Chávez, tiene la tarea de realizar
sin dilación, una amplia discusión en torno a materializar urgentemente dos
objetivos.
El primero de ellos, “Ratificar la consigna: "Con Chávez manda el Pueblo" y profundizar el proceso de
gobernabilidad, a través de la aprobación urgente, del marco legal
constitucional que active el protagonismo de los ciudadanos, en la solución de
los graves problemas económicos y sociales que aún persisten en el país.” El segundo, “Responsabilizamos en la
construcción de una plataforma programática de acción común, y de un modelo de
articulación y coordinación plural, flexible y autónomo del movimiento popular,
que le dé piso social y político al proceso de cambio que se vive en el país, y
contribuya a la cristalización de la Constitución Bolivariana de Venezuela.”
Las tareas las
tenemos por delante. Hay que
realizarlas sin demora. En este
Encuentro Nacional del Movimiento Popular con el Presidente Chávez, quienes
asistimos, estamos obligados a encontrar soluciones que contribuyan a
fortalecer el proceso de cambios en marcha.
No existe, por ahora, otra alternativa viable, que supere a la
Revolución Bolivariana en los objetivos que tienen que ver con los intereses
del movimiento popular.
¡¡¡ Viva el Movimiento
Popular Venezolano !!!
¡¡¡ Viva la Revolución
Bolivariana ¡¡¡
¡¡¡ Viva el Presidente Chávez !!!
Caracas Septiembre de 2002