"Las líneas telefónicas habían quedado cruzadas y (Allende) nos hizo señas para que nos acercáramos a escuchar una conversación entre el general Baeza, y el almirante Carvajal - el mismo que dirigió el ataque a la Embajada de Cuba -, donde decían: “Ya tenernos a Allende totalmente acorralado y no podemos dejarlo vivo, hay que aplastarlo como a una cucaracha. No podemos permitir que quede vivo", recalcaban. Era impresionante el odio tan profundo, que sentía esta gente hacia la persona del Presidente".
Testimonio de Miria Contreras (Payita): Las últimas horas del Presidente Allende
Releyendo los testimonios de los últimos momentos del presidente Allende, me pongo a reflexionar entre los paralelismos entre el proceso venezolano y el de la Unidad Popular. La verdad es que las figuras de Chávez y Allende no podían ser más diferentes: El uno militar, el otro civil. Chávez proveniente de una familia campesina, de los estratos más pobres de la sociedad venezolana, Allende el prototipo del hijo rico de la sociedad chilena. El venezolano impulsivo, hablador, emotivo; el chileno comedido, prudente, parco. Chávez producto de la rica mezcla racial indígena, española y africana, Allende un puro representante de los blancos chilenos.
Todo los diferencia, excepto el pecado de querer gobernar por los más pobres, la osadía de pasar por encima de siglos de dominación de una clase que se cree la elegida por la providencia para gobernar y explotar a los negros, los cholitos, los cabecitas negras, la chusma, los marginales.
En ambos casos la conciencia de clase de la burguesía y de los más ricos reaccionó automática: No permitiremos que nos quiten lo que es nuestro: los privilegios, el derecho a ser los de arriba, a vivir mejor, a poner a trabajar para nuestro beneficio a los iletrados. a convencerlos de su inferioridad histórica, y de que somos el paradigma moral, estético y cultural.
La oposición venezolana se dice a sí misma que el problema en Venezuela es Hugo Chávez: si no fuese tan militar, tan vulgar, tan confianzudo, tan mal educado, tan negro, tan indio, tan bembón, tan pelo malo, Si No Fuese, en suma. Todos nuestros problemas estarían resueltos. Pero no nos llamemos a engaño. El compañero Allende no era nada de lo anterior, y la clase dominante chilena lo odiaba a muerte, y lo mató. El problema en Chile era que la desigualdad estaba en proceso de extinción.
El problema en Venezuela no es Chávez, el problema es una clase postergada que ha despertado, y ha empezado a soñar. Esta clase ha comenzado a sentirse importante, a creer que sus opiniones son buenas, que tienen derecho a poseer la tierra que cultivan, que sus hijos e hijas tienen derecho a estudiar e incluso ir a la universidad. El problema, en suma, es que la criada se nos ha vuelto respondona.
El problema, tanto en Venezuela como en Chile, es el pueblo.
A diferencia de Chile, en Venezuela una buena parte de los militares está con el pueblo.
Como diría Cantinflas... allí está el detalle.