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Las organizaciones de mujeres mexicanas ante la V reunión ministerial de la OMC en Cancún
Por: mujereshaciacancun@yahoo.com.mx/Comcosur Mujer Especial N°35
Fecha de publicación: 05/09/03
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LAS ORGANIZACIONES DE MUJERES MEXICANAS ANTE LA V REUNION MINISTERIAL DE
LA OMC 2003

"La reducción de la desigualdad de género no es solamente una meta por
derecho sino también una contribución importante hacia el desarrollo
sustentable".
(Plataforma para la Acción. IV Conferencia Mundial Sobre la Mujer, 1995.)

Ante la próxima realización en Cancún, de la V Reunión ministerial de la
Organización Mundial del Comercio las mexicanas sumamos nuestro análisis al
mosaico de situaciones diversas que estamos viviendo las mujeres en el
mundo para construir colectivamente, con todas las redes de mujeres
hemisféricas e internacionales, las propuestas a ser posicionadas ante la
OMC y que serán consensuadas durante los días del Foro Internacional Los
Derechos de las Mujeres en los Acuerdos Comerciales que se llevará a cabo
en el marco del Foro de los Pueblos por una alternativa ante la OMC.
Partimos de reconocer el impacto del modelo económico vigente que se nos
impone por un proceso de relaciones inequitativas entre naciones
promovidas por el desmesurado interés de ganancia de las corporaciones
trasnacionales y que en el contexto de sociedades patriarcales alientan las
relaciones inequitativas entre hombres y mujeres.

El presente documento recoge las declaraciones y posicionamientos que las
redes de mujeres hemos emitido en los distintos Encuentros y Foros llevados
a cabo en Ciudad de México, en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, en
Guichicovi, Oaxaca, en la Ciudad. de Oaxaca, en Cuernavaca, Morelos, y en el
Seminario el ABC de la OMC del Distrito Federal.

A partir de estas consideraciones, las mujeres reconocemos como lo señala
también la reciente llamada de "La Asamblea Hemisférica y Global contra el
ALCA y la OMC para descarrilar la V Reunión Ministerial de la OMC" que se
llevó a cabo en la Ciudad de México en el mes de Mayo, 2003, que los países
se encuentran en un contexto de pertinaz guerra económica y en un momento de
tendencia hacia un control unipolar del mundo en donde el mercado conduce a
la acumulación privada de la riqueza y no a la atención de las necesidades
de los pueblos, deshumanizando las relaciones económicas. El ambicioso
proyecto neoliberal que impulsan los países desarrollados se propone
subyugar a los países del sur, cuestión que impacta en un incremento de la
pobreza, en una producción insustentable, en creciente injusticia y en las
persistentes relaciones inequitativas de género.

Las investigaciones no oficiales afirman que la pobreza en México responde a
una tendencia estructural de crecimiento y que el número de personas pobres
llega a 70 millones, 40 de los cuales están en extrema pobreza y cuenta con
un doble rostro: los pobres de la ciudad y del campo Nosotras agregamos que
de éstos, el 70% son mujeres.

Según fuentes internacionales la desigualdad de género en el mundo, se
expresa entre otros aspectos porque el 67% de las mujeres adultas son
analfabetas, el 68% no tienen acceso a la educación, el 36% sin acceso a la
secundaria; son el 41% de los infectados totales con SIDA; el 70% se
encuentran en pobreza extrema; solo el 12% tienen representación en
Parlamentos y las mujeres en países en desarrollo tienen el 113% de la carga
de trabajo en relación con el trabajo masculino y de las 500,000 muertes
maternas al año el 90% ocurre en países en desarrollo.

La OMC, surgida en 1995 (sustituyendo al GATT, 1948) para regular el
comercio internacional, opera en base a relaciones antidemocráticas,
convirtiéndose en arma contra el desarrollo sustentable que agrede a los
pueblos pobres, así presiona a los países en vías de desarrollo para una
agenda corporativa y que acepten las medidas que diseñan unos cuantos países
ricos que se reúnen en mini-reuniones previas o "a puerta cerrada" (green
room) para decidir a favor de sus propios intereses, tal y como sucedió en
Doha y en contradicción a cualquier tipo de política de cooperación al
desarrollo. Muy lejos de este modelo se encuentra el que las organizaciones
de sociedad civil cuenten con posibilidad de incidir, aún cuando sean
asuntos en que están comprometidos el presente y el futuro de la humanidad.
Por cierto, las relaciones antidemocráticas y discriminatorias son las que
históricamente hemos experimentado las mujeres al no participar, entre otros
aspectos, en la gesta de las decisiones macro económicas que una sociedad
patriarcal se atribuye en exclusividad.

Llevamos diez años de apertura indiscriminada de la economía mexicana por el
Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá que por cierto es el
tratado más desventajoso del mundo como lo señalan algunos analistas,
experiencia que tiende a ser replicada en el hemisferio a través del Acuerdo
de Libre Comercio de las Américas con el soporte de la OMC. Las redes
mexicanas vinculan esta apertura comercial, entre otros aspectos, al
desempleo que es ya del 34% de la fuerza laboral de la PEA.

Las mujeres se ven afectadas diferenciadamente por estas medidas. Este
proceso les ha llevado a la búsqueda del trabajo informal, que en México,
según cifras autónomas llega al 40% de la PEA desempeñando generalmente el
trabajo sub-contratado a domicilio y/o el ambulantaje. La participación de
las mujeres en el trabajo formal ha crecido en los últimos 30 años. En 1970
la tasa de participación económica era de 17.6%, en 1991 fue de 31.5% y en
el 2000 fue de 36.4%..

La industria maquiladora utiliza la condición de las mujeres y las contrata
con bajos salarios y les exige tiempos extra, tampoco les proporciona
protección laboral y seguridad. A nivel hemisférico se consigna que las
mujeres ganan un 64% menos que los hombres y la cobertura social es 5%
menor a la de los hombres, aún cuando cuenten con mayor escolaridad . En
México, la discriminación laboral para las mujeres no se ha modificado con
la apertura comercial y continúan pasando por las pruebas de embarazo; no
suelen recibir incapacidad por maternidad y atención médica ante
enfermedades contraídas por tóxicos, a la que tendrían derecho según la ley
laboral y así mismo continúan enfrentándose al acoso sexual de patrones y
líderes sindicales que ellas muy pocas veces denuncian por temor a distintos
tipos de represalias, entre otras, la pérdida del empleo.

En México, el tratado de Libre Comercio ha dejado en gran vulnerabilidad a
los y las trabajadoras ya que por presión de las corporaciones
trasnacionales se ha inducido la reforma laboral socavando los derechos
conseguidos históricamente por l@s sindicalizad@s. La política de
contención salarial seguida por el gobierno mexicano desde la década de los
80s. ha sido un factor determinante para que México ofrezca ventajas
comparativas, lo que ha traído una mayor precariedad a las mujeres, como ya
lo señalábamos dadas las condiciones de inequidad y discriminación laboral
que soportan. Las prestaciones que la ley laboral señalaba para las mujeres
ahora se encuentran en riesgo de desaparecer ante las reformas que está
proponiendo el gobierno mexicano para facilitar la entrada de inversiones
con las máximas ganancias. Es notable el incremento en la brecha entre los
salarios más altos y los más bajos que ya asciende 300 veces, según
afirmación del Secretario del Trabajo, lo que hace suponer como posible que
la cifra sea más alta porque las informaciones oficiales suelen ser
maquillada .

Las nuevas situaciones que ha traído la apertura comercial como la pérdida
de servicios estatales con la generalizada baja en la calidad de vida, ha
incrementado el trabajo doméstico de las mujeres que por cierto ellas
continún desempeñando casi en exclusividad. En México, las cifras nos
muestran que en el año 2000 de 27.1 horas que ellas dedicaron al trabajo
doméstico, los hombres dedicaron 10.6 horas. El valor global del trabajo no
remunerado de las mujeres en el mundo que no es reconocido como parte del
PIB en los países, ha sido calculado por Naciones Unidas en once billones de
dólares anuales que absorben parte de los costos de producción de la fuerza
de trabajo, asegurando márgenes de ganancia más altos para los empresarios
nacionales y las trasnacionales.

EL CASO DE LAS MUJERES EN CIUDAD JUAREZ

Aproximadamente el 50% de mujeres violadas y asesinadas corresponden a
crímenes seriales ya que son identificadas como empleadas de la maquila y de
servicios (10) y generalmente con características étnicas del sureste.
También se vinculan los más de 300 asesinatos en la ciudad fronteriza con
las actividades del narcotráfico y la industria del sexo necrofílico;
fuertes intereses económicos parecen estar atrás de estos crímenes. Esta
situación resulta escandalosa entre otros aspectos por la impunidad y la
negación de las autoridades a esclarecer los casos.

Las redes de mujeres en México han realizado un intenso trabajo de
información a la opinión pública y de presión a las autoridades y han
solicitado la solidaridad de todas las redes internacionales de mujeres y
mixtas para impedir que continúen siendo las mujeres mexicanas consideradas
como cuerpos desechables. Estas acciones de información y solicitud de
solidaridad nacional e internacional continuará muy presente en el programa
de las organizaciones de mujeres y mixtas en Cancún.

AGRICULTURA

Entre los temas más debatidos a tratar en la próxima reunión de la OMC, por
cierto entrampado desde Doha, está el de la Agricultura.

La economía campesina es vital para la economía de los países y del mundo,
es muy diversa porque combina la agricultura mixta con servicios ambientales
como la silvicultura y el eco-turismo. Conservan el medio ambiente: agua,
suelos, biomasa, biodiversidad, flora y fauna. Las mujeres en los países
pobres producen entre el 60 y el 80% de los alimentos y la mitad de la
producción mundial de alimentos. La economía campesina crea empleos,
estabilizan la migración y desarrollan los pueblos, rescatan valores y
tradiciones y las desarrollan, contribuyen al enriquecimiento cultural de
los países.

El impacto del Tratado de Libre Comercio del Norte en el campo mexicano ha
sido devastador. En los diez años que lleva funcionando ha expulsado a
1.780,000 personas; dos de cada tres campesin@s viven debajo de la línea de
pobreza y ha traído la pérdida de la soberanía alimentaria por la
importación de granos básicos que colocan en el país las corporaciones
trasnacionales que están obteniendo grandes ganancias. Los gobiernos de los
países desarrollados están subsidiando sus producciones agrícolas y en forma
de "dumping" están terminando con la forma de vida de millones de campesinos
y campesinas.

En este sentido deberá exigirse se desenmascare el engaño de la Unión
Europea que afirma que ya dio fin a estos subsidios pero que a través de
otros mecanismos continúa pasando recursos económicos en igual magnitud a su
producción agrícola sólo que en forma menos transparente. Por su parte, los
Estados Unidos ni siquiera desean considerar la posibilidad de disminuir los
subsidios que muy al contrario, han incrementado. En realidad, la
pretensión es el control del negocio agrícola por unas cuantas
trasnacionales..

Las redes mexicanas de mujeres nos adherimos a la propuesta de las
organizaciones sociales de mujeres y mixtas de todo el mundo para la defensa
de la soberanía alimentaria, exigiendo reglas justas en el intercambio, por
la creación de mecanismos de seguridad alimentaria que protejan al mismo
tiempo la producción doméstica de alimentos y la de pequeños productores.
Solicitaremos que se eliminen los subsidios a las producciones agrícolas de
los países desarrollados.

En Cancún las mujeres impulsaremos el derecho de cada pueblo a definir sus
propias políticas agropecuarias y alimentarias y de desarrollo económico y
social, en el marco de sociedades democráticas gobernadas por hombres y
mujeres y no por las leyes del mercado. Esto tiene particular significado
para las mujeres y los pueblos del mundo rural.

LAS MUJERES INDIGENAS

La situación de las mujeres rurales, particularmente las indígenas, resulta
más dramática ya que muchos de los pueblos indígenas del sureste habitan
algunas de las zonas de más rica biodiversidad que están en la mira de las
corporaciones trasnacionales. Los pueblos indígenas viviendo históricamente
en estas áreas y que actualmente hablan por lo menos 52 lenguas diferentes,
ahora forman parte de la propuesta económica del Plan Puebla Panamá que es
publicitado como promotor del desarrollo económico para incorporar la región
a la "modernidad"; lo que no se informa es que estaría arrasando con la
forma de vida de los pueblos sin tomar en cuenta el desarrollo económico
humano porque no tolera que sus habitantes participen y conduzcan el
proceso.

La propuesta gubernamental es más de lo mismo, ofrece a hombres y
particularmente a las mujeres la incorporación a la maquila que instalada
recientemente en el sureste del país trata de detener el flujo migratorio de
nacionales y centroamerican@s. El PPP promete un desarrollo humano pero en
realidad el futuro inmediato de mujeres y hombres para el área es el de
servidores domésticos en centros comerciales, restaurantes y otros. Entre
tanto los pueblos indígenas se ven asediados por el cerco de los
paramilitares, el ejército mexicano y la amenaza de invasión, mientras el
gobierno federal se resiste al reconocimiento de los Acuerdos de San Andrés,
incumpliendo las normas del derecho internacional para las poblaciones
indígenas, Convenio 169 de la OIT, lo que conduce a la violación sistemática
de los derechos: económicos, sociales, políticos y culturales de esta
singular población mexicana.

Las mujeres indígenas en sus reflexiones llamaron a los programas de
política social implementadas por el actual gobierno, "proyectos de contra
insurgencia" ya que son selectivos y dividen a las comunidades, además
condicionan a las mujeres a trabajar más a cambio de recibir sus
"beneficios". Ellas continúan esperando el reconocimiento de los Acuerdos de
San Andrés para emprender con mayor ahinco un proceso evolutivo y creativo
en la construcción democrática de sus pueblos, que superando las estrategias
estrictamente defensivas y de resistencia, les permita cambiar aquellas
costumbres ancestrales que impiden su plena liberación, ya que, entre otros
aspectos, no son reconocidos plenamente sus derechos ciudadanos y el
monolingüismo es más alto entre la población femenina. El desarrollo humano
para los pueblos indígenas comprendería así mismo la conducción de sus
propios procesos por parte de hombres y mujeres, como ya existen en algunos
de los municipios autónomos. Levantar programas de capacitación y abatir del
monolinguismo en las mujeres sería prioritario, así como enriquecer sus
potencialidades de desarrollo sobre cultivos ancestrales, alimenticios y
curativos con la posibilidad de establecer intercambios comerciales entre
las mismas regiones indígenas.

PRODUCTOS GENETICAMENTE MODIFICADOS.

En esta guerra sin cuartel, contra productores y consumidores que los países
desarrollados han emprendido y por la que se proponen exterminar la
agricultura de los pueblos pobres y que solamente queden las corporaciones
para vender las semillas y productos del campo, existe el frente de países
con el tema relativo a los organismos genéticamente modificados (OGMT).
Estados Unidos pretende subordinar a la OMC a los países que firmaron el
Protocolo de Cartagena. El Protocolo entrará en vigor el 11 de septiembre
próximo y ha sido creado por muchos países para ejercer su derecho a
consumir o no, los productos genéticamente modificados, ya que la
introducción de los OGTM destruyen la biodiversidad desarrollada por siglos,
así como hacen perder el control de sus cultivos a los países del sur y la
posibilidad de orientarlos al propio desarrollo. Lastimosamente el gobierno
mexicano, sin consultar a la sociedad civil, ha permitido que en el país se
experimente el cambio de los cultivos naturales por los trasgénicos,
experiencia que ya se toleró en diversos Estados, entre otros Puebla y
Oaxaca. Las redes de mujeres mexicanas no permitiremos que Estados Unidos
defina como "barreras comerciales" el consenso global de bioseguridad
aprobado por el Protocolo para someterlo al control de la OMC.

Algunas organizaciones de mujeres rurales, particularmente del sureste
mexicano, hemos acordado rechazar las semillas trasgénicas, aún cuando en un
principio nos las regalen, porque deseamos continuar cultivando las
semillas tradicionales en nuestras regiones, sin permitir la contaminación.
Igualmente acordamos rechazar el cambio de costumbres alimenticias y no
consumir productos que dañan la salud porque los productos genéticamente
modificados ni siquiera traen etiquetas que lo avisen. Analizamos que si
las clases poderosas norteamericanas y de todo el mundo están en busca de
"alimentos naturales" por ser más sanos, sería un error por parte nuestra el
consumir la "chatarra" que nos llega, además del ya citado daño a la
agricultura nacional y añadimos que en cuanto al consumo de los productos
trasgénicos ni siquiera existen investigaciones que señalen el daño que
producen a la salud humana y pensamos que se esconde un objetivo de acabar
con las y los pobres. Afirmamos que la salud humana y la riqueza
biológica, están por encima de las reglas del comercio que impone la OMC y
que en el momento que todas las mujeres del mundo nos informemos que la
guerra comercial ha llegado a nuestros hogares, nuestras comunidades,
nuestros pueblos, nuestras organizaciones, levantaremos la voz como una sola
y nos movilizaremos y capacitaremos para expulsar al jinete apocalíptico de
la muerte que nos trae esta guerra. Deseamos mil vidas para los pueblos en
desarrollo, para las organizaciones sociales y civiles comprometidas en
estos procesos y para las mujeres. Nosotras tenemos el reto de crear nuevas
organizaciones que diseñen estrategias de respuesta a estas situaciones.

ACUERDOS SOBRE LOS DERECHOS DE PROPIEDAD
INTELECTUAL RELACIONADAS CON EL COMERCIO
(TRIPS en inglés)

En México, las comunidades rurales, particularmente indígenas están
recibiendo delegaciones de investigadores y funcionarios de corporaciones
trasnacionales que llegan en búsqueda de la biodiversidad para patentarla y
explotarla comercialmente. Ante esto, el gobierno mexicano no ha decretado
ninguna norma que asegure y proteja los derechos de los pueblos, antes al
contrario, en el marco de la OMC, ha convocado al grupo de países
megadiversos para compartir "las ganancias" de lo que se privatice. Así que
se va extendiendo el robo del ancestral conocimiento de los pueblos rurales
sin contar con defensa alguna porque no existe ningún mecanismo para que los
pueblos reciban información y logren incidir en la toma de decisiones.

Organizaciones de sociedad civil como asociaciones de agricultores y
ambientalistas en las que están participando activamente las mujeres como en
el caso de las cafetaleras, participación por la que están siendo
empoderadas y reconocidas, están realizando intensos programas en la defensa
de su producción. Otras organizaciones están luchando por la defensa de la
variedad de semillas mexicanas como es el caso del frijol amarillo de Sonora
que empresarios de Estados Unidos han pretendido robar para patentarla con
el nombre de Enola. Las organizaciones sociales están utilizando entre sus
herramientas la comunicación por internet para informar sobre los riesgos
de la biopiratería y estimular el surgimiento de organizaciones del pueblo
que actúen en defensa de sus recursos, exigiendo entre otros aspectos,
moratorias a los proyectos de bioprospección (exploración de la
biodiversidad)
Para que los países en vías de desarrollo no fabriquen sus propios
medicamentos,
negándoles así el derecho a la salud pública.

Las mujeres analizamos que la guerra ciertamente parece ser de exterminio de
los y las pobres y afirmamos que no permitiremos que la OMC asuma este tema
que no le compete ya que se propone transformar toda nuestra existencia en
mercancía. Proponemos la conformación de equipos que desarrollen
investigación
sobre la biodiversidad que se acumule en beneficio de los mismos pueblos.

SERVICIOS

Este es un tema particularmente significativo para las mujeres y la
exigencia del cumplimiento de sus derechos humanos.

México es otro más de los países que está ofertando a las corporaciones
trasnacionales la posibilidad de privatizar, adueñarse del gran negocio de
servicios: agua, electricidad, salud, cultura, educación, servicios
ambientales y de comunicación, sin informar ni consultar a la sociedad civil
y dada la cultura patriarcal, mucho menos a las organizaciones de mujeres.
Tampoco las cámaras legislativas se han opuesto claramente, ya que en torno
a este proceso se teje una gran desinformación, aún cuando atañe
directamente a los derechos sociales, económicos y culturales de la
población.

Las noticias que llegan es que el gobierno mexicano está entregando la
riqueza de la producción petrolera a las trasnacionales a través de
Contratos de Servicios Múltiples, entregando la exclusividad sobre
territorios enteros en un proceso de exploración, explotación,
transformación y conducción del producto y de esta forma el país ya no
contará con el control sobre las reservas, perdiendo en esta entrega 7,000
millones de dólares en 20 años. Las mujeres vemos el futuro como incremento
de la pobreza, incluyendo a los sectores medios.

Las redes de mujeres mexicanas hemos iniciado un proceso de búsqueda
informativa que incluye las experiencias exitosas en estas luchas y de
alianza con las organizaciones sociales, otras organizaciones de mujeres y
diversidad de instituciones para obtener esta información y oponernos a la
venta del país y luchar por una mayor soberanía, exigiendo al mismo tiempo
se garantice el cumplimiento de los derechos humanos que incluyen los
específicos de las mujeres, y que el Estado cumpla con su deber de atender
con servicios básicos a la sociedad.

Por esta privatización las mujeres nos estamos viendo obligadas a cubrir un
mayor número de horas de trabajo para atender a los integrantes de la
familia en servicios como es la salud que históricamente correspondían al
Estado. Esta situación pareciera una estrategia de mayor empobrecimiento
sistemático de mujeres y hombres ya excluid@s. Exigimos la elaboración de
normatividad a nivel federal que limite el accionar de las corporaciones
trasnacionales y se llame a las organizaciones sociales y civiles a
participar en amplios debates sobre los temas y en el marco de la equidad de
género.

TEMAS NUEVOS

Finalmente, las mujeres decimos no a los temas nuevos que la OMC presiona
para ser tratados durante la V Reunión Ministerial de Cancún

HACIA CANCUN
mujereshaciacancun@yahoo.com.mx
mujerdialogo@prodigy.net.mx

Fuente: Boletim fsm. outro olhar
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mujereshaciacancun@yahoo.com.mx/Comcosur Mujer Especial N°35


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