principal | EN contrARTE | autores | foro | contacto | nosotros | archivo
    Actualidad
¡No a a la Confereincia MInisterial de Cancun!
Comunidad Latina debe unirse a la campaña en contra del ALCA
Por: Ibeth Vergara
Fecha de publicación: 29/08/03
imprímelo mándaselo a
tus panas

El proceso del ALCA se inició en diciembre del año 1994, en la Cumbre de las Américas que tuvo lugar aquí en Miami, en la que los jefes de estado y de gobierno del continente acordaron establecer un Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Con el acuerdo se busca eliminar progresivamente las barreras al comercio de bienes y servicios y a la inversión de capitales, y su entrada en vigor se prevé para finales del 2005. El ALCA convertiría a todo el continente americano en una zona de libre comercio, para que opere como un gran mercado ampliado desde Canadá hasta Argentina.

Actualmente el ALCA se negocia en secreto a través de nueve grupos negociadores que recibieron mandatos específicos de los Ministros y del Comité de Negociaciones Comerciales (CNC), máximo comité de decisiones entre cada Reunión Ministerial y la siguiente. Se establecieron grupos en las áreas de Acceso a Mercados, Servicios, Inversión, Compras del Sector Público, Solución de Controversias, Agricultura, Derechos de Propiedad Intelectual, Subsidios, Antidumping y Derechos Compensatorios, y Política de Competencia. Los grupos de negociación se reúnen regularmente a lo largo del año. Así mismo, cada dos años se convoca a una reunión ministerial para dar cuenta de los avances en el proceso.

El 20 y 21 y noviembre tendrá lugar en Miami la 8va. Reunión Ministerial del ALCA. Treinta y cuatro Ministros de Comercio de todos los países del continente americano, excepto Cuba, están convocados para asistir y maravillar al mundo con los avances en las negociaciones. La próxima reunión es especialmente importante, porque se espera que los ministros tomen una decisión acerca de cuál será la sede permanente del Secretariado del ALCA, algo que equivale a decir cuál será la capital comercial del continente, y Miami es uno de los más fuertes candidatos.

Pero miremos la otra cara del ALCA:

El modelo del ALCA es básicamente el mismo modelo que el del Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte (ALCAN), un TRATADO comercial que fue promovido como la panacea del desarrollo económico y la prosperidad, pero que visto en retrospectiva ha sido un monumental fracaso y una ruina para las familias trabajadoras en Canadá, Estados Unidos y México. El ALCAN no es otra cosa que un compendio de derechos de los inversionistas, que ha echado a un lado las consideraciones laborales, ambientales y sociales para favorecer exclusivamente los derechos del capital. Bajo el capítulo 11 del ALCAN, las empresas transnacionales han podido demandar a los gobiernos en tribunales especiales cuando sienten que una regulación oficial amenaza sus ganancias, y con ello ha obtenido en no pocos casos cuantiosas compensaciones económicas. Las aludidas amenazas a las ganancias corporativas no son otra cosa que los intentos de los gobiernos por hacer cumplir sus regulaciones laborales, ambientales y sociales.

El borrador del ALCA garantiza los mismos derechos a las corporaciones. El ALCA agravará la pérdida de empleos en EE.UU. y Canadá, así como la sobreexplotación laboral en el resto del continente. Si bajo el ALCAN los estadounidenses perdieron casi un millón de empleos (datos del Depto. del Trabajo de EE.UU.) y los mexicanos que supuestamente se beneficiarían con ello vieron destruido su mercado interno y su salario promedio disminuido en un 40% (datos del gobierno mexicano), imaginémonos lo que podría pasar con la inclusión de otros 31 países y casi 500 millones de personas más a este fracaso comprobado.

¿Quienes se beneficiarán de esto?

No será el pueblo, por supuesto, sino las transnacionales que podrán moverse libremente por el continente para eludir sindicatos, regulaciones y salarios dignos. No serán los trabajadores, quienes al intentar organizarse por salarios dignos y mejores condiciones de trabajo enfrentarán la amenaza patronal de que o renuncian a sus demandas o se sientan a ver cómo cierran la planta y sus empleos se van al Sur; y absolutamente no serán los inmigrantes, ya que el ALCA será pretexto para imponer mayores controles al ingreso de personas a los EE.UU. y para seguir criminalizando la pobreza y la necesidad de emigrar por mejores condiciones de vida.

¿Este proceso es democrático y transparente?

No, este proceso se realiza en secreto, la comunidad no puede participar en las decisiones. La sociedad civil y sus organizaciones sociales no están ni informadas ni involucradas en este debate de crucial importancia para el futuro de nuestros países. Por ello convocamos a los ciudadanos a incidir y decidir en el destino de su propio desarrollo y de la suerte de la paz, de la estabilidad económica y laboral. Es por esto que debemos unirnos los latinos y latinas y decir todos juntos: ¡No al ALCA!

Ibeth Vergara es colombiana. Está licenciada en educación y es líder sindical y miembro de la Federación Colombiana de Educadores (FECODE). En Miami trabaja con la organización Trabajos con Justicia.
Articulo leido aproximadamente 1086 veces

Ibeth Vergara


Copyleft 2002, Aporrea.org