principal | EN contrARTE | autores | foro | contacto | nosotros | archivo
    Actualidad

La joven Revolución Bolivariana
Por: José Gregorio Sanchez P.
Fecha de publicación: 27/08/03
imprímelo mándaselo a
tus panas
La joven Revolución Bolivariana atraviesa por profundas contradicciones que nacen en el seno mismo de la Civitas Universal Burguesa. En la confluencia de dos fuerzas, es así como se produce la desintegración social en Colombia y la desintegración de los partidos políticos en Venezuela. Efecto de una causa común que se sintetiza en el ego conquiro. He ahí entonces donde debemos buscar las causas profundas de la desintegración de nuestros pueblos y en especial de su dirigencia emancipationis; donde la ideología pequeño burguesa por los momentos continúa siendo robusta. En un período revolucionario, las situaciones cambian con mucha rapidez, y si el conocimiento de los revolucionarios no cambia también rápidamente en conformidad con la situación, ellos no serán capaces de conducir la revolución a la victoria. De ahí que, se impone un análisis concreto de la situación concreta.

Los dominados no asumen su tarea revolucionaria sino a través de las prácticas de dominación, las cuales “median” los conflictos interclasistas en el seno de la Civitas Universal Burguesa. O lo que es lo mismo, los dominados o excluidos no asumen su tarea revolucionaria sino es a través de prácticas de exclusión, no para incorporar grandes cantidades de fuerza revolucionarias al proceso mismo, sino para imprimirle al acto político un hecho confiscatorio o aggiornamento. A lo sumo el pensamiento abstracto del dominado y excluido concebirá su status en términos de propiedad privada virtual que podrá alcanzar en una sociedad de “bienestar” siempre perfectible. De ahí el movimiento cooperativo. El excluido está demasiado impregnado de resentimiento por su propia condición, para cumplir por sí mismo la tarea emancipationis. Ahora bien, por hecho confiscatorio del proceso mismo entendemos, el alto grado de agotamiento en que se encuentra la joven Revolución Bolivariana, llena de aventureros, oportunistas y arribistas dada la ausencia de una ideología progresiva y su estamento dirigencial.

Por arribismo entendemos, esa práctica del naufrago en tanto que naufrago, en la medida que todos somos, para el naufrago, peldaños o escaleras que, creemos o consideramos necesarias, para nuestra sobre vivencia pequeño burguesa, en términos de propiedad privada virtual. Por el contrario por oportunista entendemos, aquel sujeto social que confunde los medios con los fines. El oportunista da por consumado el hecho revolucionario cuando se han alcanzado los medios, olvidándose consecuencialmente de los fines estratégicos: nuestros honorables representantes ante los cuerpos deliberantes. Y es así entonces, como se legitima todo aventurerismo o simulación de un hecho revolucionario, que nos fuerza por arte de un espejismo a confundir agua con horizonte. He ahí entonces que sin teoría revolucionaria, no puede haber tampoco movimiento revolucionario.
Los prácticos vulgares respetan la experiencia pero desprecian la teoría, y en consecuencia no pueden tener una visión que abarque un proceso objetivo, carecen de una visión clara y de una perspectiva de largo alcance, y se contentan con sus éxitos ocasionales y con fragmentos de la verdad. Si estas personas dirigen una revolución, la conducirán irreversiblemente a un callejón sin salida.

En el Zulia la joven Revolución Bolivariana luce cansada y más agotada que en otras partes de Venezuela, en ella se ha incardinado una tremenda fatiga ideológica que ya no respeta los signos del futuro posterior. No existen estructuras organizadas ni organizativas que le puedan dar respuesta a las tareas mediatas e inmediatas de la revolución. El agente de cambio se encuentra disperso y la praxis se pierde en fragmentos atomizados en forma inconmensurable. El aventurerismo, el oportunismo y el arribismo son más fuertes que en otras partes y cada cual se hace llamar revolucionario a su manera. No creamos más que la verdad permanece verdad, cuando le hemos arrancado la venda. Es esta la realidad por la cual estamos atravesando en el Estado más importante desde el punto de vista geopolítico. Por ahí andan avis en los Partidos Políticos, en los Factores Políticos, en las Organizaciones Sociales y en los Círculos Bolivarianos predicando en su áurea mediócritas otra cosa y con ello le están haciendo un terrible daño al proceso de cambio. Si no se presta atención a las etapas del proceso de desarrollo de una “cosa”, no se puede tratar apropiadamente sus contradicciones y su resolución correspondiente. Sentimos la fuerza confiscatoria del proceso de cambio y constatamos su falta de dirección política. No somos voluntaristas, pero tampoco historicistas: las fuerzas de la nueva sociedad todavía están atrapadas por el ansíen régimen. Los revolucionarios ahora más que nunca debemos unirnos para acabar con el aventurerismo, el arribismo y los oportunistas que pretenden enquistarse para confiscarnos la Revolución Bolivariana
Articulo leido aproximadamente 1108 veces

José Gregorio Sanchez P.


Copyleft 2002, Aporrea.org