Recomiendo a los lectores regresar de tanto en tanto a mi sitio web (http://espanol.geocities.com/mariana_hzz/), pues este
artículo está siendo renovado a medida que se van produciendo nuevos datos y
nuevos razonamientos.

Cuando en noviembre me propuse escribir estas desamparadas reflexiones no
pensé que tantas conjeturas fuesen a verificarse. Han sido los periodistas, los
que fabricaron el entramado diabólico en que se dieron estos hechos, los que han
ido confesando el crimen uno a uno: Otto Neustald y Gladys Rodríguez primero cuando admitieron todo
desprevenidamente en la Universidad Bicentenaria de Aragua. Ahora en este agosto
de su descontento vienen Luis Alfredo Fernández, de Venevisión, y Del Valle
Canelón, de Globovisión, a confesar paladinamente que el vídeo que dio la vuelta
al mundo, de los chavistas disparando supuestamente sobre la multitud, y con el
que Fernández se ganó el premio Rey de España, era forjado. Tiempo hubo
suficiente para aclarar las cosas, pero tuvo que venir un tribunal a conducirlos
a decir la verdad, que sabían y han debido informar desde el primer día.
Fernández revela que no es su voz la que narra los sucesos que recoge el vídeo,
sino la del más descarado: Manuel Sáenz, quien desde el estudio añadió estas
palabras:
Le han disparado a personas inocentes escondiéndose detrás de paredes. Y
vacían los cargadores, y vuelven a recargar sus pistolas automáticas y vuelven a
descargarlas una y otra vez contra cientos de manifestantes indefensos [...].
Ahora observan ustedes cómo empiezan a verse las bajas [las de los chavistas,
por cierto]. Ya están las víctimas de los disparos. Las víctimas indefensas de
estos manifestantes [...]. Ahí están ustedes observando cómo llegan los heridos
de bala a Miraflores. Parece que lo tenían previsto, lo tenían absolutamente
previsto porque fíjense que habían armado hasta una especie de hospital de
campaña en Miraflores. Estaban atendiendo, como ustedes han visto en el
transcurso de esta tarde, a los heridos de bala víctimas de miembros armados del
MVR y de los círculos bolivarianos, esto deja de ser una especulación de los
periodistas o una especulación de la gente. Ustedes acaban de ver las imágenes
de miembros del MVR, con franelas del MVR, disparando con armas automáticas,
descargando las armas, volviéndolas a cargar y repitiendo esta acción una y otra
vez contra manifestantes indefensos que iban circulando por la Av.
Baralt.
Ahora en agosto de 2003 confiesa que sí, que él dijo todo eso sin estar
informado ni haber confirmado nada, pero lo admite entrabado por el siguiente
engorro:
Yo no digo que disparaban a la marcha, sino que había muertos sobre la
avenida Baralt y que las únicas imágenes de personas disparando que habían
estaban sobre Puente Llaguno. No digo que ellos son los responsables de esas
muertes. Había muertos en la Baralt y los únicos que estaban disparando hasta
ahorita son los señores de Puente Llaguno. No hice otra cosa más que describir
lo que estaban haciendo, como llegaban descargaban pistolas automáticas y
volvían a cargar.
Se puede ver todo el cuento en “Video de
Llaguno del 11-A contradice declaraciones dadas por Manuel Saenz a
Panorama” (www.aporrea.org/dameverbo.php?docid=8882).
Luego de que pasaron también ad nauseam las tomas de Puente Llaguno,
como si faltara algo para la instigación al odio público, pintaron digitalmente
un telón negro en el vídeo, para agravar la contundencia de la imagen. También
suprimieron escenas iniciales en donde aparecen chavistas cayendo. El argumento
es que si los chavistas habían colocado previamente ese telón es porque
premeditaban masacrar a la manifestación que pasaría por allí, sin ser vistos.
Un argumento de comic. Un detalle: el telón fue “pintado” digitalmente,
pues ese telón no se ve en las abundantes transmisiones previas del mismo vídeo
ni se ve en ningún otro vídeo de ese lugar en esos momentos. No se instala un
telón como ese en unos segundos y menos en medio de un tiroteo. Otro detalle: la
marcha no pasó por allí entre otras razones, y esto es muy importante,
porque por ese puente es muy engorroso el acceso a Miraflores, pues sólo se
cuenta con dos estrechas escaleras para subir a la Av. Urdaneta, sobre la que
queda el palacio. Las miles de personas que marchaban contra Chávez hubieran
tardado semanas en pasar por esas escaleras. Era mejor acceder por otras vías,
más anchas, como hicieron los manifestantes, por la Av. Sucre vía Plaza O’Leary
y frente a las anchas escalinatas de la entrada del parque El Calvario, en cuyas
gradas se sentaron miles de marchistas. O por los jardines de Miraflores, que
quedan por ahí.
Cuando uno de los acusados de Llaguno le reclamó a Del Valle Canelón por qué
no aclaró las cosas, por lo que él estuvo preso casi un año, ella declaró de lo
más cómoda que Globovisión la había tenido presionada. ¡A qué dilemas se someten
los periodistas de esta la hora más oscura de la profesión! ¡Todo por cuidar un
puestico! Y no se sabe cuándo los sacrifican: ya lo hicieron con Mingo, cuando
confesó lo que confesó en el telefonema con su madre. Ahora le toca el turno a
Ibéyise Pacheco, destituida de Así Es La Noticia, porque ya no le es
cómoda a Miguel Henrique Otero, el dueño del pasquín que ella dirigió hasta hoy
domingo. Demasiadas demandas por difamaciones que el propio Otero le encomendó
cometer. Ahora la deja sola. Así paga el Diablo. Así cobraron los 500
periodistas que han sido echados de su trabajo durante los primeros meses de
2003, algunos de los cuales se entregaron al antichavismo más frenético para
cuidar el puestico.
Ya Javier Ignacio Mayorca había presentado una versión similar el
mismo día 13 de abril de 2002 en El Nacional. Se necesita ser bien ciego
para no ver lo que no necesita anteojos.