Jackie, la ex escuálida del Cafetal, ya Master en Administración, y en
onda con el Plan Robinsón le hace la siguiente propuesta al TSJ
Señores del TSJ, ustedes también pueden aprender.
A riesgo de ser detenida por ofender a sus majestades los magistrados, lo
cual me haría históricamente famosa (lo cual tiene sus ventajas), aunque como
ellos se la pasan ofendiéndome a mí y a los venezolanos con más de dos dedos de
frente, así que lo que igual no es trampa. Además sería el colmo que detuvieran
a una humilde alfabetizadora cuando dejaron en libertad a unos generales que
casi acaban con la institucionalidad (incluyendo al TSJ) del país.
Si a ver vamos esta es la segunda la lección, la primera se la dio el pana
Reinaldo con su larga disertación (no te amotines mi Rei) titulada “Por qué es
imposible un vacío de poder” (www.aporrea.org/dameletra.php?docid=300),
pero creo que lo apasionado de esa lección impidió su entendimiento por los
magistrados. Por ello, yo voy a aplicarles un sistema más sencillo, más acorde
con ellos pues.
Usaremos “el método de las palabras normales”, es decir emplearemos palabras
familiares. Para ello, es importante trabajar con grupos pequeños a fin de
garantizar el máximo aprovechamiento. Comencemos entonces por la Sala
Constitucional. Constitucional significa que se encarga de interpretar la
Constitución. La Constitución es la ley fundamental de la República. La
República está regida por el Poder Público Nacional. El Poder Público Nacional
se divide en varios poderes, cada poder tiene sus atribuciones. Por ejemplo el
Poder Legislativo hace las leyes y designa a los otros poderes (menos al
Ejecutivo porque es electo). El Poder Legislativo nombra al Tribunal Supremo, al
Fiscal, al defensor y al Poder Electoral. (Repitan magistrados: El po-der
le-gis-la-ti-vo nom-bra al Po-der E-lec-to-ral).
Por cierto en Venezuela, Poder Legislativo lo ejerce la Asamblea Nacional y
Poder Electoral el Consejo Nacional Electoral. Haber, magistrado ¿Qué quiere
decir eso? Bla, bla, bla, bla...Exacto: Que la Asamblea Nacional designa al
Consejo Nacional Electoral. Las siglas de la Asamblea Nacional son A-N y las del
Consejo Nacional Electoral son C-N-E…Repitan conmigo: La-la-la-la-la-la-la…Muy
bien.
Resumo para los juristas que no comprendieron: Cada Poder Público tiene su
área de competencia, no es válido que un Poder se meta en el área del otro.
Sería, en lenguaje futbolístico un fuera de juego, un outsider. Y eso tiene su
pena. Los niños con los niños, las niñas con las niñas.
Muy bien muchachones (cónchale, el maluco corrector de Word se empeña en
poner muchachotes, yo prefiero muchachones, es más venezonalista, lo agregue al
diccionario). Okay atención Ivancito, vamos con una palabra que ustedes han oído
mucho en estos días. Se encuentra en el Artículo 336 de la Constitución, numeral
7. Se trata de la palabra LINEAMIENTOS. Les leo completo:
Artículo 336. Son atribuciones de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo
de Justicia:
7.- Declarar la inconstitucionalidad de las omisiones del poder
legislativo municipal, estadal o nacional cuando haya dejado de dictar las
normas o medidas indispensables para garantizar el cumplimiento de esta
Constitución, o las haya dictado en forma incompleta, y establecer el plazo y,
de ser necesario, los lineamientos de su corrección.
La palabra empieza con L de Lince (recuerdan la frase “son unos linces”. Aquí
como que hay más de un lince). L-i-n-e-a-m-i-e-n-t-o-s. Fíjense magistrados,
tiene casi todas las vocales “a,e,i,o” solo falta la “u”. Si tuviera la “u”, les
enseñaría una rima: “a, e, i, o, u el burro sabe más que tú”. Pero como no la
tiene, olvídenlo.
La palabra lineamiento viene de línea. Veamos que dice el diccionario sobre
la palabra línea (un diccionario es un libro gordo donde aparece el significado
de la palabras, algunos lo llaman “mata burros”, hay diccionarios temáticos,
incluso los hay jurídicos). Una palabra puede significar muchas cosas, es decir
tiene varias acepciones. Línea en el diccionario de la Real Academia significa
entre otras “raya”. Popularmente cuando alguien mete la pata la gente dice
“tremenda raya”. Eso dijo mucha gente en el mundo el 14 de agosto de 2002 con la
sentencia del “vacío de poder”. Línea también es “orientación, camino”. Línea es
límite (los poderes tienen sus límites, hasta el TSJ). Existe el verbo linear
que significa “tirar líneas, bosquejar”. El mismo diccionario dice que
“lineamiento” es una “orientación, directriz”, ósea una línea. Por ejemplo, en
Venezuela los partidos le tiran líneas a sus militantes “vota por fulano”, lo
cual no significa que el lineado vote por el fulano. Es una orientación pues.
Cuando uno tiene una duda puede buscar el significado de la palabra sinónima
(que significa lo mismo). Veamos que quiere decir orientación, según el
diccionario: “orientación profesional que permite a ayudar a los niños a escoger
un oficio”. No es que le escojan el oficio por los niños, es que les ayuden a
escoger un oficio. Repitamos todos: No es-co-gen, o-rien-tan. Por ejemplo si hay
diputados que se niegan a escoger a los rectores del CNE, el TSJ los orienta, le
da los lineamientos para que los escojan, le da plazos. ¿Me estoy explicando?
Entonces sigamos. Una brújula dice donde queda el norte, pero no te pone en el
norte, tendrás que navegar hasta allí, una brújula no es un barco, un Tribunal
no es una Asamblea Nacional.
Bueno, para concluir esta lección de hoy les quiero comentar algo que leí en
la sentencia del TSJ venezolano sobre el CNE. Lo único que me gustó de esa
sentencia es que le dicen a un tal Petitt da Cosa (o Costa, no recuerdo bien),
quien pidió la disolución de la AN “Que eso no era admisible”. Es decir, que
Petitt (el Word se empecina en poner “Petito”, que pasao) estaba fuera de lugar,
“más pelao que rodilla e chivo”, que eso estaba bien para que se lo dijera al
señor aquel del 11 de abril. Pero, con eso de que el TSJ quiere nombrar el
mismo, por encima de sus atribuciones, por no saber que significa LINEAMIENTO,
está punto de caer en una de Petitada, y eso “da cosa”. Y ahora salió el señor
Escarra, el que metió el amparo, diciendo que lo que la Sala Constitucional
sentenció no fue lo que el pidió. O sea, cometió “ultra petita” (tenía razón el
word), se extralimitó. Como dice Facundo Cabral “jodiedo se jodió” (que conste
que la mala palabra es de Facundo y clasifica como “licencia artística”, ¿qué
tal?)
Algo que merece un comentario aparte, es la consideración del TSJ con los
diputados. Pobres diputados. Ellos no cometen omisión a propósito porque si su
conciencia no los deja votar no puede obligárseles, dice el TSJ. Que
considerados. ¿Cuál conciencia? Es decir, si la conciencia de los diputados
ahora les indica que no se calan la sentencia del TSJ quiere decir que no se
calan y ya. No señores magistrados ustedes están obligados a exigir a los
diputados a reparar la omisión, a darle el plazo y los lineamientos para ello. Y
sino cumplen sancionarlos y buscar una vía constitucional para reparar la falta.
Aquí no hay conciencia de diputado que valga para no cumplir con su deber, deben
cumplirlo y punto. Eso de la conciencia suena a la “desobediencia legítima” que
aplicaron los saboteadores de PDVSA para causar actos de terrorismos en las
instalaciones de la industria, para trancar calles e insultar a la fuerza
pública, para cerrar escuelas y universidades. Todavía reposa en el TSJ el
amparo contra esa gente. No vengan con el cuento del voto conciencia para
erigirse ustedes en un Senado de la República. Aquí no existe eso. No pretendan
hacer con sus sentencias una constitución paralela. No olviden que la ley
fundamental la da la legitimidad popular, relean a Kelsen, no se estrellen.
Y recuerden, y esto lo sabe hasta mi sobrino de 9 años: El T-S-J no pue-de
de-sig-nar al C-N-E. Ni siquiera provisionalmente.
Estudien bien eso. No sea que el pueblo saque la regla.
Nos vemos
Jackie PDH