Blanca Fanny, entiende que el domingo es desmedidamente largo. Enrosca en la moldura de la cama el rosario con la Cruz de Asis, que guarda en su interior tierra sagrada. Gira las piernas y se sienta en el borde la cama, hasta sentir sobre la espalda el sol de invierno que se cuela por la ventana alta. Toma un te con galletitas rancias y pasa al baño, revisa cuidadosamne el estado de su piel y de sus dientes en el espejo, hasta que se desilusiona. Se viste con un traje de punto bien abrigado y como no tuvo ganas de envolverse el pelo con ruleros se pone un gorro de lana de trtes colores que le envuelve la cabeza y que a la par de otorgarle un aspecto exótico, le da comodidad. Se pasa un poco de rouge sobre los labios, toma el sacón a cuadros, la cartera, los guantes, y al abrir la puerta piensa .-Hum, hoy toca cebollas y pescado.-
Va por Carmen Rosa, domingo por medio salen juntas. Tienen una punta de años. Apenas pueden caminar. Cuando llega, su hermana la está esperando. Sobre el cuello de terciopelo negro emerge la cara delgada y mas bien larga de Carmen Rosa, una cara trágica rematada en dos bandas de pelo blanco y despeinado. Repitiendo en el aliento la dosis del Diabanese, se toman del brazo y salen , reconocen su olor común y han descubierto que en estado de vigilia la vida es mucho mas amable. Sobrevivientes de un padre militar, ostentan un pasado patriciamente clásico , marcado por las estructuras y el aburrimiento.
Caminan por la vereda del sol, conversando sobre los inconvenientes de la vida diaria , lo bajo de las pensiones, lo mal que funciona PAMI, y de tantas dificultades por la que se atraviesa. Caminan por la avenida y van reconociendo los paraísos , los jacarandaes, los lapachos rosados y amarillos.
Rememoran cuando participaron en la elección de Miss Glamour, como las acompañó la madre sumida en un curioso efecto de embeleso, como Tillo les pellizcó los muslos al pasar, cómo las llamaron por el nombre y por el número que llevaban anotados entre los dedos de la mano izquierda. Como no ganaron y lloraron hasta desfigurarse.
Caminan cinco cuadras, se sientan en la vereda de un café, Blanca Fanny se siente un poco mareada y sensible , y como le duele la mandíbula , disuelve sublingualmente , una pastilla de Medocort. Piden una botella de agua mineral .- Está fresca dicen, y recuerdan a Francisco en aquella ocasión en que fue a la peluquería y el peluquero empezó a hacer fiestas. Don Francisco que alegría verlo por aquí ¿cómo le cortamos el pelo? –Callado.- Nombran a Francisco y les crece la ternura, novio de ambas y casado con la Negra Arguello, levantan el vaso y dicen:- Francisco es un amnistiado por las dos-, chocan los vasos y brindan por la vida que les espera .
Se animan y caminan un poco mas, detrás de las tapias voces infantiles cantan y las ñañas comentan.- Pensar que no fuimos madres por la mala voluntad de los hombres ¿no?- Llegan al centro, han vivido alli, pero ya no lo reconocen. Casi todo ha sido modificado. Han construído edificios modernos, hasta la calle ha desaparecido o al menos ha cambiado de nombre.- Creo que antes había una hilera de casas enfrente, que ocultaba la pendiente, dice Carmen Rosa. Menos mal que la Bombonería sigue intacta, salvo la pintura que paso de azul a crema. Allí consumen grageas rosadas, confites de frutilla, mentas de color esmeralda, cuadraditos de café , ácidas pastillas de naranja y bombones envueltos en papel dorado con perfume de anís.
Caminan dos cuadras mas, entran al restaurante del Hotel. Piden vino, un vino sólido de esos que llenan la boca. Al diablo la diabetes, la hipertensión , dicen y brindan sobre el pollo a los cuatro perfumes, sobre los higos con crema especiada. Rematan con un café bien negro, ardiente y almibarado a fuerza de azucar . Jadeando de asma entre la nube azulada de las inhalaciones, fuman y ven subir el humo volando hacia lo alto y temblando de taquicardia dicen :- el corazón es solo un músculo.-
Estan las dos sentadas, piden otro postre, una botella de champagne, y comentan de la viuda Rivas, que ha conseguido novio, de Julita que pidió el divorcio a los setenta, y de Susana que en el lecho de muerte enamoró al Reverendo Astigueta..- Charlas y beben hasta quedar melancólicas y gastadas como el atardecer que ahora entra por el ventanal , y comprueban una vez más que el domingo compartido , es mas corto y rico de sorpresas.
Bajo la luna amarilla de Junio, las ñañas, tienen una mejilla roja y una mejilla pálida, pequeños derrames en sus pupilas, reavivando los aguachentos iris, cuando cantando “Yo vendo unos ojos negros”, se despiden en la puerta del Hogar, para recogerse cada una en su habitación , donde las han exiliado sus parientes, que no saben que las dos, con el patrocinio letrado del Dr. Garcia Mendez han vendido la mansión de Mitre 3l ; piensan gastarlo todo y consumir DEA (dehidropiandrosterona), la nueva hormona que aclara la piel , la vuelve lisa, borra las manchas de la edad, genera masa muscular, levanta todo lo caído, y actúa sobre la líbido, porque ya figuran con sus virtudes y defectos , en Internet, en el sitio www.shidaj”enganche”.com.ar., donde con certeza , piensan encontrar maridos , aunque sean judíos,, total estos , tambien son bíblicos ¿o no?
Leonor Rosa Villada
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