'Monner Sans acusa a Mercedes Benz, a José Rodríguez, a los militares y a
Ruckauf de haber formado una asociación ilícita para secuestrar
obreros'.'Por el secuestro de un ejecutivo, Montoneros dijo que cobró dos
millones de dólares, los gerentes argentinos dijeron que eran cuatro y la
empresa de Alemania declaró al fisco más de siete'.
-¿Por qué le puso a su película el título 'Milagros no hay. Los
desaparecidos de Mercedes Benz'
-'Milagros no hay' es una cita del Juicio por la Verdad. Ahí los jueces
citan al gerente de producción que se llama Krasselkraud como testigo y él
cuenta en su testimonio que, después del golpe militar, en la fábrica había
mucho sabotaje. Es decir: los obreros, para protestar contra el régimen
militar, hacían sabotaje... se encontraban cosas en las máquinas, no se
podían armar los camiones... Y después los jueces le preguntan: '¿Usted
piensa que la comisión interna que después fue asesinada, tenía que ver con
los sabotajes?'. Y él dice: 'Bueno, pruebas no teníamos, pero después de un
tiempo prudente esas cosas no volvieron a pasar... milagros no hay, doctor'.
-En su investigación periodística se denuncia a la empresa Mercedes Benz por
su responsabilidad en la desaparición de obreros de su planta durante la
dictadura militar. ¿Cómo es esa responsabilidad?
-Hay una responsabilidad política. Ellos colaboraron con el régimen; el
mayor cliente era el Ejército argentino. También, según los testimonios de
los directores, se sabe que ellos durante los almuerzos charlaban
abiertamente sobre cómo funcionaban 'los grupos de tareas'. Y había mucho
contacto social y económico, y vendieron muchas armas al Ejército; esa es la
responsabilidad política. Pero aparte de eso también hay causas penales que
están abiertas. Tenemos testimonios que inculpan directamente a los gerentes
de la fábrica de haber entregado las direcciones de los obreros a la
represión. Una cosa es la responsabilidad política, que eso ya ni se
discute; la otra es llevarlos a la Justicia penal para juzgarlos como parte
de la represión, como parte de lo que pasó.
-Entonces hay una responsabilidad directa, al haber entregado los nombres de
los trabajadores que ellos consideraban 'revoltosos' al Ejército, que
posteriormente los secuestró y los hizo desaparecer...
-Sí, un director de la empresa, que fue llamado a la Corte, también lo
reconoció; él entregó los nombres con sus direcciones privadas a la
represión. Por supuesto que en esa lista no dice 'hay que matar y torturar',
simplemente los vinculan con la 'subversión'. Lo otro que está ya en la
justicia son los testimonios de los obreros que fueron secuestrados bajo la
supervisión de todos los gerentes en la fábrica misma y llevados a los
campos de concentración. Y en ese momento, el gerente de producción entregó
nombre y dirección de un compañero de trabajo, de un obrero, a los policías
que estaban ahí, y esa misma noche ese obrero fue secuestrado y hasta hoy en
día no se sabe nada de él.
-Donde también hubo una gran complicidad (que aparece en su investigación)
es en el sindicato de mecánicos que maneja José Rodríguez. Aparece en su
película diciendo que él no recordaba muchas de las cosas que pasaron en
aquella historia...
-El mismo José Rodríguez y los otros sindicalistas hacen lo mismo que los
represores y los gerentes. Se refugian en su memoria, dicen que ha pasado
mucho tiempo... pero los documentos están. Y uno de los documentos, por
ejemplo, es el convenio que firma Smata en el Ministerio de Trabajo antes
del golpe, cuando Ruckauf era ministro de Trabajo; y lo firma con la
patronal, y la patronal se compromete a pagar el 1% de la venta de sus
coches para 'la erradicación de los factores negativos en la fábrica'.
Firmaron eso y pagaron...
-Había un triángulo político de complicidad entre la empresa, el gobierno y
el sindicato...
-Sí, y después del golpe militar, con los militares. En la Justicia hay una
denuncia penal por asociación ilícita que lleva el doctor Monner Sans por
los familiares de los desaparecidos. Y ahí él inculpa a la empresa, a Smata,
a los militares y de alguna manera también a Ruckauf de haber formado una
asociación ilícita que tenía el propósito de hacer desaparecer a los
obreros.
-¿Cree que esta querella puede funcionar?
- Pruebas no nos faltan. Si la Justicia quiere investigar, puede investigar
y llevar a los culpables a su castigo. Pero hasta ahora no veo que
verdaderamente haya voluntad política.
-Incluso en la propia Alemania hay mucha presión sobre los grandes medios
para que esta historia no salga a la luz pública.
-Están silenciando mi película. En todos los canales privados es imposible
porque ellos no se van a meter con un cliente para no perder los avisos, ahí
no hay libertad de prensa. Hay muchos canales públicos, pero el peso del
gobierno todavía es muy fuerte. Y ahí estoy... espero que haya un poco de
autoestima en el periodismo. Pero es muy difícil porque Mercedes Benz hoy es
de Daimler Chrisler, que maneja el mayor complejo militar. Y va a utilizar
(y ya lo probó durante los cuatro años que llevo la investigación) todo su
poder para hacer callar las cosas.
-Hubo pequeños accionistas alemanes de Mercedes Benz que protestaron porque
se vieron perjudicados a propósito de que la empresa habría 'inflado' el
monto del rescate por un secuestro de uno de sus directivos por parte de los
Montoneros.
-Montoneros dice que eran dos millones de dólares, los gerentes argentinos
que entregaron el rescate dijeron que eran cuatro millones y la empresa de
Alemania declaró siete millones y medio al fisco.
-Quiere decir que ahí hay gente que se quedó con dinero, que infló
balances... todo 'trucho'...
-Bueno..., a lo mejor los alemanes aprendieron algo de los argentinos, o al
revés.
-Aparecen en su película los accionistas de Mercedes Benz que están
denunciando toda esta historia...
-Sí, es un pequeño grupo. Yo estuve en las últimas asambleas de los
accionistas. Me metieron ahí dándome unas acciones antes de entrar para
poder hablar. Es muy impresionante, si tú vas son unos 12 mil accionistas y
banqueros que están ahí y de repente viene un tema de Argentina, no saben ni
dónde esta Argentina y que pasa en Argentina... Y de repente lo escucharon y
fue impresionante. Verdaderamente se interesaron y por eso la empresa tuvo
que llamar a una persona para investigar lo que pasó.
-Otra de las paradojas de su investigación es que Mercedes Benz donó
instrumental para Neonatología de un hospital militar en Campo de Mayo.
-Sí, eso dice el mismo director de Asuntos Jurídicos en el juicio.
-Paradójicamente, con ese instrumental se hacía tener familia a mujeres que
estaban secuestradas en Campo de Mayo...
-Y que después obviamente fueron torturadas y asesinadas y siguen
desaparecidas hasta hoy en día. Después, ya en democracia, se encontró a los
médicos que estaban en servicio en campo de Mayo en el Hospital Militar y
ellos se quejaron mucho de que al inicio, cuando trajeron las presas que
estaban embarazadas, tenían muy pocos recursos técnicos. Porque claro, en un
cuartel no hay ese tipo de medicinas ni de instrumentos. Entonces se
quejaron y ahora sabemos que las donaciones de Mercedes Benz ayudaron mucho
a la infraestructura técnica de ese campo de tortura.
-¿Uno puede decir después de ver la película que hubo mujeres de obreros
desaparecidos por la dictadura que de alguna manera fueron 'coimeadas' y no
denunciaron la desaparición de sus propios maridos?
-No, cuando desaparecen los maridos en aquella época todas van y los buscan
en las comisarías, etc. Lo que pasa es que la empresa siguió pagando los
sueldos, en algunos casos, durante diez años. Por supuesto que la empresa
tenía el propósito de que se callaran la boca. Y algunas lo siguen haciendo,
pero no todas; más de la mitad de las mujeres están luchando, se subieron a
la causa penal. Además, metete en la situación de ellas: les secuestran el
marido, no saben dónde está, algunas están embarazadas, tienen hijos, no
tienen ni un peso, ¿qué van a hacer?
-¿Pero es verdad que algunas mujeres dejaron de pelear por sus maridos
desaparecidos?
-Es así, se llamó a algunas de las esposas de los desaparecidos y no quieren
declarar.
-¿Qué rol cumplió en esta historia David Filc que aparece en la película?
-El era director de Mercedes Benz... también tenía un cargo en la DAIA. Pero
en aquella época, hasta el '82, él era el jefe director de ventas. El
mantenía por la empresa el contacto con los militares para venderle armas.
El fue llamado también por la Corte al juicio en La Plata. Primero no quería
ir y después declaró.
David Filc, cuando lo entrevisté antes, me ha dicho que en su empresa han
desaparecido muchos obreros y que la empresa colaboró. Y cuando lo llamaron
los jueces no se quería acordar. Esa gente, cuando verdaderamente tiene que
decir la verdad, no se acuerda de nada. El señor hasta hoy sigue cobrando
una jubilación de parte de la empresa.
* Gerardo Yomal es periodista, conduce el programa Detrás de las Paredes
por FM Palermo.
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