MANIFIESTO DEL MRT
MOVIMIENTO
REVOLUCIONARIO TUPAMARO
AL PUEBLO EN GENERAL
1.- Desde Diciembre de 1999 la oligarquía ha desatado en componenda
con la CTV, FEDECÁMARAS, Medios de Comunicación, parte de la cúpula eclesiástica
y partidos del status una agresión permanente contra la clase trabajadora y el
pueblo en general. Desarrollan una ofensiva simultánea en el terreno ideológico,
parlamentario, judicial, terrorista, sin importarles violentar la legalidad.
2.- La ofensiva de los explotadores (nacionales y extranjeros) hoy entra en
una nueva fase. El imperio, el gobierno español de Aznar, las mafias
cubano-batisteras, las empresas petroleras y la reacción interna, se han unido
para iniciar una cruzada terrorista contra los trabajadores y el pueblo en
general.
3.- La alianza de los intereses creados -grandes terrófagos, industriales,
comerciantes, banqueros, parte de la Iglesia burócrata- han desatado la
estrategia de socavar las bases de apoyo del Gobierno Bolivariano. El
derrocamiento del Presidente, la campaña de represión orquestada y el terrorismo
físico a través de explosivos (aproximadamente 13 en todo el país, aparte de los
asesinatos de militantes comprometidos) y el mediático son los elementos que
utilizan para recuperar el control total del Estado y asumir la dirección del
gobierno directamente.
George W. Bush, hijo (presidente de Estados Unidos) sabe que en Venezuela
puede actuar directamente, como lo hizo en Irak, sin importarle las
consecuencias internacionales, no intervienen, porque para ellos hasta los
momentos, las 7 elecciones ganadas por el Presidente constitucional de la
Republica Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, representan el aval democrático
de nuestro gobierno ante el mundo. Lo hace por medio de las fuerzas
reaccionarias internas, AD, COPEI, Primero Justicia, Bandera Roja, Causa R, el
MAS, la CTV a través AFL-CIOSL (Comité Internacional de Obreros y Sindicatos
Libres) organismo laboral de la CIA (Central de Inteligencia Americana) creando
condiciones para minar la situación político-social del país; tratan de ahogar
nuestra economía sometiéndola al control del FMI, BM, restringir las
importaciones, controlar nuestras exportaciones, para por esta vía, provocar
alzas de precios, desmejorar los salarios, instrumentar el caos hasta perder las
prerrogativas (justicia social) obtenidas en los cuatro años de democracia
participativa.
En definitiva, mediante estas acciones pretenden crear temor, desorganizar a
los hombres y mujeres comprometidos con el cambio, profundizar el
desabastecimiento e imponer su política fascista, instrumento de dominación en
contra de los intereses de la población en general.
4.- Esta ofensiva se circunscribe igualmente en el parlamento, en relación a
desaprobar leyes, imponer la reforma constitucional y el proceso revocatorio. Lo
que está en disputa entre Parlamento y Ejecutivo es el control del aparato
estatal en su conjunto, y del Gobierno en particular. Lo que está en disputa,
según nuestro criterio, es quién gobierna a Venezuela. Los políticos de vieja
calaña y la clase media enriquecida en componenda con la dirigencia paracaidista
ubicada en cargos estratégicos, esperando realizar acuerdos parlamentarios para
re - institucionalizar el país. ¿La salida, un Chavismo sin Chávez? Y por otro
lado, las verdaderas fuerzas revolucionarias, con un mismo fin, dispersas,
atomizadas por un conjunto de diferencias estériles que nos impiden consolidar
objetivos estratégicos - tácticos, tan necesario hoy en la presente
coyuntura.
El fascismo, conoce nuestra debilidad y por eso permanentemente hace
mediciones de las fuerzas con que contamos, intenta probar cuál es el grado de
conciencia, movilización, organización y capacidad de lucha de los trabajadores
y su vanguardia en la ciudad y el campo. Medir la energía revolucionaria, en
definitiva, para en el momento oportuno lanzar nuevamente la ofensiva como en
abril pasado.
Conociendo nuestras debilidades, la reacción venezolana, definida como
Coordinadora Democrática, buscará permanentemente “crisis de gobernabilidad “,
como ellos la definen. ¿Para qué?, es la pregunta que nos hacemos. ¿Será la
aplicación táctica doble de la negociación y el golpe de Estado utilizadas
tantas veces por los aparatos de inteligencia norteamericano en América Latina?
Hoy, serán las Leyes Habilitantes, la mesa de negociación con sus 19 puntos para
imponer el referendo revocatorio, la reforma constitucional; ya el Washington
Post, dejó en claro la estrategia política del Gobierno Norteamericano con
respecto a Venezuela, para diciembre el fin de un “conflictivo régimen”. Mañana
será el desprestigio de Carneiro, Baduel, o cualquier Ministro, las denuncias de
apoyo al terrorismo internacional, tráfico de drogas, asesinato de cuadros,
persecución política de los movimientos revolucionarios y del pueblo patriota,
hasta llegar a declarar in-constitucional o loco al ciudadano Presidente.
Desarrollarán tantas crisis políticas como le sean posibles. ¿No la observamos
en Chile de los 70, en Nicaragua y el Salvador de los 80 y durante más de 40
años en la Cuba de ejemplos revolucionario? Para luego, dar el zarpazo final,
cuando la correlación de fuerzas le sea favorables, en ese momento, derrocarán
al Gobierno.
5.- El denominado extinto Polo Patriótico, no respondió a la ofensiva en su
momento oportuno; al contrario le dejó la iniciativa a la reacción y menos el
Comando Político de la Revolución, designado en 2001, no se ha mostrado capaz
como organismo por la falta de unificación de fuerzas, direccionalidad
equivocada y sobre todo dispersión, en medio de una situación tan conflictiva
como la vivida en abril del 2002. No es política nuestra como movimiento,
acceder en la problemática interna de las organizaciones, pero cuado esta afecta
la participación democrática del pueblo, es necesario diagnosticar las fallas,
para buscar correctivos. Los partidos PPT y Podemos, “siguen copando cargos y
como van ocupando espacios…, ganando adeptos sobre todo entre las clases medias
chapistas, como si fuera una secuencia preconcebida”.
“Para la relación política, el MVR pareciera haber decidido que sus
interlocutores sean el MAS y AD, con quienes, esperan, adelantar acuerdos
parlamentarios para re-institucionalizar el país. ¿De allí que siete de las 15
comisiones de la Asamblea sean dirigidas por legisladores opositores?”
Los camaradas se olvidan que la táctica no es retroceder, ni entregar
posiciones mediante concesiones, aceptando, la propuesta imperialista de
golpistas y negociadores. Se olvidan igualmente de la experiencia “vía chilena”
reflejando los errores en nuestro país cual video, razón tenía Carlos Marx, al
expresar que “la historia una vez se repite como verdad y otra como fábula”. En
las casas de los partidos, más importante es discutir los cargos que la
situación del país. Unas elecciones internas transformada en problema público,
cuando las tendencias manipularon, falsificaron y hasta desviaron actas para
favorecer a uno u otro grupo, enfrentándose físicamente en El Poliedro de
Caracas. Cuadros que hasta ayer, deambulaban por las calles, como cualquier
militante de base; ocupan hoy altos cargos burocráticos, imponiendo criterios,
realizando negociaciones cual vulgar cuarto republicano y lo insólito, tomando
decisiones en nombre del colectivo.
Este camino revolucionario para el pueblo, si no logramos homogenizar el
accionar de los cuadros revolucionarios, si no logramos romper con las
alternativas ficticias de la sociedad explotadora, si no entendemos nuestro
papel fundamental en este proceso , caeremos en el débil reformismo de la
izquierda moderada, cuyo principio ideológico consiste en la manutención del
viejo aparato estatal burgués, pero sometido a los rigores de la pequeña
burguesía.
Esa pequeña burguesía realiza un conjunto de reformas y aplica una política
parcial de cambio, pero excluye al pueblo, y lo mantiene como espectador, al
margen del poder real. Con este tipo de aplicación política, la mayoría de
nuestros trabajadores, nunca conquistará el poder. Desgraciadamente es lo que se
aprecia: desmovilización del pueblo, supeditación al aparato y a los dirigentes
por encima del poder democrático participativo, secuestro de toda decisión
colectiva y fundamentalmente mover la maquinaria electoral “para cambiarlo todo
sin cambiar nada”.
6.- Es necesario romper con la irresponsabilidad política de fortalecerse
haciendo alianzas con sectores nada favorables para cohesionar las fuerzas de la
mayoría del pueblo. Imprescindible, retomar nuestra conducta revolucionaria,
conquistar la mayoría del pueblo, construyendo el poder dual, participando en la
organización de los poderes locales y no en alianzas con politiqueros
profesionales, que no representan a nadie, secuestradores de la participación
autónoma del colectivo, ubicados estratégicamente en los puestos de la
revolución, con discursos revolucionarios, pero en la práctica, desprecian a los
hombres y mujeres del pueblo, atacan las iniciativas del Gobierno, se oponen a
la ejecución de leyes que favorezcan a los trabajadores y con su conducta
burócratas en vez de aumentar las fuerzas organizativas del pueblo, las
debilitan, fortaleciendo posiciones cómodas de la burguesía. Los sucesos de
Abril del 2002 en Venezuela, al colectivo en general quedó como enseñanza,
similares experiencias a la del pueblo argentino “porque la rebelión decembrina
dejó un sedimento difícil de eliminar y les devolvió a los sectores populares la
confianza en sus propias fuerzas. Una fuerza política alternativa se perfila en
el horizonte”
7.- El pueblo en su lucha permanente contra los explotadores no tienen otro
camino que la lucha de clases y la organización para profundizar el combate. Es
allí, en las permanentes y cotidianas luchas donde se desarrollan, fortalecen,
aumentan las fuerzas numéricas, se eleva el nivel ideológico, se adquiere la
conciencia política, se homogeniza la energía revolucionaria acumulada en años
de explotación; es en las marchas, tomas de carreteras, enfrentamientos contra
los intereses dominantes, donde surgirá la claridad de los objetivos, la
decisión del combate y la organización.
Lenin en 1901, en un artículo denominado, ¿Por Dónde Empezar?, nos aclaraba,
puntos como estos:
- Reconocer el “carácter de la lucha y sus métodos”.
- Resolver las “divergencias que revelan una lamentable inestabilidad y
vacilación del pensamiento”.
- Las tendencias legalistas sólo buscan restringir “la organización y la
agitación política”, es decir la desmovilización de los colectivos.
- “Las demandas del momento y las tareas fundamentales…del movimiento…
(consiste) en formar un partido fuerte y organizado que tienda no sólo a
arrancar concesiones aisladas; sino a conquistar políticas acertadas entre las
masas”.
La solución de la problemática del pueblo trabajador, la solución de la
violencia instrumentada por los dueños de los aparatos productivos, la
penetración ideológica conculcada por los medios, el secuestro de la
participación, no se encuentra en la comodidad de los pasillos y la butacas de
los parlamentos regionales, nacional o municipal, en las oficinas, ni en las
sedes de los partidos. La defensa de los intereses del colectivo, de los hombres
y mujeres trabajadores no puede situarse principalmente en el aparato
institucional. El Estado con las redes tejidas durante años de dominación no
permite soluciones reformistas como las que estamos viviendo, es con una
alternativa revolucionaria que una al pueblo y a toda la izquierda dispuesta a
continuar en la profundización radical del proceso lo que nos va permitir llegar
a la democracia social. Sólo construyendo un programa que sintetice los
intereses del pueblo, que exprese los intereses de los explotados, que acumule
fuerzas a través del trabajo en equipo, el desprendimiento, la solidaridad para
“la reunificación del Bloque Social Revolucionario con miras a profundizar el
combate de los sectores explotados, enfrentando el sectarismo y la confusión” lo
que nos va a permitir ubicarnos estratégicamente en el terreno ganado por los
enemigos de clase.
Para cambiar la correlación de fuerzas existente, necesario fortalecer la
alianza con todos los sectores aliados al proceso, fortalecer la alianza
obrero-campesina, los sectores desposeídos con la pequeña burguesía no
propietaria, adhiriendo a la burguesía pequeña y mediana. Para que esta alianza
tenga contenido revolucionario, los trabajadores explotados, deben dirigirla. La
Dirección de los trabajadores significa profundizar la lucha de clases,
conducirla autónomamente, en base a las experiencias adquiridas en forma
concreta. Significa no aceptar imposiciones de las concepciones provenientes de
los aparatos secuestradores de participación, de las líneas programadas desde el
status del poder, las provenientes desde las bancadas parlamentarias, tanto
nacional como regionales, las propuestas desmovilizadoras de combates, aquellas
que tratan de imponer un ritmo tipo Miquilena o tal vez la de la compra de
conciencia, tan peligrosa como la reaccionaria. Dirección revolucionaria de
lucha de clases significa impulsar, desarrollar, orientar, programar de forma
armónica, orgánica, dialéctica, bajo el principio de la unidad dentro de la
diversidad la lucha unificada de todos los sectores del pueblo, sin aceptar la
imposición reformista de los paños calientes o la burocrática, desde la altura
del poder.
8.- El gran mérito del Presidente Chávez hasta los momentos, (representa su
praxis, el papel histórico de un estadista comprometido con las voces del
pueblo, desgraciadamente un gran número de los hombres que le acompañan, sólo
aspiran vivir de la revolución), es haber despertado del letargo a los
abandonados, para colocar al pueblo a la ofensiva. Debemos estar dispuestos a
diseñar una estrategia que nos permita golpear a la burguesía y al imperialismo,
de lo contrario, seremos nosotros los que sufriremos la derrota semejante a
Chile en el año 1973 o tal vez muchos años antes, La Comuna de Paris de 1872,
primer asesinato en masas cometido por la naciente burguesía, en Paris.
La gran ofensiva de la burguesía, el imperialismo y sus lacayos, consiste
entre otras acumular fuerzas en la Asamblea Nacional, debido a la heterogeneidad
y desniveles político ideológico, por los acomodaticios privilegios obtenidos,
entre otras razones. Ellos conocen la debilidad de nuestros parlamentarios,
gustos, vicios y sobre todo al obtener mayoría, todo el andamiaje por construir
cae por efecto dominó. Por tal razón, llamamos a luchar por:
- Impulsar el poder dual fortaleciendo la participación directa, para
articular, organizar y multiplicar las fuerzas sociales autónomas.
- Realizar movilizaciones con el fin de informar lo que representa nuestra
incorporación al ALCA.
- Aplicar el Articulo 236 aparte 21 de la Constitución de la Republica
Bolivariana de Venezuela, el cual le da la facultad al Presidente de disolver la
Asamblea Nacional debido a que la misma no a promulgado las leyes que están
pendientes y esta paralizada en conversaciones banales.
- NO al pago de la deuda externa, o en su defecto disminución en un 50%.
- Apertura de expedientes y juicio sumarísimo a los funcionarios de cualquier
rango, incursos en delito de peculado (Bolívar, 1828).
- Administración obrera de todas las empresas e industrias estatizadas.
Control obrero de cada fábrica cerrada.
- Expropiación a los empresarios e industriales, sin indemnización,
participantes en saboteo y acaparamiento de bienes y servicios.
- Establecer la ley revolucionaria de Reforma Agraria. Supervisar, las cartas
agrarias, en un gran porcentaje, existe actividad dolosa.
- Eliminar los contratos de las grandes empresas constructoras, debido a que
muchas de esas empresas, están contra el proyecto de país. Hacer cumplir la
propuesta del Presidente, en el desarrollo las Cooperativas, microempresas,
empresas asociativas, etc.
- La incorporación de los soldados, suboficiales, tropa y oficiales honestos a
intercambiar opiniones acerca del proyecto de país, además de unirse a los
trabajadores para conquistar y construir “la mayor suma de felicidad posible”. A
la clase dominante, les interesa un militar despolitizado, ajeno a la realidad
social, fácil presa de la corrupción y los privilegios.
- Impulsar el poder de los trabajadores, a través de los Consejos Obreros de
Fábrica. Desarrollar los Consejos Comunales Campesinos, convirtiéndolos en poder
local, para con las asambleas populares, sin imposición institucional de ninguna
índole, planificar, orientar, ejecutar la fuerza social capaz de desmitificar el
poder constituido.
- Denunciar, enfrentar y corregir las diferentes irregularidades acontecidas
en Educación, Salud y otras instancias burocráticas gubernamentales, con nombre
y apellido del funcionario en cuestión.
- Instrumentación con carácter de urgencia, del trabajo solidario voluntario
de los funcionarios públicos, la creación de brigadas para la formación
político-ideológica, mecanismo de politización para su incorporación a los
cambios históricos que vive el país.
- Suspensión de la señal radioeléctrica y televisiva en forma definitiva a los
dueños de radio y TV que sigan incurriendo en hechos violentos y
desestabilizadores.
- Retiro de todos los activos del Gobierno a la Banca Privada conspiradora y
terrorista (Banco Mercantil, Provincial, Venezuela, etc.).
9.- Es nuestro rol histórico combatir a los enemigos del pueblo. Política
revolucionaria es combatir la desmovilización que ciertos sectores aliados al
proceso pretenden imponernos. El pueblo, no es el mismo al del 11 de Abril del
2002. Hoy somos capaces de ejercer el poder, establecer nuestra propia
legalidad; nuestra decisión es irreversible, no aceptaremos concesiones para
subordinar nuestras iniciativas y mucho menos que la Coordinadora Democrática
junto a los imperialistas desencadenen la violencia y la represión a través del
miedo y el terrorismo. Hemos demostrado en el transcurso de estos tiempo,
cordura y tranquilidad, mientras ustedes se lanzaban a la aventura de un golpe
certero intentando arrastrar a sectores de las Fuerzas Armadas a desconocer la
Constitución, “7,5 millardos de dólares (hicieron perder al Estado - Nación) con
el paro patronal y el sabotaje petrolero de Diciembre y Enero último”, han
saboteado, escondido, acaparado alimentos, medicinas, bienes y servicios, hemos
aportado los muertos, heridos y desaparecidos. Ustedes hoy “sociedad civil”, aún
cuando han implementado una política terrorista en todo el territorio nacional,
no han sentido las respuestas contundentes del pueblo organizado. Nos manipulan
con sus campañas mediáticas, buscando hacernos retroceder y así ocupar nuestros
espacios conquistados. Realizan ustedes el doble juego táctico de la negociación
y el golpismo para arrancarle concesiones al Gobierno, no entienden que este,
nuestro proceso, es irreversible; no aceptaremos jamás que los tránsfugas hablen
en nuestro nombre, por el desprecio que sienten por nosotros. Hoy igual que
ayer, contra la violencia burguesa, la instrumentada por ustedes, aplicaremos la
lucha revolucionaria. Sepan señores reaccionarios, que son ustedes los que van a
llevar al pueblo con su conducta fascista a la toma definitiva del poder, a la
destrucción de este estado de la burguesía y del imperialismo. Por eso el pueblo
después de tantos años de abandono y desprecios, estamos dispuestos a seguir
luchando, a construir nuestros espacios autónomos y movilizarnos para impedir el
chantaje que pretenden imponernos a los trabajadores en general.
El pueblo sabe que el conflicto entre explotadores y explotados no se
resolverá jamás a través de acuerdos de pasillo, a través de la renuncia de la
lucha, a través de la disposición de conciliar, de armonizar intereses
antagónicos. El conflicto entre trabajadores y explotadores sólo se resolverá
mediante la fuerza, se resolverá favorablemente para el lado del que logre
agrupar más sectores y acumular más fuerzas. Por eso hay que partir siempre de
las masas y sus luchas para ganar la fuerza necesaria que permita aplastar y
derrotar a los enemigos del pueblo en cada batalla y en la gran lucha por el
poder y la democracia social.
MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO
TUPAMARO
HASTA LA VICTORIA SIEMPRE
Venezuela, 19 de Julio del 2003
