Dos semanas de publicidad constante en prensa, radio y televisión, toda la
dirigencia política opositora convocando desesperadamente para, finalmente,
reunir un grupo despreciable incluso en el aspecto numérico en el denominado
Reencuentro. Las televisoras estuvieron todo el domingo transmitiendo desde
Chacaíto, incitando a que la gente acudiera a esa microconcentración y nada, el
llamado no tuvo aceptación. La oposición perdió la calle, lo que la torna
peligrosa. Sin duda que intentarán compensar su caída de popularidad con nuevos
actos terroristas. Para calentar el ambiente esta gentuza, seres como Alfredo
Peña de Otero, Enrique Mendoza de Tolete y otros de similar calaña, no se
detienen ante nada. Que se cuiden sobre todo las periodistas o quienes acuden a
estos escuálidos actos callejeros, pues entre los capos de la Coordinadora
DemoKKKrática aseguran que gracias a Joao de Goveia lograron revivir el paro de
diciembre, pues con sus crímenes irritaron al opositor de a pie. Se trata de una
oposición que no tiene escrúpulos. Una oposición capaz de torturar y matar
cruelmente a tres soldados y a una muchacha, pero, además, tan incompetente que
dejó viva a otra joven de apenas 15 años, a quien golpearon con saña, le dieron
tubazos en la cabeza y un escopetazo en el mismo órgano. Son delincuentes que
ponen bombas en misiones diplomáticas o en antiguas sedes petroleras, todo en
búsqueda de lograr movilizaciones de alguna entidad.
La primera lectura del fracaso opositor este domingo es que los medios de
comunicación se quemaron. La gente no cree en ellos, no sigue sus llamados y
desconfía de cualquier cosa que allí aparezca. Ni siquiera dos semanas de
publicidad ni la transmisión en cadena de la microconcentración toda la tarde y
por todas las televisoras y radios, lograron desplazar gente en cantidad
apreciable. El fiasco fue de tal naturaleza que los dirigentes decían que lo que
importa es calidad y no cantidad y que “hoy somos más que ayer pero menos que
mañana”. En fin, que tuvieron que dar explicaciones, como sucede siempre con los
fracasados, pues el éxito se explica por sí mismo.
Nada demuestra más la falta de escrúpulos de la Coordinadora DemoKKKrática y
la voluntad de engañar de sus cómplices, los dueños de los medios, que lo
sucedido con la tragedia del pasado viernes en la autopista. Ya a las cuatro de
la tarde de esa día, horas antes de que empezara el aguacero, esa vía estaba
absolutamente trancada. Muchos conductores apagaban sus carros entre uno y otro
desplazamiento de unos pocos metros. No está clara la causa de esa monumental
tranca aunque ese día la Gentuza del petróleo tenía una concentración en Chuao,
que incluía desplazarse por la autopista en Altamira, punto nodal del colapso
automotor. Pero, además, esa voluntad de mentir se evidencia en que intentaron
culpar a la cadena presidencial de haber impedido avisar a los conductores de lo
que sucedía en esa vía. La tragedia ocurrió mucho antes de iniciarse la cadena.
El asesino de monseñor Romero, Leopoldo Castillo alias Matacuras, que fue uno de
los que intentaron difundir esa especie falsa, es tan embustero que mucho antes
de que se iniciara la alocución de Chávez, él mismo entrevistaba en Aló,
ciudadano al comandante de los bomberos metropolitanos, quien explicaba la
tragedia provocada por el desbordamiento de la quebrada Agua de Maíz. El caso es
que antes de que Chávez hablara, ya todo estaba consumado hasta el punto que el
teniente coronel Briceño, jefe de los bomberos, hasta había tenido tiempo de
llegar a Globovisión.
Como sin duda habrá apreciado el lector, los hampones dueños de medios de
comunicación, de golpe y concertadamente, dejaron de hablar de los delincuentes
tachirenses encarcelados por haber asaltado la residencia del gobernador.
También silencian casos como otros encarcelamientos para facinerosos golpistas.
La razón: quieren que los opositores de a pie sientan que pueden actuar
impunemente, que están a salvo cualquiera que sea la fechoría que cometan y que
se mantiene la impunidad.
La justicia tarda pero llega: a tres años de cárcel sentenciaron a Rosinaldo
Coelho, uno de los pistoleros contratados por Alfredo Peña de Otero para
disparar contra manifestantes chavistas en Los Próceres.
Para quienes dudan de que en diciembre y enero hubo sabotaje petrolero y
para tumbar los embustes de esa Gentuza del petróleo: otros que van a la cárcel
son los hermanos Gustavo y Marco Pinto Sevilla, inspector y supervisor de
seguridad de Pdvsa. Estos sujetos, por órdenes de los capos de la huelga,
provocaron derrames petroleros en estaciones de bombeo yaracuyanas. En su caso,
fueron tan torpes que lo hicieron delante de un testigo. Lo que queda claro es
que hampones como Juan Fernández, alias El Vecino, Horacio Medina, Gonzalo
Feijóo y otros de la misma ralea ordenaron causar daños ambientales importantes,
además de provocar daños a las instalaciones y paralizar la producción
petrolera. Eso sí, dentro de esa táctica de “yo no fui”, de esa negativa
opositora a asumir responsabilidades, la delincuencia petrolera continúa negando
los sabotajes.
Qué brutos son los capos de la oposición. Douglas León Natera, el adeco que
preside la Federación Médica, dice que el plan Barrio Adentro y la traída de
médicos cubanos es parte de la estrategia de Chávez para ganar el referendo
revocatorio. Lo que Natera confiesa es que el plan es bueno, son buenos los
médicos cubanos y el pueblo respalda esa iniciativa ¿o no?
Todo lo que dicen medios y políticos opositores sobre desconfianza en
Venezuela es una simple mentira. Este año y el próximo se producirán las mayores
inversiones extranjeras de nuestra historia. Sólo en el área petrolera están
previstos 10.800 millones de dólares. Esto incluye grandes proyectos gasíferos,
relanzamiento de la Petroquímica con especial énfasis en el área de plásticos,
así como gigantescos trabajos en la Plataforma Deltana. Empresas como Shell,
Mitsubishi y Exxon-Mobil no se tragan toda esa propaganda antinacional que
difunde el hampa mediática.
La nueva Pdvsa trabaja para los venezolanos. Por primera vez en dos décadas,
se está ampliando la red de distribución de gas doméstico, para que ese
económico y práctico combustible le llegue a los ciudadanos. La industria
petrolera manejada por los canallas de Gentuza del petróleo, paralizaron el
crecimiento de la red de gas, pues por lo visto no era rentable darle ese
servicio a los venezolanos. Eso sí, ¡cómo robaban los gerentes de esa área! Su
último gran guiso fue otorgarle a Electricidad de Caracas la cobranza por gas
doméstico, a pesar de que esa empresa está desbordada y no es capaz de cobrarle
eficientemente a sus propios clientes, hasta el punto de que cancelar la factura
implica colas de varias horas.
La actual política cambiaria está diseñada para quebrarle el lomo a los
oligopolios, a las roscas, sobre todo a las de alimentos. Los automercados,
individualmente o uniéndose varios pequeños, recibirán dólares para importar
productos directamente, sin pasar por los intermediarios. De esa forma podrán
dar mejores precios y obtener más utilidades, rompiendo la dependencia con los
mayoristas. Son medidas destinadas a aumentar el número de empresarios, a que
los pequeños y medianos puedan crecer, restándole poder a los grandes grupos
monopólicos.
Otra medida que también tiene como objetivo aumentar el número de empresarios
es que Cadafe –y no sólo Pdvsa- incentiven la creación de cooperativas para
realizar tareas que antes se otorgaban a grandes contratistas. Pese a las
estupideces que hablan los medios y los politiqueros de oposición sobre el
trasplante del modelo cubano, aquí se está fortaleciendo el capitalismo por la
más sencilla de las vías: aumentar el número de capitalistas.