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Cada cierto tiempo les pido disculpas a los que publican mis mensajes y a los que me leen por si acaso alguien se vio tocado o afectado por mi escrito. Hoy me toca hacerlo y explicar de nuevo que me gusta zaherir susceptibilidades o imágenes adoradas para que despierten las conciencias que aun se encuentran anubladas por lo que esta lloviendo aparentemente del cielo. La deuda con el pueblo es tan grande que algunos creen que se puede justificar cualquier cosa, pero no logran atinar ni concretar que la misma podría también ser usada para llevar a Venezuela hasta la cima; recuerden que la deuda más grande es con esta patria, ultrajada y explotada por más de 500 años. Escribo tratando de levantar corazones porque estoy convencido como Bolívar, que:
“Multitud de beneméritos hijos tiene la patria, capaces de dirigirla; talentos, virtudes, experiencia y cuanto se requiere para mandar a hombres libres, son el patrimonio de muchos de los que aquí representan el pueblo; y fuera de este soberano cuerpo se encuentran ciudadanos que en todas épocas han demostrado valor para arrostrar los peligros, prudencia para evitarlos y el arte, en fin, de gobernarse y de gobernar a otros.”
El día que reconozcamos como Bolívar que el gobernar es de muchos, nos sentiremos culpables por no haber salido a dar nuestro esfuerzo por salvar este proceso bolivariano, debemos aceptar que un solo hombre no puede levantar un país sino tiene los pares que lo complementen y es evidente que hay ausencias en algunos comandos, porque muchas de las ideas del Comandante Chávez no son interpretadas ni ejecutadas correctamente, produciendo malestar y desencanto en ese pueblo que se muere de esperanza.
Que los recursos sean utilizados con ineficiencia y sin control no puede tolerarse ni puede un socialismo que busque la mayor suma de felicidad posible aceptarlo, preguntemos si Cuba se durmió o despilfarro algún recurso aquella vez que el pueblo entero asumió el reto de superar la zafra de azúcar, cuando los yanquis querían matarlos de hambre. Preguntémonos que pasa con los que han recibido recursos, cuantos entregan cuentas de los talentos recibidos y ganados. De que serviría invertir inmensos recursos en la agricultura si la mentalidad de los escogidos para llevarla adelante no tiene ninguna trayectoria ni vivencia campesina, que podría saber de sus necesidades, sus dolores y su sapiencia. Hay un dicho que no tiene discusión alguna “zapatero a su zapato”
Esta más que comprobado que el oposicionismo a ultranza quedó minimizado debido a las estrategias equivocadas producto de sus mentes escuálidas no hace poco estaban el “abuelo monster” y “cabeza de motor” alborotando en la sede de CONATEL, con unos cuantos equivocados ¡atentar contra su propia patria y su mismo pueblo! los condena por el acto más ruin, bochornoso e imperdonable para un ciudadano; sin embargo, nuestros voceros revolucionarios se obstinan en revivirlos y alimentarlos, pareciera que uno no podría vivir sin el otro y por eso no los dejan morir, haciendo más tardía la transición y la crisis de la que habla Bertolt Brecht. Volvamos la vista al horizonte aprovechemos los recursos proporcionados por un oro negro agotable para alcanzar cuanto antes las metas trazadas de pobreza mínima y de felicidad máxima para la mayoría de los venezolanos.
Pero eso no lo lograremos gastando pólvora en zamuro. Que los muertos entierren a sus muertos. Sigamos adelante sin quitarles un ojo de encima a los que atentan contra Venezuela pero sin dejar que nos detengan y aplicándoles todo el peso de la ley si osan faltarnos el respeto o intentan por medios indignos acabar con nuestros sueños. Claro para todo esto se necesitaría gente dispuesta, donde la familia, de tenerla, tienen que comprender que ya no le pertenece sino a la misión recibida a la cual debe entregarle la vida entera, si hiciera falta, para vencer los obstáculos que se oponen a la victoria de producir la mayor suma de felicidad posible para su pueblo y de no hacerlo tener el arrojo de abrirle paso a quien si tenga la voluntad y las condiciones para continuar, si esta se estanca o escapa de sus manos.
Con todo mi respeto a los que creen que todo va viento en popa o que es mejor guardar silencio porque ponemos en peligro el proceso y a los que por no tener nada se sienten obligados por algo que por ley les corresponde, tengo que decirles que hay cosas que nos están haciendo un daño tremendo y que si no se detienen terminaran por horadar el proceso. No soy pájaro de mal agüero, ni mucho menos un despechado, comparto los primeros sueños del Comandante Chávez y se que si reflexiona un poco por nuestros mensajes de alerta y denuncias fundamentadas, volverá ha tomar impulso el proceso bolivariano. Impulso que debe aprovecharse para buscar a quienes están dispuestos a entregarse por completo para poner a funcionar en todas sus revoluciones los cinco motores propuestos por el máximo líder.
Creo que es un deber de quien crítica proponer posibles soluciones a la infinidad de problemas presentes; muy pocas veces he dejado de hacerlo y espero que como muchas otras lleguen a concretarse; debo aclarar que mis propuestas son alimentadas de los muchos hacedores de Patria como Simón Rodrigues, Bolívar, Sucre, el Che, Alí Primera, Fidel y otros grandes personajes revolucionarios pero sobre todo de los que actualmente exponen su opinión por los diferentes medios alternativos que veo y leo todos los días:
1.- Para cumplir con efectividad las metas trazadas en cada una de las misiones que se vienen implementando o en los planes estratégicos para acelerar la transformación de la patria sugiero que se busque por ejemplo para la Misión Siembra de la Patria, al campesino de más edad, reconocido por su trabajo eterno y su honradez a toda prueba, de cada espacio que se quiera cosechar y dígasele, que será el padre de esa misión y con ello se garantizaran los “talentos” otorgados y la utilidad buscada; porque en ellos reunirá la experiencia y el conocimiento, no sólo de la tierra sino de los que la trabajan verdaderamente. Esta formula es aplicable para todas las misiones con sus respectivas variantes y eso si con una asistencia permanente y una supervisión constante.
2.- Insisto en que el CNE debe reglamentar y asesorar todo lo referente a los Consejos Comunales, a menos que la ignorancia por un lado y el miedo al pueblo por el otro sigan impidiendo que una propuesta tan lógica sea ignorada, sobre todo, por los que realmente piden y pregonan que el poder tiene que ser transferido al pueblo. Si nos avocamos a la Ley de Consejos Comunales, la mayoria de los voceros nombrados son ilegítimos porque no se cumple rigurosamente el primer paso de determinar el espacio geográfico y esto puede hacerse fácilmente, reorganizando a los electores de manera que en cada mesa de votación queden inscritos los habitantes de un determinado sector. Esta mesa de votación conformará la Asamblea Comunal, la cual debe ser informada del reglamento por el cual se llevaran a cabo la elección de los voceros y voceras del Concejo Comunal en sus diferentes atribuciones.
Ventajas: además de la legalidad que el acto produce, los días de votaciones los vecinos se reunirán en tertulia, participando sin presiones partidistas ni traumas ideológicos porque el fin común será la búsqueda del bienestar para ellos mismos.
3.- Es prioritario resolver el problema educativo, si es una nueva patria lo que buscamos se necesitan nuevos patriotas y por lo tanto nuestros niños deben nacer con ese amor por el espacio donde sus cinco sentidos comenzaron a recibir sensaciones y a expandirse física y mentalmente. Para lograr esto, se debe garantizar el seguimiento de esa madre para que no le falte nada en ese proceso maravilloso de dar vida a otro ser y a ese patriota que nace mostrarle las bellezas de su patria y su deber de mantenerlas y defenderlas con su vida de ser necesario. Pero todo esto seguirá siendo un sueño quimérico si no se adoptan medidas urgentes como primero: verificar si existen suficientes cuidadores y maestros de la infancia y si los que están cumplen con eficiencia y vocación el trabajo requerido. Decía el maestro Simón Rodríguez:
“Lo que no se hace sentir no se entiende, y lo que no se entiende no interesa. Llamar, captar y fijar la atención, son las tres partes del arte de enseñar. Y no todos los maestros sobresalen en las tres» Simón Rodríguez:
luisdiaz152@yahoo.es
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