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Los paramilitares se convierten en los nuevos terratenientes
detrás el acuerdo con el presidente Uribe.
BOGOTA / 030718 / Uno de los hombres más buscados en Colombia, Salvatore
Mancuso, se sentó en unos de los sillones más cómodos en el lujoso Club El
Nogal, en el norte de Bogota. Estaba rodeado de varios de sus ³Congresistas
de 35%², elegidos, según él mismo, en las elecciones parlamentarías el 10 de
marzo del 2002.
La tarea, esos días de noviembre del 2002, era elaborar fórmulas jurídicas
para impedir la extradición a Estados Unidos de los máximos jefes
paramilitares y al mismo tiempo facilitar un arreglo con el gobierno cuya
llave se llama ³desmovilización de las AUC².
* * *
Las AUC, como organización contrainsurgente, había llegado a su fin. Carlos
Castaño y Salvatore Mancuso sabían, que si no se entregaran ahora,
fácilmente las fuerzas militares los derrotarían.
³Como han actuado como Œuña y mugre¹ toda la vida, los militares saben
perfectamente la ubicación de los paracos y los derrotan cuando quieren²,
dice varios de representantes de los derechos humanos en Bogota.
Sinembargo, los millones de hectáreas de la mejor tierra que se han
adueñado, según el congresista Gustavo Petro, alcanza para vivir el resto de
la vida. La tarea ahora, es salvar esas tierras, ocupadas ilegalmente
después de los desalojos de centenares de miles de familias campesinas que
se han convertido en desplazados, concentrados en los cinturones de la
miseria en las grandes ciudades.
Las ³tareas² sangrientas de las AUC, ahora serán ocupadas por otros
organismos. Los paramilitares dejan miles de masacres y matanzas atrás, un
par de millones de desplazados, miles de colombianos desarmados y indefensos
asesinados por una ³herramienta², creada en los manuales de
contrainsurgencia de las Escuelas de las América, de EE.UU.
Conversaciones USA-AUC
Representantes de ese mismo país se reunieron este año con altos jefes de
los escuadrones de la muerte y la misma embajadora Anne Patterson, aseguraba
en Bogota, que su país financiaría la desmovilización de los paramilitares
cuando esto era una realidad.
Los jefes paramilitares de Carlos Castaño, Salvatore Mancuso y el
Comisionado de paz, Luis Carlos Restrepo, acompañado por la iglesia, se
reunieron cómodamente en la hacienda de Castaño en el departamento de
Córdoba y en la región bananera de Urabá para pulir los últimos detalles en
el acuerdo que ya se habían elaborado con el abogado Gustavo Salazar Pineda,
apoyado por Rubén Darío Muñoz Valencia, fiscal de la Unidad Tercera de Vida
de Medellín.
Trofeo para el 20 de julio
Este trabajo tenía un ³deadline², tope, de fecha, que sería el 20 de julio,
el día de la independencia. El acuerdo sería un nuevo ³trofeo² político del
gobierno de Uribe en su política de ³Seguridad Democrática².
Efectivamente, el 15 de julio 2003, el Comisionado Restrepo informó a la
republica que había llegado a un acuerdo con los jefes paramilitares, que,
con las manos manchadas de sangre de sus compatriotas, aseguraban, que sus
³13.000 combatientes serán desmovilizados totalmente antes el 31 de
diciembre del 2005².
El conocido periodista y director del canal de Televisión C&M, Yamid Amat,
confundido por el contenido del acuerdo, hizo la lógica pregunta al Alto
Comisionado por la paz de Uribe, Luis Carlos Restrepo: ³¿Pero qué recibieron
los jefes paramilitares por su futura desmovilización?²
La respuesta es lo mencionado, TIERRA.
Los nuevos terratenientes
En estos años de guerra sucia o, como dice Pentágono, ³guerra de baja
intensidad², los paramilitares se han convertido a unos de los más grandes
terratenientes al lado de los narcotraficantes, dice Gustavo Petro,
congresista y ex-guerrillero de M-19. Él participó en la elaboración de la
constitución del -91, la cual Uribe y los paramilitares quieren acabar por
que es un obstáculo en el camino a un estado autoritario, sin democracia,
dice Petro.
Tienen (los paras) una riqueza manchada en sangre y con el acuerdo podrán
lavar los activos. Carlos Castaño y Salvatore Mancuso no solamente van a
poder hablar en el congreso (con la facultad del presidente de nombrar unos
congresistas, según el referendo) y liberarse de los crímenes de lesa
humanidad en Colombia, sino lavar sus riquezas. La tierra hoy en Colombia, y
esa estadística nunca antes se había visto en Colombia a pesar que Colombia
siempre ha sido desigual en su tenencia a la tierra, pero 11.500 familias
controlan hoy entre 50-60 por ciento de la tierra cultivable en el país. Eso
se ha hecho a partir de narcotráfico y el paramilitarismo. Buena parte de
esos activos va a ser lavada a partir del proceso de paz con el presidente
Uribe.
¿Que más deja Castaño detrás?
Izquierda sin dientes
Un movimiento sindical que ha sido descabellado y cuyo grado de afiliación
se ha reducido a cinco por ciento. El movimiento de izquierda ha sido objeto
por uno de los más terribles genocidios, como el caso de la Unión
Patriótica, que ha tenido que enterrar más de 4.000 de sus mejores cuadros.
Hoy, un nuevo partido, ³Polo Democrático Independiente², dirigido por un
vacilante Luis Garzon sin base social, anda en la misma pista como el
bipartidismo y trata de superarlo a través construcciones y ³esqueletos
electorales², excluyendo a la izquierda y fuerzas progresistas que son
sindicados de ser en una e otra forma auxiliadores de la guerrilla, mientras
el mismo Garzon suscribe ³decretos antiterroristas² elaborados por sectores,
que son acusados por los organismos de derechos humanos de dirigir un
³Terrorismo de estado².
Luis Garzon se fue para la cuna paramilitar, El Nudo de Paramillo, por que
el jefe paramilitar lo había colocado en una lista de muerte. Allá le pidió
que no lo matara por que no era un guerrillero. Se salvó, Castaño no lo
mandó a matar, como miles de sindicalistas en el país que no lograron
convencer a los escuadrones de la muerte que no eran guerrilleros. Pero
fueron consecuentes en la defensa de sus compañeros de clase y del
sindicato.
³Por eso los matamos²
O como dijo Castaño al periodista y filósofo francés Bernard HenryLevy, en
una entrevista en la revista Semana el 10 de junio de 2001 y en Le Monde,
Francia:
²¿Atentados ciegos? ¿Nosotros? ¡Jamás! Siempre hay una razón. Los
sindicalistas, por ejemplo. ¡Le impiden trabajar a la gente! Por eso los
matamos².
· ²Bueno, y el jefe de los indígenas del Alto Sinú, para el caso; ¿a
quién le impedía trabajar él, ese pequeño jefe indio que bajó a Tierra
Alta?².
²¡La represa! ¡Impedía el funcionamiento de la represa!².
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