|
Las oligarquías colombiana y venezolana, que en el siglo 19 llevaron al
colapso el sueño integracionista del Libertador Simón Bolívar, parece como
si en sus acciones hubiesen quedado congeladas en el tiempo. Pero,
paradójicamente, esas acciones hacen que la frontera entre Colombia y
Venezuela se caliente con extrema velocidad, pese a los esfuerzos de ambos
países para evitar una catástrofe.
Con tal óptica, las autoridades venezolanas, que se declaran seguidoras del
pensamiento del Libertador, estiman que disipar esas tensiones tiene que ser
por negociaciones y no por las armas.
Esa frontera, muy compleja y accidentada, resulta un verdadero peligro de
estallido de un conflicto desastroso.
Los tiempos que corren requieren más que nunca una voluntad latinoamericana
para la unidad, ante las iniciativas anexionistas estadounidenses, en
particular, el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
El presidente venezolano Hugo Chávez ha propuesto que esa iniciativa sea
contrarrestada con otra que sí tenga como base las ideas de Bolívar para la
integración del Río Bravo a la Patagonia.
Los escollos que se ponen a ese camino son numerosos y muy diversos, con un
papel de protagonista para los medios de difusión colombianos y venezolanos.
El ministro de Relaciones Exteriores venezolano, Roy Chaderton, rechazó un
reciente informe de la cadena de televisión colombiana RCN que consideró
parte de la campaña contra el presidente Hugo Chávez.
Esta televisora dijo que la Organización No Gubernamental 'Renacer' de
Venezuela, tiene conexiones con las guerrillas de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC).
RCN afirmó que en las computadoras de 'Renacer' se habían encontrado más de
300 documentos de un dirigente de la mayor fuerza guerrillera colombiana,
integrada por unos 70,000 miembros, según el gobierno de Bogotá.
Esa ONG fue creada por el presidente venezolano para la defensa de los
derechos humanos y el propósito concreto de atender a las víctimas del
conflicto armado colombiano.
Las autoridades de Bogotá acusaron a la ONG 'Renacer' de una supuesta
cooperación con esta fuerza contra la que el gobierno del presidente Álvaro
Uribe ha enfilado todas las armas disponibles.
El fundador de 'Renacer' y su hijo fueron asesinados en la frontera común
por integrantes de las bandas paramilitares conocidas como Autodefensas
Unidas de Colombia (AUC).
Las AUC, encabezadas por Carlos Castaño, han estado en estrecha relación con
el tráfico de drogas ilegales, en especial de cocaína, y cuentan con el
respaldo de algunos sectores del ejército colombiano.
El jefe de la diplomacia venezolana puntualizó que se trata de un folletín
periódico y cada vez que Chávez visita a Colombia en el que unen fuerzas los
medios difusivos de los dos países vecinos.
El gobierno de Chávez acusa a la gran prensa venezolana de encabezar una
campaña en su contra y el proceso revolucionario para subvertirlo, como se
intentó el 11 de abril de 2002.
Las cuatro principales cadenas de televisión privada, por esa razón, se
conocen en Venezuela como 'los cuatro jinetes de la Apocalipsis', al
fomentar la inestabilidad y la violencia social.
El gobierno venezolano ha tenido que denunciar, en múltiples oportunidades,
que los medios y empresarios locales mantienen lazos muy estrechos con
hombres de negocios y prensa de Colombia.
Los nexos bilaterales sólo se empezaron a enmendar después del golpe contra
Chávez cuando la oligarquía colombiana fue cogida in fraganti en respaldo a
los promotores de la asonada.
Según fuentes diplomáticas venezolanas, un mensaje de los representantes de
los sectores acaudalados colombianos a sus colegas golpistas demoró
demasiado y llegó cuando el presidente había sido reinstalado en su cargo.
El texto, continuó la fuente, podía compararse con el pensamiento de quienes
en 1830 conspiraron contra la integración inspirada por Bolívar y
desintegraron a la Gran Colombia.
En esos planes, puede vislumbrarse la mano de Estados Unidos, que pretende
implantar el Plan Colombia, calificado de 'vertiente armada del ALCA'.
En esa estrategia, Colombia se concibe como una especie de Israel para
Sudamérica y se le arma vertiginosamente para romper el equilibrio de
fuerzas en la región.
De hecho, ya ha ocurrido un desequilibrio por los constantes y masivos
suministros de armamentos, en particular la compra de helicópteros
artillados Black Hawk.
Colombia, aparentemente, fue incluida en la decisión estadounidense de
excluir de su asistencia financiera y militar a los países que no acataran
su deseo de inmunidad ante el Tribunal Penal Internacional.
Bogotá seguirá conectada a la tubería de dólares procedentes de Washington,
elevada a 35,000 millones bajo el manto del combate a la droga.
Las aspiraciones colombianas tienen preocupados a Brasil y Ecuador, debido a
que sólo en la frontera con Venezuela han muerto 72 campesinos en los dos
últimos años.
En tal entorno, Venezuela no puede quedarse con las manos cruzadas y
constituyó dos nuevas divisiones de cazadores con un total de 10,000
hombres, que fueron estacionadas en el Arauca.
Además, Caracas ha acudido a su Constitución para movilizar a 30,000
reservistas, que desfilaron en el acto por el aniversario de la
independencia nacional.
Esa coalición extrema sus campañas contra Miraflores en los momentos en que
se intenta un acercamiento con el Palacio de Nariño.
Estas recientes denuncias sobre los presuntos vínculos de 'Renacer' y las
FARC aparecieron mientras Chávez visitaba a Bogotá para coordinar con Uribe
el potencial endógeno colombiano en el ideal integrador bolivariano.
Caracas tiene en sus miras fomentar programas para ese desarrollo endógeno o
potenciales productivos desde una óptica de toda la región con prioridad
para el Fondo de Desarrollo de América Latina.
Otra dirección principal en esos esfuerzos es la formación de un gran
consorcio petrolero (PetroAmérica) a partir inicialmente de las empresas
estatales de Venezuela y Brasil, a las que se unirían luego las de Ecuador y
otras, inclusive Cuba.
El gobierno del presidente Chávez afirma que avanzar en el camino de la
integración es asunto de vida o muerte porque Estados Unidos quiere imponer
el ALCA en 2005, lo que significaría la anexión.
Este enfrentamiento a los planes estadounidenses hace que la oposición
venezolana continúe sus acciones para tratar de derrocar al gobierno, pero
dada su fragmentación, tiene que recurrir a la violencia.
El pasado 5 de julio, las autoridades venezolanas revelaron un plan para
atentar contra el presidente Chávez durante los actos por el aniversario de
la independencia en la Plaza Bolívar.
El magnicidio cada vez se convierte más en la expectativa única de la
oposición, como demuestran esos acontecimientos, que también reflejaron la
conjura conjunta de las oligarquías de los dos países.
Los encargados de llevar a cabo el atentado eran miembros de las AUC de
Castaño, de los cuales tres fueron capturados y otro logró escapar.
Todas las cartas están sobre la mesa para provocar un conflicto en la
frontera venezolano-colombiana y si no ha estallado es porque Caracas le
tiene aplicado todo el frío que dispone.
Articulo leido aproximadamente 3258 veces
|