Don Baltasar Porras, considerando su conducta pública y notoria, usted no
encarna a un monseñor, tampoco a un señor; no obstante si conserva el “OR” para
convertirse en un recalcitrante e indigno opositOR.
Fíjese Don Baltasar, independientemente de otras consideraciones y; haciendo
abstracción, podría decir que la enseñanza del catecismo, que recibí, estuvo
impregnada de mensajes positivos cuya conducta implícita emulaba la convivencia
en paz, con amor y con buena voluntad lo cual, en cierto modo, es la garantía de
que en una sociedad se pueda practicar el mandato divino: “amaos los unos a los
otros”
Busqué un catecismo para releer lo que se enseñaba y encontré que: “El que no
cumple los mandamientos comete pecado” y se clasifica, el pecado, en “pecado
mortal” (faltar a los mandamientos en materia grave) y “pecado venial” (faltar a
los mandamientos en materia leve). Por casualidad, ¿recuerda usted, lo que se
decía al que cometiera pecado? Se decía que “Dios castiga con el fuego del
infierno al que comete pecado mortal y que ese castigo no se termina nunca y; el
que ha cometido ese tipo de pecado debe confesarse bien para no ir al infierno
y; además, hay condiciones para “confesarse bien”. Por su parte, el que comete
pecado venial irá al purgatorio y algún día saldría de allí. ¿Dónde irán a parar
los opositores? ¿Estarán concientes de sus pecados?
Mire Don Baltasar. Afortunadamente, más temprano que tarde, comprendí que
esas enseñanzas dirigidas con determinadas intenciones no son otra cosa que un
CONTROL SOCIAL ejercido por un grupo que posee un inmenso poder económico cuya
centro de operaciones reside en el Vaticano y cuyo máximo exponente es el Papa y
de quien se decía era infalible porque tiene continua asistencia del Espíritu
Santo. Pues bien, como se dice: “entre cielo y tierra no hay nada oculto” y en
ese Vaticano han ocurrido cosas que dejarían perplejo a cualquier cristiano que
jamás las imaginaría.
Ver: http://www.herenciacristiana.com/ultimacruzada/asesinatojp1.html
Pues si, Don Baltasar, no es de extrañar que usted, pública y notoriamente,
se alíe con los opositores quienes no desean otra cosa que el CONTROL SOCIAL Y
ECONOMICO, de este país. No importa las artimañas, no importan los medios, no
importan las vidas, no les importa nada. Sólo los mueve las ansias desmedidas de
fulminar a un pueblo que ha recobrado esas virtudes teologales que ustedes
enseñan: Fe, Esperanza y Caridad. FE, en un proceso de cambio que intenta
beneficiar a todos por igual y que lideriza el Presidente Hugo Chávez Frías.
Esperanza en que sus condición de vida mejore y que puedan vivir,
realmente como seres humanos y Caridad que se ha desplegado por todos los
rincones como acto de solidaridad para avanzar, unidos como un todo, hacia una
Venezuela diferente donde la dignidad y autodeterminación de este pueblo se
imponga.
Don Baltasar, ¿cómo se puede catalogar el hecho de que usted, con sus dulces
palabras y su bonita sonrisa trate de meternos un puñal cual corderos llevados
al sacrificio con sus insinuaciones, bien pensadas y mal intencionadas?. Don...,
no se comporte de esa manera, mire que los feligreses están comenzando a dudar
del rol que usted, como representante de la iglesia debería asumir. No se meta
en política, ese no debe ser su campo, vaya a inducir la paz, la concordia, la
buena fe, las buenas costumbres, la solidaridad, enseñe a “amarnos los unos a
los otros”. Ahhhhhhh, una cosa... Don Baltasar. Este pueblo sabe quienes son los
curas que si representan a la iglesia, saben quienes practican la humildad, la
solidaridad y comparten con los pobres las penurias causadas por tanta
injusticia. Ellos saben quienes son los responsables de esas injusticias y una
cosa le digo, Don Baltasar, ese pueblo esta firme en la convicción de que “NO
VOLVERAN “ “NO PASARAN”. No siga perdiendo su tiempo y no se siga rayando, mire
que ese Dios que ustedes nos inculcan esta allá a la diestra de Dios Padre
esperando que nos llegue el momento del juicio final. ¿Cómo le habrá ido a Don
Velasco?.
Caracas 12 de Julio de 2003