El pasado jueves, El Nuevo País publica un supuesto informe de
inteligencia en torno al “atentado” contra Marta Colomina. Lo más curioso es que
ese pintoresco documento afirma que a la periodista la atacaron unos individuos
que se desplazaban en una camioneta que posteriormente fue vista “aparcada
en El Helicoide, sede de la Disip”. El uso de la palabra “aparcada” apunta a
que el autor de ese “informe” es español, pues se trata de un término de uso
exclusivo allí y que nadie emplea en Venezuela. Sin duda que no faltarán los
malpensados que afirmen que Marta Colomina, nacida y criada en Barcelona
(España) fue la autora de ese forjado trabajo de inteligencia. En definitiva,
que la periodista fue, “víctima”, planificadora, encubridora y, finalmente,
autora de un texto de ficción.
Hablando de ficción, el alcalde de Baruta, Henrique Capriles Raronsky de
González González, ni siquiera montó un libreto nuevo en el sainete con el
“guardaespaldas” de Darío Vivas. Simplemente repiten, detalle a detalle, lo que
inventó otro homosexual: el caso Éucaris Rodríguez, también “guardaespaldas” de
Juan Barreto. Como recordará el lector, Miguel Henrique Otero de Peña montó en
El Nazional una bufonada con el tal Éucaris Rodríguez, quien
posteriormente admitió que todo lo que había dicho contra Juan Barreto era
falso, que El Nazional le pagó por mentir y que estaba muy arrepentido
por haberse prestado a esa calumnia.
La verdad es que los despedidos de Pdvsa en buena medida son criminales que
deberían haber dado con sus huesos en la cárcel. La gentuza ésa que botaron del
complejo de Paraguaná no sólo destruyó equipos de la empresa, colocó verdaderas
trampas mortales para quienes se quedaron trabajando y, encima, ahora ocupan
ilegalmente viviendas que son para los trabajadores de la petrolera y emplean a
sus propios hijos como escudos humanos cuando vienen a desalojarlos. Pero esos
despojos humanos llegaron a estar amenazando de muerte a unos muchachos –el
mayor no llega a veinte años-, estudiantes de escuelas técnicas de caracas, que
están haciendo pasantías en ese complejo refinador. Incluso regaron en la zona
que esos estudiantes caraqueños son en realidad cubanos y que van a linchar a
cualquiera que ande en solitario.
Qué clase de basura humana son esas mujeres y hombres que en Maracaibo
armaron una manifestación contra la alfabetización. Verdaderos guiñapos se
congregaron frente al Ince, para lanzar mentiras contra un programa que
permitirá a un millón de personas tener acceso al conocimiento. Realmente se
requieren dosis anormales de malignidad para estar en contra de que a un ser
humano se le rescate del analfabetismo. Por cierto, desde Pollos Arturo se
envían correos en contra de esta campaña y se llega al extremo de criticarla
porque costará cuarenta mil bolívares sacar a un ciudadano de la marginalidad
extrema, que es no saber leer y escribir.
Hasta ayer, Provea podía considerarse una organización respetable. Este
viernes, al cuadrarse con José Luis Vivanco y defender de la manera más imbécil
a este mercenario, se colocó en el mismo nivel de gentuza como Liliana Ortega,
la de Cofavic. Porque quien diga que en Venezuela se vulnera o amenaza la
libertad de expresión es porque es un embustero, un imbécil, o ambas cosas.
Vivanco recibe dinero del narcotraficante Caín Cisneros y por eso lo traen a
cada rato a injerirse en asuntos venezolanos. Vivanco jamás menciona como los
dueños de las televisoras vulneran el derecho de los ciudadanos a la
información, al meter ésta por un tubo opositor. Por supuesto que ese hablador
tarifado no recuerda cuando el 13 y 14 de abril del año pasado, las televisoras
transmitían comiquitas mientras el país se echaba a la calle para restablecer a
Chávez en la Presidencia. En Venezuela sólo las televisoras, radios y periódicos
violan a libertad de expresión, al haberse transformado en partidos de oposición
en lugar de medios a través de los cuales se transmiten informaciones. Provea da
asco. Se vendieron o aplicaron la solidaridad automática.
A las puertas del automercado Plaza’s de El Cafetal se apostó un individuo
que es o dice ser marino mercante. Se dedica a vender paraguas y con el cuentico
de que es víctima de Chávez, se los clava a diez mil bolos cada uno a las viejas
de la zona, que se despepitan hablando de solidaridad. El hombre está
aprovechando para armarse unos realitos, antes de que se agote esa efímera
solidaridad de gente que no sabe sino pensar en sí misma.
La señora madurita ésa de Sumate, Corina Machado (sí, esa tipa que habla como
las sifrinas de los setenta, que se quedó anclada en los años de su juventud y
que ahora sale enjoyada y rebosante de perolitos hasta para ir a un desayuno en
la playa), piensa, como sucede con mucha gente de la oposición, que los
ciudadanos son imbéciles. Ahora quiere armar otro Chimbazo como el del 2 de
febrero, cuando falsificaron firmas y quieren clavárnoslas como válidas.
Obviamente, esta gentuza de Súmate jamás mostrarán esas firmas, pues prefieren
ocultarlas y que sospechemos que son unos rufianes, a mostrarlas, y que
conformemos que efectivamente lo son. Pero lo más escandaloso es que ahora
decidieron presentarse como una organización neutral y no como el brazo armado
de la oposición. Es que el cinismo de esa señora no tiene límite. Pensará que la
gente ha olvidado que ella fue una de las piltrafas que firmaron el decreto que
estableció la dictadura empresarial de Pedro Carroña Estanga. Sí, esa señora
Corina Machado Parisca, una mujer que jamás en su vida se ganó nada, que vive
del dinero de sus padres, que no tiene una sola realización en su haber, que
jamás ha hecho algo digno, firmó ese maligno decreto en el que un grupo de
hampones se adueñaba del país.
El asesino José Luis Vetencourt, responsable de la contratación de
sicarios que han asesinado a más de setenta dirigentes agrarios, ahora anda
llorando porque el gobierno traerá carne paraguaya para compensar el
desabastecimiento generado por los ganaderos. Quizá esté entendiendo que su
guerra contra Venezuela terminará arruinando a sus agremiados, a los que lleva
de derrota en derrota. Con razón ese facineroso eliminó las elecciones en
Fedenaga, donde usurpa el cargo con años de vencido el período. Pero Vetencourt
sólo sirve para asesinar cobardemente, con gente que mata por dinero. Es tan
pero tan bruto que se le escapó decir que este año la producción aumentó en 17
mil cabezas de ganado ¿No y que había una terrible crisis en el campo? ¿No vivía
diciendo que el ganado moría de mengua por falta de alimentos balanceados? Es
que estos bichos son tan brutos que ni mentir saben, pese a la práctica que
tienen en eso.
La Gentuza del petróleo llevó este jueves otra sonora derrota. Resulta que
Unapetrol no puede reconocerse como sindicato, pues agrupa a ejecutivos y
trabajadores en un mezclote corporativista, fascista, prohibido por la
legislación laboral venezolana. Para más Inri, los dirigentes de ese bodrio
recibieron hace siete meses un mes de plazo para cubrir ciertos requisitos
administrativos y olvidaron cumplirlos o decidieron colocarse por encima de la
ley. Así que todas las esperanzas de retornar a Pdvsa por la vía del fuero
sindical quedaron en nada.