La capacidad de ponerse de acuerdo para mentir de los principales diarios y
televisoras es ilimitada. Desde el domingo están machacando con el viaje de
Chávez a Cuba, presentándolo como una especie de visita clandestina. La realidad
es bien distinta. El pasado sábado, desde Colombia, Chávez anunció que salía
para La Habana y esa misma noche se reuniría con Fidel Castro. Venezolana de
Televisión transmitió ese anuncio, que figuró en sus noticieros. A partir de ahí
se inició la campaña desinformativa, cuando televisoras y diarios criollos
empezaron a decir que se sospechaba la presencia de Chávez en Cuba, a pesar de
que las grandes agencias de noticias señalaban ese hecho con todo detalle y no
como una mera sospecha.
Hablando de medios, la oposición sufrió una severa derrota electoral en la
Cámara de Radio, donde Ciro García se impuso por paliza sobre el presidente del
circuito Unión Radio, que aspiraba a controlar ese gremio sobre una plataforma
politiquera de antichavismo a ultranza. Incluso en el empresariado se impone el
sentido común y rechazan la politización de los gremios, muchos de los cuales,
de acuerdo al ejemplo de Fedecámaras, son ahora partidos extremistas.
Hay sujetos que pierden grandes oportunidades de quedarse callados. Raúl
Salazar, ex ministro de la Defensa, aparece ahora pontificando sobre la supuesta
falta de transparencia en los ascensos militares. Resulta que ese tema es –y ha
sido siempre- de competencia exclusiva del Presidente, incluso cuando el senado
tenía que ratificar formalmente la decisión presidencial. De eso sabe mucho Raúl
Salazar, que aduló abyectamente a Caldera, de quien había sido edecán, para
obtener el segundo sol. Es que a Salazar se le salieron las ganas de mentir, el
afán de notoriedad y de tener alguna tribuna. Es un tema en el que no hay ni
transparencia ni ausencia de ella, pues todo se decide en el despacho del jefe
del Estado. Debe ser que para el ex ministro lo único que es transparente es el
jurado del Míster Venezuela.
Chávez de verdad que tiene loco a más de uno, incluyendo a más de una
“loca” de la oposición. La cadena de este martes sobre el plan de alfabetización
fue un golpe noble a los canallas esos que en su afán opositor, rechazan incluso
que se le enseñe a leer y escribir a aquellos adultos que tienen la terrible
desgracia de no saber hacerlo. Nuevamente fue impecable la ejecución de esa
cadena, amena, muy gráfica, fácil de entender y basada en hechos contundentes.
El mismo efecto se logró con la relacionada con obras de infraestructura, en la
que se demostró fehacientemente lo que los medios se encargan de ocultar: que
jamás en Venezuela se habían realizada tantas y tan importantes obras como
ahora. Lo más cómico es que los voceros escuálidos protestan ahora porque las
cadenas están muy bien realizadas. Por lo visto creen que lo correcto es que
sean malas.
El “atentado” contra Marta Colomina cayó muy mal incluso en ambientes
escuálidos. Al embuste se le ven las costuras por todos lados. Fue una
ridiculez, una exageración mayúscula y la gente, incluso siendo muy
antichavistas, consideran insultada su inteligencia por una manipulación tan
burda. Qué absurdo resulta que Marta Colomina sea tan mala mintiendo a pesar de
la mucha práctica que tiene.
Alfredo Peña de Otero se robó 23 de las más de 40 obras de arte de la
colección de la Gobernación del Distrito Federal. Las mismas pasaron a la
Alcaldía Metropolitana, con lo que quedaron en las rapaces manos de Alfredito.
Dos de esas obras –un Héctor Poleo y un Reverón- fueron vistas tiempo atrás en
la quinta Macondo de Sebucán, la casa de su suegra, madre de Miguel Henrique
Otero.
Otra astracanada similar a la del “atentado” a Marta Colomina es el
enfrentamiento entre la Policía Metropolitana y la Policía Militar. Mientras
rufianes como Andrés “Viagra” Mata dan versiones sesgadas y difunden sólo la
versión de los hampones de azul, olvidan intencionalmente mencionar los hechos
significativos. Por ejemplo, el subcomisario Lara Montilla de la PM, supuesta
víctima de golpes por los militares, aparece en El Universal, con el pecho
desnudo y sin la menor sombra de lesión, a pesar de que dice que no lo mataron
gracias a que llevaba chaleco antibalas (¿lleva el chaleco dentro de su
oficina?). Lo cierto es que no fue a la medicatura forense para que se
verificaran esas “lesiones”, como es elemental y todo policía sabe. Pero lo más
resaltante es que hay dos soldados heridos de bala, a quienes no muestran los
medios. Este mismo subcomisario, archiconocido tanto por matraquear buhoneros
como por ser propietario de carritos de perros calientes, a los que cuida de la
competencia asaltando a otros vendedores, se queja de que querían llevárselo
arrestado sin orden judicial. Eso sí, los medios no mencionan que tampoco había
orden judicial para detener al subteniente y seminarista que fue el origen de
este incidente.
Cada vez que hay aumento salarial se ve la verdadera ralea de los
dirigentes empresariales. Estos, digan lo que digan, odian a sus trabajadores.
Por eso cierran la boca cuando suben las tarifas de servicios públicos o
cualquier otra cosa. Pero ponen el grito en el cielo cuando el alza es de
salarios. Siempre sacan el mismo disco sobre inflación y costos, como si sólo lo
que se le paga a los asalariados afectara el índice de precios.
Hay que ver cómo mienten los medios. Este martes, la mayoría de los diarios y
televisoras presentaban al chavismo como responsable de que no pudiese reunirse
la Comisión de Postulaciones para elegir el nuevo Consejo Nacional Electoral.
Luego, en el cuerpo de la noticia algunos decían que la falta de quórum se debió
a la inasistencia del diputado Pastor Heydra, sin mencionar que éste es adeco.
Todo ese flagrante embuste se realiza para ocultar que la oposición no logra
ponerse de acuerdo en proponer nombres y que la pelea entre AD y el resto de las
bancadas escuálidas es como entre los integrantes de una banda “repartiéndose” a
tiros el botín.