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Realizadas con toda “normalidad” las elecciones internas del MVR-Mérida, ganó la abstención y el desorden. Un porcentaje del 80% de abstención, una cantidad considerable de electores que no aparecieron en los listados, “desaparecieron” cantidad de círculos patrióticos y aparecieron otros que no deberíamos votar. Yo, como ejemplo, nunca estuve inscrito en el MVR pero a raíz de las elecciones internas fui invitado a inscribirme en un círculo, me inscribí y voté. A diferencia de muchos militantes y dirigentes que no pudieron votar porque no aparecieron en los listados.
No fue extraño tampoco la utilización del aparato en provecho de la dirección. El Gobernador tuvo que “aclarar” que él no apoyaba a un sector en particular, sino a todos los candidatos. Antes, funcionarios y dirigentes de la actual dirección visitaron las distintas regiones para entubar el voto y adelantar una campaña de descrédito contra la oposición interna.
Estas irregularidades, así como que los miembros de la dirección actual son delegados natos, además que la representación electa por la base será minoría ante estos últimos, hacen de éste proceso “democrático” interno muy parecido a los que nos tenían acostumbrados los partidos de la IV república.
La Mesa Cero
En el Municipio Libertador, ante una considerable cantidad de militantes que no aparecieron en los listados, se constituyó la Mesa 0, con un número de votantes mayor que las restantes siete mesas. Los votos de ésta mesa, poco menos de 300, seguramente no serán tomados en cuenta. Hay una explicación política. Si la actual dirección regional del MVR toma en cuenta estos votos, entrará como delegado Rogelio López, el más firme representante de la oposición interna.
Abstención mata Dirección
Con una abstención del 80% es difícil declararse triunfador. De más de seis mil militantes en el Municipio Libertador sólo votaron poco más de 1300, si incluimos la mesa cero.. Este porcentaje se repite en todos los municipios. En Tabay (Municipio Santos Marquina), de 647 votantes, sólo lo hicieron 132: En El Vigia (Muncp.Alberto Adriani), la abstención se repite. Si la Dirección mata base, la abstención mata dirección.
La dirección que llevó con éxito los procesos electorales anteriores ha perdido legitimidad y no es de extrañar. Las situaciones impredecibles del golpe, huelga petrolera y demás, impulsaron al pueblo a un proceso de movilización que rebasó a su dirección. Hoy la base del MVR, en considerable aumento, no se anima a participar en una elección en las que sabe se confirmaran los mismos dirigentes que se han burocratizado.
Se impone la unidad
Chávez lo sabe. Hay un eslabón perdido entre él y el pueblo y miren que lo ha buscado. El MBR-200, el MVR, el Comando Patriótico Nacional, el ejército, los círculos bolivarianos y otras iniciativas. Se impone la unidad. Unidad de los revolucionarios del MVR, que son la mayoría. Unidad de los mejores de los partidos que hoy forman parte del gobierno y de todos los que acompañan el proceso. Unidad de los trabajadores, los campesinos , la clase media y del pueblo en general en defensa y profundización de esta esperanza latinoamericana: la Revolución Bolivariana.
Edwin Aguirre M.
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