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El brillante gobernante venezolano Hugo Chávez Frias engañó, a los Estados Unidos y obligó a éstos a que revisaran sus estrategias de dominación sobre el conjunto de países del “Tercer Mundo Americano”, Chávez rompió con esas ilusiones de la primera potencia mundial a la vez que concibió el proyecto bolivariano ambicioso de humanizar la economía, de llevar a cabo un proceso de descolonización que permitiera sustituir las antiguas fórmulas ya superadas por un neocolonialismo flexible y de compensar las debilidades intrínsecas a cualquier país pequeño como Venezuela con la integración de América latina.
Con un discurso, que pone por delante un enemigo que viene del “Sur", cuya identificación, trabajada por analistas de personalidad, fue más ambigua e imprecisa que no cabe duda el tremendo error; un soldado venido de un pequeño pueblo, criado con muchas escasez, que liderizó un movimiento de golpe (en nombre de una ideología política de la independencia) a un presidente Fondomonetarista y por ende bien visto por el gobierno de Estados Unidos en ese momento. Sin duda, el conflicto oculto parcialmente, durante cuarenta años, este conflicto fundamental que llevo a Venezuela a rebelarse contra la periferización que les impone el capitalismo.
En esta última perspectiva, Chavez concibe una país capaz de autonomizarse respecto a Estados Unidos no sólo en el terreno económico y financiero, sino también político, a corto plazo, no se dio por vencido por la "satanización" de su persona mas bien veía en ello el medio por el que Estados Unidos lo tomaba en cuenta, desafió a los terratenientes, promoviendo un cambio en los poderes de las elites. Les hizo creer que había renunciado desde hacía tiempo a intentar exportar la "revolución".
Ciertamente, la amenaza no es a corto plazo. Precisamente porque la hegemonía estadounidense, y, detrás de ella, la de todos los centros capitalistas, actúa por medio de alianzas sociales y políticas con las clases dirigentes en el poder en el Tercer Mundo que es capaz de alimentar más tiempo el pudrimiento de conflictos locales y regionales.
Chavez, se acompaña con con la fuerza popular, el discurso hacia los círculos bolivarianos alimenta a la vieja tradición de la Reconquista; no hay nada aquí que los pueblos del Tercer Mundo no conozcan y no hayan padecido, pero es bueno saber que por los modelos neoliberales las economías de los estados pobres pasan por lo siguiente :
A) La economía de cada país es analizada bajo el esquema de la utilidad y necesidad de la privatización - este engañador se opone a la venta a la liquidación alegre de las empresas de electricidad y de agua.
B) Que ante el llamado de inversión esta el dinero en efectivo que entra especulando con bienes raíces y moneda local y se escapa ante los primeros problemas, conocido como "capitales golondrinas.
C) Cuando un país está "caído y en desgracia, el FMI se aprovecha para proponer agendas no importando que se armen disturbios; da la impresión de que el disturbio forma parte del plan para dominar y mantener gobiernos (y por disturbios me refiero a protestas pasivas dispersadas con balas, tanques y gas lacrimógeno).
D) Los temas de la "democracia", de los "derechos de las minorías", etc.-en las modalidades manipuladas de que son pura y simple demagogia nacionalista destinada a compensar los fracasos del desarrollo
Por esta razón, las intervenciones de Washington en el Tercer Mundo ya no se discuten, no hay una sola región, ni siquiera un solo país de América, en que Estados Unidos no haya intervenido por medio de la subversión, el golpe de Estado, las presiones económicas y financieras (aplicadas por las instituciones "internacionales" que dirige: el Banco Mundial y el FMI) y la intervención militar directa o indirecta.
La opción estratégica estadounidense, que, contrariamente a los escritos periodísticos de moda, hace hincapié en la importancia vital de mantener y reforzar en todo el Tercer Mundo un "ambiente político favorable a la libre empresa", refleja una conciencia lúcida de que el Tercer Mundo no es en modo alguno marginal. En una visión amplia, Estados Unidos considera que América Latina en conjunto no pondrá en tela de juicio el orden mundial porque las clases dirigentes burguesas locales son suficientemente poderosas como para contener eventuales explosiones populares y son plenamente conscientes del interés común que comparten con el capitalismo mundialmente dominante.
La intervención ha sido un éxito indiscutible cada vez que sólo se trató de organizar un golpe de Estado o una operación militar rápida contra un país pequeño. El éxito de los golpes de Estado fue tanto más fácil cuanto que algunos de los regímenes que fueron víctimas de ello nunca habían gozado de un verdadero apoyo popular o éste se había debilitado a medida que el populismo en el que se basaban había agotado su potencial
Sin embargo, a pesar que Venezuela ha sido víctima de la agresión estadounidense, se ha entendido que el gobierno goza de legitimidad nacional y popular que se ha tornado como su talón de Aquiles. Por eso parece haber convencido a los estrategas políticos de la oposición de que lo mejor es golpear bastante pronto, antes de que una alternativa popular haya tenido tiempo de cristalizar.
Por otro lado, su teoría llamada de "los conflictos de baja intensidad" (low intensity wars) trata de prolongar el actual estado de debilidad del Tercer Mundo instigando los movimientos retrógrados aludidos y alimentando los conflictos regionales en los que puedan meterse. Hay que reconocer que esta estrategia habia dado resultados y podrá seguir dándolos mientras las fuerzas nacionales populares sigan estando limitadas por la imprecisión de su propio proyecto y la confusión ideológica.
De todos modos, mientras los conflictos en el Tercer Mundo sigan siendo lo que son, desestabilizadores desde luego, pero no realmente amenazadores, la hegemonía de Estados Unidos no se sentirá puesta en duda por ese lado. Como han dicho politólogos norteamericanos: "El desorden es molesto, pero no constituye una amenaza". Las incertidumbres que marcan las opciones de estrategia política y militar de Estados Unidos con respecto al Tercer Mundo remiten al permanente debate en el seno del "establishment" estadounidense.
Sin duda, la geografía impone reflexionar a más largo plazo sobre los peligros que representan para todos los pueblos de la región estas presencias militares densas y sobreequipadas como las que se están observando en Colombia.
Todo esto Chavez parece manejarlo mejor que el grupo que se le opone.
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