El abogadito Medina Roa, que defiende a los ocho malandros presos por
rebelión en el Táchira, confesó que sus defendidos efectivamente participaron en
el asalto a la residencia del gobernador Rónald Blanco Lacruz. El 12 de abril
del año pasado, una horda agredió verbal y físicamente al mandatario tachirense.
Los ocho malandros condujeron la turba que golpeó y detuvo al gobernador. A
continuación se hicieron ilegalmente con el gobierno, usurpando la autoridad.
Estos hampones ahora no quieren asumir su responsabilidad ni recibir la sanción
correspondiente, en el mejor estilo de la Coordinadora DemoKKKrática, cuyos
capos se caracterizan por jamás asumir responsabilidad por sus acciones.
Los jefes de la oposición quieren formar escándalo nacional e
internacional con el caso de los ocho malandros tachirenses. A pesar de la obvia
culpabilidad de esos facinerosos, cuya actuación fue vista por todo el país, la
estrategia de la Coordinadora DemoKKKrática es presentar este asunto como una
especie de venganza política. Buscan irritar a la clase media y tratar de
recuperar la calle. Necesitan eso, violencia callejera y de cualquier tipo, pues
saben que en el terreno legal, democrático y electoral nada tienen que buscar,
pues en todos los escenarios Chávez se los pega nuevamente.
Otro signo de que en este país se acaba la impunidad con que actúan los
delincuentes opositores: este viernes arranca el juicio contra cuatro criminales
que el pasado 12 de enero dispararon contra una concentración chavista en La
Campiña. Los hampones abrieron fuego desde un carro. Además de las armas, iban
provistos de chalecos antibala, claro signo de premeditación. Tras ser apresados
por la Policía de Caracas, compraron una decisión para ser juzgados en libertad,
revocada en la apelación. Con la típica cobardía opositora, sólo uno de los
criminales se puso a derecho, pero otro de ellos fue capturado la noche de este
miércoles por una comisión de la Disip.
La situación financiera de El Nazional es desesperada.
Probablemente no puedan pagar la próxima quincena. El cierre de Así es la
noticia, un pasquín que es una maquinita de perder plata, está decidido y
buscan una excusa para hacerlo culpando de ello al gobierno. Miguel Henrique
Otero de Peña decidió meterse en guisos cambiarios a ver si por esa vía logra
salvar el periódico que heredó. Por eso saca en primera página las informaciones
más pintorescas y los rumores más claramente intencionados, como el supuesto
plan gubernamental para devaluar el bolívar. Todo ello para estimular la
creación de un mercado negro alcista. Con razón estos forajidos sabotean en la
Asamblea nacional para que no se apruebe la ley de delitos cambiarios.
Manuel Cova pegó un brinco en la dirección equivocada. Se cuadró con el viejo
Salas Römer para apoyar la elección del nuevo Consejo Nacional Electoral en el
Tribunal Supremo justo cuando Acción Democrática y el grueso de las bancadas
opositoras acordaron que la Asamblea Nacional ejerza esa función. Es increíble
ese salto, pues Cova siempre se expresó con desprecio del ex gobernador, a quien
llama “Richi Ricón”, como el personaje de las comiquitas. Todo ello forma parte
del pleito dentro de la Coordinadora DemoKKKrática por parte de quienes no se
calan que Enrique Mendoza y los que son de sus inclinaciones actúen como
propietarios del grupo. Porque el nivel político opositor es tan pero tan bajo,
que la contienda principal es por tendencias sexuales.
Por cierto que Manuel Cova regresó al país mintiendo. Asegura que la
Organización Internacional del Trabajo (OIT) sancionó a Venezuela, cuando la realidad
es lo opuesto, ya que aceptó que la legítima representación de los trabajadores
criollos no la ejerce ya la CTV, sino la Unión Nacional de Trabajadores (UNT). Tan es así que Cova tuvo que
admitir que asistió a Ginebra en representación de la estadounidense CIOSL y no
de los sindicatos venezolanos. Por cierto, casi todos los medios de comunicación
mintieron deliberadamente cuando publicaron que la OIT sancionó a Venezuela, ya
que sabían perfectamente que la información era falsa.
El Frente Ibáñez Matos (FIM), los militares que le cargaban el neceser a Cecilia
Matos y Blanca Ibáñez, demostraron su sentido político y común al fusionarse con
los oficiales terroristas de la Plaza Altamira. En una jugada incomprensible y
absurda, estas dos facciones delictivas deciden unirse. Así, ahora estarán en el
mismo lote sujetos como Néstor González de Raronsky con el turpial Iván Caratú.
Es realmente una jugada estúpida que en el momento en que se sabe con certeza,
dentro y fuera del país, que los oficiales de Altamira son responsables no sólo
de cuatro asesinatos, sino de los atentados terroristas contra las embajadas de
Colombia y España, reciban algún respaldo aunque sea de tipos como Fernando “Van
Dann” Ochoa Antich.
Siempre es bueno conocer el prontuario de cierta gente. Sujetos como Pedro
Pablo Alcántara piensan que al público ya se le olvidó quién es él y por eso se
atreve a hablar. Resulta que este tipo, que ahora se atreve a hablar sobre ley
mordaza y formular denuncias contra personas honorables, fue el censor que
Carlos Andrés Pérez metió en El Nacional (aún no era El Nazional) cuando
suspendió las garantías, incluyendo la libertad de expresión. Pero si su carrera
política es despreciable, este diputado adeco de Lara es más repugnante aún en
su vida personal. En su contra hay tres averiguaciones por actos lascivos con
menores. Aprovechaba su condición de profesor de liceo para cometer actos
aberrantes con niños. Esa es la ralea de los capos opositores.
Hay gente que le gusta que le mientan y hay, también, profesionales de la
mentira. Entre estos últimos está un farsante llamado José Antonio Gil Yépez,
dueño de una encuestadora llamada Datanalisis. Este elemento, que trabaja para
el viejo Salas Römer, a quien ha llevado de derrota en derrota, ahora no sólo
vende encuestas en las que da el resultado que le pague el cliente, sino que
hace pronósticos y vaticinios tipo bruja. Por ejemplo, dice que Salas Römer como
candidato presidencial sacaría el 19,5 por ciento, dos puntos por encima de
Enrique Mendoza. En unas elecciones abiertas, Chávez barrería, pegándose a todos
los aspirantes opositores. Pero entonces en una operación que es un insulto a la
inteligencia, este sujeto suma lo que obtendrían por separado cada candidato
opositor y decide que si el antichavismo lleva un solo abanderado, ganaría las
elecciones. Recordemos que en pasadas elecciones, se colocaba a Chávez como perdedor. Es una verdadera desvergüenza la de este mercenario de los
numeritos, que se permite plantear escenarios absurdos y con truculentas
maniobras equivalentes a sumar peras con manzanas, además de efectuar
pronósticos que dan entre asco y risa.