Hoy en día es un pecado y unos abusadores que en la Asamblea Nacional
predomine como mayoria el bloque de cambio, que la oposición minoritaria tilde
de descaro a los del cambio, porque se vean obligado a aprobar leyes y
reglamentos sin el consenso deseado.
Durante 40 años de componendas legislativas entre los
cadáveres partidos AD-COPEI, nunca criticaron su dictadura
democrática, al contrario todo marchaba a mil maravillas, se cuadraban para sus
propios intereses, se repartieron la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía, la
Contraloría y el Consejo Supremo Electoral, todo quedaba en familia.
Hoy en día hay dictadura parlamentaria porque la irracional oposición
legislativa, no tiene mayoría, si la situación fuese al revés, entonces sí
existiera el reconocimiento de la mayoría. Esta es una la única
democracia que ellos reconocen, cuando poseen mayoría.
Sin embargo, la mayoría oficialista es hoy en día pírrica con 83
votos, un solo diputado cualquiera que se le ocurra venderse a éstos
mafiosos y salte la talanquera, basta y sobra para que se pierdan los debates.
Es por eso, que critico fuertemente a los disidentes Diputado Rafael Simón
Jiménez y a sus dos acompañantes del minúsculo partido Vamos, cuando él afirma
que no ha saltado la talanquera, yo le preguntaría que me explicara lo
siguiente:
Sr. Jiménez, si hay 83 votos duros que avalan la posición
para aprobar un Ley ó Reglamento, y es una corriente mayoritaria de criterios
contra 3 Diputados que puedan diferir del mismo, ¿No es su deber sumarse a la
posición mayoritaria? ¿No cree Ud., que si hay aspectos de confusión,
aclaratoria, primero se debe ventilar con el grupo oficialistas, para discutir y
ponerse de acuerdo, antes que declarar la negativa de su apoyo a tal Ley ó
Reglamento?.
Obviamente esas preguntas no son respondidas, porque no hay la intención de
apoyar al bloque de cambio, no les interesan el diálogo para solventar las
diferencias, en el fondo de la controversia existe algo sospechoso.
Los actos de violencia en el Palacio Legislativo, que hemos observado
últimamente los venezolanos, son un testimonio fiel de la verdad, ¿A quien
pretenden a engañar? Y son tan cínicos que acusan al Bloque de Cambio de las
provocaciones y hechos antidemocráticos, que ellos mismos han sido los
principales protagonistas, por cierto lo han extendido con eso de "calentar la
calle", El Catiazo y el Petarazo son hechos palpables y condenables, donde está
la mano de muchos diputados que han provocado la violencia en la Asamblea
Nacional.
Uno debe ser optimista, y debe abogar porque reine la paz en la Asamblea
Nacional, pero sin querer alarmar a nadie, no creo en esas posibilidades, por
cuanto éstos diputados protagónicos de la violencia, no cesarán en sus
propósitos, es un mal incurable por ahora, pero sí es curable, con un
Revocatorio ó en atención a las atribuciones y obligaciones del Presidente de la
República, estipulado en el Art. 236 de la Constitución de la
República Bolivariana, quien podría a proceder en atención a los numerales
siguientes:
1. Cumplir y hacer cumplir esta Constitución y la Ley. Y
21. Disolver la Asamblea Nacional en el supuesto establecido en ésta
Constitución
Lamentablemente es una Institución que está al borde de un quebrajamiento
institucional, por lo que deben tomarse las medidas democráticamente pero sobre
la marcha, la otra alternativa, la más aplaudida, es que si la
oposición sigue dificultando el funcionamiento dentro del Palacio Legislativo,
el Presidente de la Asamblea Nacional, podrá convocar a los diputados a sesionar
fuera de éste, como se hizo en El Calvario.