La CTV dice estar alarmada porque un juez ordenó encarcelar a ocho matones,
incluyendo al presidente de Fetra-Táchira, que participaron en el golpe de
Estado del 11 de abril. A pesar de que la orden de encerrar a esos rufianes la
dictó el Poder Judicial, Alfredo Ramos culpa al gobierno por este hecho. Lo que
resulta más indignante es que estos hampones de la CTV jamás dijeron nada ni
expresaron la menor condena cuando los hoy detenidos con todas las de la ley,
con derecho a defensa, con abogados y un juicio con todas las garantías,
arrestaron a la fuerza, sin ninguna formalidad ni garantía al gobernador Rónald
Blanco La Cruz. Es la doble moral de esos hampones que jefaturan a la oposición,
a quienes les parece muy bien que hace poco más de un año arrestaran arbitraria
y vejatoriamente a personas como Tarek William Saab o Ramón Rodríguez Chacín,
pero se rasgan las vestiduras si se apresa a quienes delinquieron públicamente.
Por cierto, Alfredo Ramos inspira repugnancia. Da lástima ver transformado en
malandro a quien hasta hace un par de años era un dirigente honorable. Hoy es un
ladrón, por no mencionar las canalladas políticas que hace. Ya está en el mismo
nivel ético de Andrés "Megáfono loco" Velásquez.
Otros delincuentes que están a un paso de la cárcel son Alfredo Peña de
Otero, Enrique Mendoza, Lázaro Forero y otros tres comisarios de la Policía
Metropolitana que organizaron y ejecutaron las agresiones contra chavistas
durante el llamado Petarazo. Esos rufianes permisaron una concentración que
inevitablemente generaría violencia. Peña de Otero incluso pasó por encima de la
autoridad del alcalde de Petare, quien reiteradamente negó la autorización y
advirtió que un acto de esa naturaleza, cuyos organizadores presentaban con el
agresivo nombre de “reconquista de Petare” no podía sino generar disturbios
graves. Incluso se advirtió de lo inaceptable de efectuar una concentración de
alto riesgo a las puertas de un hospital que, efectivamente, tuvo que ser
evacuado. Los dos párgocratas ahora eluden su responsabilidad en estos hechos, a
pesar de que sus policías, transformadas en cuerpos de sicarios, dispararon
contra manifestantes. Pero la impunidad se está acabando. El que no duerme por
el riesgo de que Peñita vaya a la cárcel es Miguel Henrique, que no sabe de qué
color será el baby doll que se pondrá para la visita conyugal.
El copeyano Gustavo Tarre Briceño daba vergüenza ajena hablando con Leopoldo
Castillo. Según el hijo de Sanín, la ley de Contenidos es un chantaje, pues
permite sancionar a una televisora si transmite pornografía en horario infantil.
Es una declaración de un cinismo abyecto, pues con la actual normativa,
promulgada por Luis Herrera Campíns, un canal que haga tal cosa debe ser
cerrado. De hecho, en tiempos de Herrera a RCTV la suspendieron dos veces. Una
de ellas fue porque un empleado molesto con el canal (le habían robado unas
prestaciones) colocó una grabación altamente pornográfica, que salió al aire
apenas unos segundos durante un corte comercial.
Por cierto, el chulo Marcel “Bragueta Eléctrica” Granier anda buscando que
cierren el canal del que su esposa es condueña. Quiere presentarse como víctima
y afirmar que el gobierno cercena la libertad de expresión. Por eso estuvieron
varios días mostrando una muñeca inflable junto con comentarios altamente
subidos de tono. También los otros malandros dueños de televisoras andan en plan
de provocación. Por ejemplo, presentan travestis, como Gilberto González
imitando a Marta Colomina, algo expresamente prohibido y sancionado con cierre
en las normas aprobadas hace ya más de 20 años.
El Nazional da asco. En su edición del lunes presentan un largo y
lacrimógeno reportaje sobre los pobrecitos peruanos que no pueden enviar dólares
a sus familias. Claro, todo es con el fin de engañar y hacer que la gente crea
que el problema de la fuga de capitales son los inmigrantes y no los empresarios
–nacidos o no en Venezuela- que en los últimos cuatro años sacaron del país 36
mil millones de dólares y poseen en el exterior no menos de 200 mil
millones.
El silencio que reina en los medios de comunicación golpistas en torno a
los cuatro asesinatos ordenados por los militares de Altamira y las bombas que
esos cobardes oficiales colocaron en las embajadas de Colombia y España son más
elocuentes que cualquier cosa que publiquen. Nada demuestra más los nexos entre
los propietarios de diarios, radios y televisoras con el terrorismo que el haber
sacado de agenda ese tema, que prueba hasta la saciedad que la Coordinadora
DemoKKKrática tiene un fuerte componente terrorista.
Casi un año ha transcurrido desde que sicarios del nalgotraficante Leopoldo
López asesinaron en su casa a un joven de 15 años. Desde el pasado 30 de agosto
el pargócrata de Chacao reparte dinero y moviliza influencias para que quede
impune un crimen perpetrado por sus policías. Se trata de la muerte de William
Rodríguez Parada, a quien unos hampones con uniforme de Polichacao liquidaron en
su hogar cuando intentaban asesinar al padre de la víctima. Esa es la calaña de
sujetos como Leopoldo López, capaces de sobornar a funcionarios policiales y
judiciales para dejar impune un asesinato.