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Brasilia, comienzo de marzo del año 2003. El cineasta francés Rémi
Denecheau y yo nos hospedamos en un pequeño hotel ubicado cerca del edificio
de la Fundacion Nacional del Indio. Estamos empezando un largo viaje de
estudios con el objetivo de preparar una pelicula sobre un pueblo amazónico
de los mas originales, los Sateré-Mawé. Desde hace varios meses estoy viajando
permanentemente entre Montréal, Rio de Janeiro, Sao Paulo, Recife, Caracas.
Brasileño, periodista y productor cultural, ignoro lo que sean puras
vacaciones con tantos programas que hacer para la television pública
canadiense y otras colaboraciones con radio o prensa escrita.
Dicen los franceses que los viajes forman a la juventud. Ya no puedo decir que soy joven, pero confieso que los viajes siguen formándome, transformándome.
Las dos semanas vividas en Venezuela, en el més de enero 2003, durante el paro
patronal combinado con el saboteo terrorista, me han marcado
definitivamente. Pienso en la lucha democrática del pueblo venezolano
todos los dias, y me di como misión decir la verdad sobre lo que pasa en
este pais en todos los rincones del mundo en que me encuentre. Asi que no
es raro que yo salga a la calle con mis pertrechos bolivarianos: franelas
bolivarianas, imágenes del presidente Chávez y cosas por el estilo. Y me
encanta cuando la gente reacciona con curiosidad. « Chavez? Tu apoyas a
Chavez? Por que? Verdad que no hubo huelga sino un saboteo patronal? Verdad
que él defiende a los pobres? »
En el pequeño hotel donde nos hospedamos, el 90% de los clientes
son indios de las mas diversas tribus brasileñas. Vienieron a resolver sus
cosas junto al gobierno federal. Luego del primer desayuno, un joven indio
que vive cerca de la frontera con Venezuela me saluda calurosamente : « Veo
que eres chavista. Muy bien! Veo que eres buena gente! » Agarro esta
oportunidad y luego empiezo a explicarle mi viaje a Caracas, a decirle que no
hubo huelga contra el gobierno democrático y que esto y que aquéllo. El joven
indio me detiene : « No necesitas explicarme nada. Ya lo sé. Voy con
frecuencia a los pueblos venezolanos de la frontera y ahi veo como la gente
de Venezuela lo quiere. Los hermanos indios venezolanos y los demás. Chávez
es una esperanza! Sabes que yo tengo una foto con él? » Después de terminar
el dasayuno, salgo para una reunión y dejo mi nuevo amigo indígena
platicando con otro autóctono sobre el fenómeno bolivariano. Oigo un eco de
las calles caraqueñas : la espada de Bolivar camina por América Latina.
Veinte dia después, el cineastra francés y yo estamos en un
barquito conducido por amigos indios de la tribu Sateré-Mawé. Se trata de
una verdadera expedición en el corazón de la selva. Visitamos cerca de
10 pequenos pueblos Sateré-Mawé, siempre con el objetivo de preparar las
filmaciones de nuestro documental. Traigo conmigo mis franelas bolivarianas y
un broche con la imagen de Chávez donde esta escrita la frase « Chavez los
tiene locos » . Por su tamaño y por su festival de colores, el broche llama
la atención de cualquiera. En un uno de los pueblos indigenas, este objeto
pasa de mano en mano. Los indios lo encuentram muy bello pero no entienden
todavia lo que puede significar. Explícoles que se trata de la imagen del
presidente de Venezuela, un amigo de los indios. Vale decir que en aquella
zona de selva, pocos son los indios que hablan portugués. A veces hay uno
que otro que comprende algo, consigue comunicar algunas ideas, pero no mas que
eso. Sus visitas al mundo no indio son muy raras. De repente, un joven me
mira sonriente con mi broche chavista en la mano y me dice con una excelente
pronunciación: « Hugo Chávez ». Yo no habia dicho ni siquiera una sola vez el
nombre del presidente. Pero aquel muchacho lo sabia. Y seguramente sabia
mucho mas. Su saber alimentando su esperanza.
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