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Como borregos de la publicidad y el mercadeo, estamos pagando de nuestros
propios bolsillos el próximo golpe de estado. La próxima cobarde emboscada
para el presidente Chavez y la gente que lo seguimos.
Continuamos, como veneno-dependientes, tomando a litros el preciado mercurio
liquido ( perdon, Cocacola y Pepsi ). Seguimos intoxicando a nuestros
muchachos con el pollo mutante de las cajitas felices y nos atiborramos de
Mcporquerias y nos atragantamos con la carne cuadrada de Wendys
( todavia los pendejos piensan que es carne de verdad ), sin importar que le
hayan triplicado sus precios
( alguien tiene que pagar por las perdidas del paro). A diario compramos
los periodicos, como sedientos de mentiras, que desde hace tiempo dejaron de
ser objetivos y equanimes, para convertirse en tribunas de la mediocridad y
la falacia. Esa misma prensa escrita que vomita calumnias, desinformación y
caos sobre la pulpa de papel. Si por el contrario nos compraramos un pan y
un vaso de leche cada vez que nos provoca comprar un miserable periodico,
seriamos el pueblo mas y mejor nutrido del planeta, pero no, preferimos
seguir llenando de plata los bolsillos de los que hoy utilizan al periodismo
como templete politico y pasan a ser los protagonistas, actores y
libretistas de las mismas historias que publican y que solo ellos mismo se
creen.
Por otro lado, seguimos a diario pegados al televisor, viendo como zombies
la peor programacion de todo el continente. Protitucion, infidelidad,
crimen, narcotrafico, operacion colchon y muchos otros ingredientes de
nuestro menu televisivo, constituyen el ABCdario de la educacion a distancia
de nuestros hijos. Ellos son los que en un futuro reflejaran a la sociedad
las desviaciones de conducta que les enseñaron sus maestros, Cisneros y
Granier ( Si algun dia podemos sintonizar DISCOVERY CHANNEL, empezaremos a
botar vomito verde por la boca, por lo traumático del shock y la distancia
cultural que los separa ).
En fin, seguimos degustando ( ya que son imprecindibles ) los placeres del
oso, el cangrejo y de la catira y hasta matariamos por una malta, para
demostarle al vecino, el mecanismo fisiologico de un eructo.
Si seguimos asi, merecemos este y otro golpe. Merecemos que nos pisoteen,
nos emancipen y nos coadyuguen nuestros derechos. Merecemos ser infelices y
mediocres, total, cada uno de nosotros sigue contribuyendo con nuestro
aporte, a seguir financiando el odio, el fascismo y la oligarquia.
Seguiremos siendo los principales numeritos de las viciadas encuestas de
RATAnalisis.
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