La pelea en la oposición por la futura candidatura presidencial es ya a
cuchillo. Tres sujetos andan como borrachos disputándose una botella vacía:
Enrique Mendoza, Henrique Salas Römer y Juan Fernández. Lo más cómico es que
mientras el trío se apuñala entre sí, nada indica que habrá elecciones
presidenciales antes del 2006. La oposición ni siquiera ha reunido las firmas y
demás requisitos para un referendo revocatorio presidencial y, en el improbable
caso de que éste se produzca, Chávez de nuevo los derrotaría, como ya ha hecho
en siete oportunidades consecutivas. La realidad es que Marcel “Bragueta
Eléctrica” Granier y Caín Cisneros tienen un pacto para imponer ellos al
candidato, pues será el que reciba cobertura en sus televisoras. Por eso todo se
reduce a ver quién jala más a los dos capos de la televisión.
El viejo Salas Römer ya tiene el apoyo de la famiglia de Armas.
Ciertamente es un respaldo de muy limitado valor, dado que los periódicos de esa
gente –Abril y 2001- son prácticamente clandestinos. La
circulación sumada de ambos no llega a 6 mil ejemplares. El apoyo se evidencia
en ellos flagrantes, como que en su edición del lunes 2001 abriera la primera
página con unas declaraciones de Salas sobre el control de cambio francamente
imbéciles (es una medida para arruinar a los empresarios privados y establecer
una especie de socialismo, en la pintoresca óptica del mafioso carabobeño). Pero
el martes pasado el cuadre fue aún más notorio, cuando ese mismo diario abrió
con una entrevista a Emeterio Gómez auspiciando la candidatura del patriarca de
Proyecto Venezuela.
Juan Fernández, alias El Vecino, saltó a la pelea candidatural y le late en
la cueva a Enrique Mendoza, dueño de la Coordinadora DemoKKKrática (que no es lo
mismo que de toda la oposición). Para entrar en la liza, realizó un
recorrido en Mirador del Este, una zona de Petare considerada como el feudo del
pargócrata de Miranda, desde los días en que era alcalde del municipio Sucre.
Fernández tiene que moverse mucho, pues entró de último a la pelea después de
una prolongada vacación en Miami. Hasta ahora, los medios le dan muy poca
cobertura, salvo cuando quieren molestar a Mendoza y a Salas.
Un estrepitoso fracaso resultó el rosario opositor en la avenida
Libertador. El Universal confiesa que la asistencia fue mínima, mientras
que El Nazional, en primera página estima que sólo cien personas
participaron. La verdad es que eran poquísimas las que fueron a ese aquelarre
político disfrazado de acto religioso. En la práctica, cuando se trata de
verdaderas ceremonias –la visita al Nazareno en Semana Santa, por ejemplo-
acuden miles de fieles, a pesar de que los medios de comunicación no incitan a
hacerlo. A ese rosario del odio, organizado por el sacerdote Pablo Hernández, no
le fue nadie a pesar de que durante toda una semana las televisoras y radios
machacaban para que el público fuera, prometiendo además que habría raperos,
músicos y todo un show. Es una prueba fehaciente de que la influencia de las
televisoras se está desmoronando. Abusaron de la gente, de su credibilidad y la
pusieron a manifestar durante meses con la promesa de que la caída de Chávez era
inminente. La misma clase media ya no le cree nada a los canales golpistas y lo
demostraron al no prestarse para una fechoría política disfrazada de acto
litúrgico. Por algo los hampones dueños de los canales no intentan siquiera
hacer una manifestación contra la ley de contenidos, pues sabe que no les iría
nadie.
A pesar de que al acto que prepara la oposición en Petare no le acudirán sino
cuatro gatos, Copei y el resto de los grupos que lo organizan consideran que
será exitoso si logran asesinar a un dirigente de importancia al menos mediana y
unos cuantos muertos más. Ésa es la razón por la que contra viento y marea, sin
permiso ni motivo, se empecinan en su microconcentración. Es un signo más de una
oposición desesperada, dispuesta a todo y que saben que no tienen esperanzas
actuando legalmente. Por eso nuevamente recurren a los francotiradores y a los
sicarios de Bandera Roja que suministra Gabriel Puerta Aponte.
El gordito Pingo la puso de oro la semana pasada, cuando le grabaron una
conversación telefónica con su madre. El conductor de Primera Página muestra su
verdadera ralea al decirle a su mamá lo que realmente piensa de muchos
opositores. Por ejemplo, a Marta Colomina la llama “corrupta de mierda”. A los
adecos, a todos ellos y a quienes dice odiar, los considera ladrones. De
Leopoldo Castillo, alias Matacuras, señala que es marico. Pingo admite que
Alberto Federico Ravell le ordena a él y al resto de los periodistas tratar con
mano de seda a los dirigentes opositores. Señala específicamente el caso de
Henry Ramos Allup, para quien tiene los calificativos más denigrantes. Pingo usa
expresiones durísimas –un rolo de güevón- para Henry Vivas, el asesino de Peña
en la PM, por no haber atacado a tiro limpio a los militares que custodian las
instalaciones de ese cuerpo policial. Este periodista utiliza las expresiones
más soeces incluso cuando habla con su madre (quien, dicho sea de paso, no
tiene la culpa de tener un hijo así y se expresa correcta y educadamente, como
suelen hacer las señoras decentes de esa generación). 11 de cada diez palabras
usadas por Pingo son malsonantes. En fin, que si no nos cree puede leer al final
de este texto la transcripción literal del diálogo así como el link donde
puede escucharse la pintoresca conversación. El audio es excelente. Así que,
quien quiera verificar la ralea de uno de los más virulentos periodistas
opositores, no tienen sino que dedicar unos pocos minutos a oír cómo habla con
su mamá. Por último, la gente de Aporrea, que son quienes obtuvieron la
grabación, de verdad que se la comieron una vez más. Qué excelente trabajo
realizan en la página web más visitada de Venezuela.
Mikel de Viana daba vergüenza ajena este lunes con Marta Colomina. El “amigo”
de Arturo Sosa llamaba al golpe de Estado, exhortaba a la Fuerza Armada a
deponer a Chávez y formulaba pregunticas amenazantes como “¿dónde se esconderán
los militares cuando tengan que rendir cuentas por no haber derrocado a Chávez?”
Como recordará el lector, de Viana fue uno de los que acudió a Miraflores a la
juramentación de Carmona Estanga para festejar y justificar el golpe de Estado.
Este curita, que en la entrevista botaba el plumero, tiene las manos chorreando
sangre. Sí, es un asesino, que incita a la violencia y a la ruptura del orden
constitucional.
Aldo Cermeño, el dos veces campeón mundial de boxeo, está preso en La
Planta. Está acusado de, en complicidad con un abogado, haber atracado a una
señora, a la que dejó amarrada y amordaza para robarle 14 mil dólares. El
Universal del lunes dio la cómica del año, con una nota que debe haber
escandalizado a los penalistas. Según la peculiar nota de ese diario, lo
encarcelaron por estafa. Debe ser el primer caso del mundo de estafa a mano
armada, nueva figura delictual creada por Andrés “Viagra” Mata.
Por cierto, y como nos informa un acucioso lector de Cianuro en gotas, Aldo
Cermeño estuvo involucrado en los sucesos del Catiazo. Fue empleado como matón
por gente ligada a Antonio Ledezma. La noche anterior a la microconcentración
adeca en el oeste, a Cermeño lo contrataron tras una reunión en el Hotel
Tamanaco. Cermeño ya había participado en dos incidentes violentos:
presuntamente asesinó a un hombre en un club nocturno de Chacaíto, mientras que
una joven lo acusó por haberle disparado durante un incidente en la Plaza
Venezuela.
En este enlace puede escuchar y leer el diálogo entre Pingo y su madre. Vale
la pena dedicar unos pocos minutos para oír cómo se expresa ese sujeto. www.aporrea.org/dameverbo.php?docid=7356