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"El hambre en el mundo no es un problema técnico que se resolverá gracias a las tecnologías genéticas, sino con la soberanía alimentaria. Es necesario consolidar la autonomía de los países en vías de desarrollo reconociendo su derecho a protegerse de las importaciones desleales y del dumping económico, social y ecológico... Las vacas locas y el pollo con dioxina podrían no ser más que el preludio de otras catástrofes, si no se constituye un amplio frente que reúna a campesinos, consumidores y movimientos ciudadanos, para rechazar esta forma de dictadura de los mercados resultante de la
prepotencia de las transnacionales agroalimentarias y químicas". Francois Dufour
En los habitantes de los países de Europa, y también en Japón y en EEUU, cunde el pánico: ¿qué clase de alimento llega a sus mesas?
En el pasado, antes de que se fabricaran los camiones frigoríficos, nos preocupaba el botulismo, y tomábamos especiales precauciones con el pescado, los mariscos y los enlatados. Los peligros han proliferado: en la actualidad tenemos "vacas locas", "pollos y huevos con dioxina", soja y maíz transgénicos, etc.
Nos pueden vender carne de animales alimentados con harinas que contienen jugo de cadáver, terneras y pollos con hormonas, pescados de cría intensiva, o agua mineral y Coca-Cola contaminadas (como ocurrió en Bélgica y España). Además, muchos alimentos como el pan y los enlatados contienen conservadores, que pueden ocasionar problemas a la salud.
Los responsables son grandes empresas transnacionales dedicadas a la agroalimentación, que sólo se interesan en maximizar sus beneficios. Aunque inicialmente los europeos acogieron entusiasmados las semillas de maíz transgénico, actualmente no están de acuerdo con la introducción de organismos genéticamente modificados (OGM). Pero, a pesar del alerta de Greenpeace y otras organizaciones ecologistas, en 1980 Monsanto (una de esas
multinacionales) instaló en España sus cultivos de maíz y remolacha transgénicos.
Los latinoamericanos debemos prestar mucha atención a este problema: así como muchas empresas trasladaron a nuestros territorios sus industrias y desechos contaminantes, el rechazo por parte de Europa podría decidir a las transnacionales de la agroalimentación a vender sus productos en nuestros mercados. Eso ocurrió con las papas contaminadas por la lluvia radioactiva que cubrió Europa luego del accidente de Chernobil, descubiertas por los investigadores del IVIC.
Carnes con dioxina
El descubrimiento de que se estaba vendiendo carnes con dioxina, provocó un verdadero escándalo en Europa. Las dioxinas (generadas en procesos industriales como fundición, blanqueo de la pasta de papel, fabricación de herbicidas y pesticidas, e incineración de residuos) han sido calificadas como "cancerígenos humanos conocidos".
Las dioxinas se encuentran en dosis considerables en algunos alimentos para el ganado; a pesar de los discursos tranquilizadores de los gobernantes, sigue habiendo laxitud o complicidad del Estado con las potencias financieras. Esto ha provocado ‘miedos alimentarios’, y tiene graves repercusiones para los productores de aves de corral, cerdos y bovinos, con las consecuentes bajas de precio por disminución del consumo y eliminación
de las ganaderías afectadas.
Hasta ahora, las autoridades de la Unión Europea (UE) han resistido la presión de EEUU, que quiere exportar a los Quince su vaca hormonada. Como en 1989 la UE prohibió la utilización de hormonas de crecimiento en la alimentación animal, el tema fue planteado en el seno de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Pero en 1997 EEUU y Canadá consiguieron que la OMC condenara esta "violación de las reglas del comercio mundial" y se establecieron las compensaciones que la UE deberá pagar a los litigantes: 253 millones de dólares, en forma de aumento de los derechos de aduana sobre sus exportaciones con destino a EEUU y Canadá. La UE no se opone en absoluto a estas sanciones, y sólo discute el monto. Se niega a invocar el principio de precaución que está explícitamente previsto en el acuerdo sobre medidas sanitarias y fitosanitarias firmado en 1994 en la Ronda de Uruguay del GATT, con el pretexto de que Washington lo consideraría una provocación.
En la conferencia sobre productos transgénicos realizada el 14 de febrero pasado en Cartagena (Colombia) se intentó establecer un "protocolo para la prevención de riesgos biotecnológicos" suscitados por los OGM. Pero el "grupo de Miami", encabezado por los norteamericanos, se opuso y reenvió el problema a la OMC (donde el comercio prima sobre cualquier otra consideración, incluso los referentes a la salud). Se avecina otro conflicto
de envergadura entre los países que producen y comercializan vegetales genéticamente modificados (Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, EEUU, México) y Europa, donde, desde 1994, solamente está autorizado el cultivo y la importación de nueve variedades. Los venezolanos corremos el riesgo de que, si nos incorporamos al Mercosur, nos quieran imponer la compra de este tipo de productos genéticamente modificados (p. e. arroz, maíz, papa, remolacha, colza y algodón).
Únicamente la presión de los consumidores y de los movimientos de ciudadanos
europeos ha obligado a la UE y a la mayoría de los gobiernos a no
liberalizar totalmente los OGN, esas nuevas herramientas de apropiación de
semillas y de plantas por algunas firmas: Novartis, Monsanto, Pioneer-DuPont, Agrevo, etc. Los riesgos para la salud y el medio ambiente de los OGM son objeto de debate entre los científicos. Y la tendencia es de una extrema prudencia, en particular después de varios estudios que han demostrado los efectos nefastos del maíz transgénico en las mariposas.
Las vacas locas
La crisis de la industria agroalimentaria en Bélgica, generada por los pollos con dioxina, plantea un serio cuestionamiento a la ambición de adaptarse a la globalización aceptando pasivamente una política agrícola común.
En los años 80, cuando los británicos liberalizaron el sector de la carne bovina a efectos de reducir los costos de producción, no suponían que esa decisión iba a conducir al desastre de las "vacas locas", nombre con que se conoce la encefalopatía espongiforme bobina (en los humanos el mal de Creutzfeldt-Jakob). En 1996 el asunto despertó sospechas sobre algunas
prácticas agrícolas, pero el descrédito cayó sobre el campesinado, que no era más que la víctima de los fabricantes de alimentos para ganado, y sus aliados, los mataderos.
La responsabilidad de esta situación no incumbe solamente a los británicos. La comparte la UE, por la orientación que ha dado a su política alimentaria. No es por falta de avisos: a pesar de que desde abril del 96 la Confederación Campesina Francesa venía solicitando que se prohibiera la utilización de harinas de origen animal en la alimentación de los animales,
la autorización de utilizar esas harinas para alimentar a los cerdos y las aves de corral quedó en pie, lo cual se prestó a todo tipo de tráficos y desvíos. Y algunos meses más tarde se desencadenó una epidemia de peste porcina en Holanda, afectando a la totalidad de una línea de explotación: hubo que matar millones de cerdos. La operación costó 1 millardo de us., pagados por los contribuyentes.
Ninguna medida aislada arreglará problemas cuyo origen es un modelo basado exclusivamente en el beneficio de las transnacionales de la alimentación animal, de la producción de antibióticos y de los activadores del crecimiento. Los fabricantes de harinas utilizan toda clase de desechos en ese producto (recientemente se descubrió que habían estado incorporando aguas residuales, con restos de materia y heces humanas), utilizado luego para alimentar vacas, cerdos y pollos.
Sin embargo, los investigadores en microbiología han demostrado que la industrialización de la cría, al concentrar los animales, concentra también los elementos patógenos y los riesgos. Hay un abuso en el uso de antibióticos y productos químicos para acelerar el crecimiento de las aves y los cerdos, lo cual afecta negativamente la salud humana. Se sabe que las salmonellas, muy presentes en la explotación avícola, están en el origen del 80% de las toxinfecciones alimentarias colectivas. Además, las bacterias se hacen cada vez más resistentes a los antibióticos consumidos en cantidades excesivas, con los evidentes inconvenientes en el tratamiento de enfermedades infecciosas. Un comité científico de la UE ha publicado un informe en el que pide que se prohiban, pero Bruselas hace oídos sordos (el sector antibióticos del mercado farmacéutico mundial representa unos 250
millardos de dólares).
La ganadería intensiva industrial ha construido su potencia y su estrategia de conquista de los mercados mundiales bombeando la fuente inagotable que son los residuos de los mataderos. No importa si la disminución de los costos y el aumento de los beneficios implica el rechazo de reglas públicas de transparencia, y de información a los ganaderos sobre las características de los productos servidos.
Los gobiernos de EEUU y Canadá han ordenado a sus bancos de sangre que rechacen las donaciones de quienes hayan vivido o frecuentado el Reino Unido entre 1980 y 1996, debido a la epidemia de las vacas locas, que se ha cobrado 43 vidas. A mediados de agosto Japón y Australia consideraban una decisión similar.
Aceite vegetal hidrogenado - Grasas "trans"
El aceite vegetal hidrogenado, según los especialistas puede aumentar procesos inflamatorios y elevar la cantidad de colesterol y de grasa con potenciales obstrucciones arteriales, entre otros problemas. Según la Academia Nacional de Ciencias y la Dirección de Alimentos y Drogas (FDA) de EE.UU., este ingrediente, presente en algunos alimentos, puede ser peligroso para la salud.
Por esa razón el abogado estadounidense Stephen Joseph entabló en California una querella legal tendiente a prohibir la venta de galletas Oreo, una de las más populares de Estados Unidos y varios países latinomericanos, contienen este ingrediente. Sin embargo, Kraft Foods, la compañía fabricante de las galletas Oreo, expresó que la demanda no tiene fundamentos.
Creemos que los fabricantes son responsables por sus productos si no hacen saber "al consumidor común sobre los peligros de su consumo". Los especialistas consideran al aceite vegetal hidrogenado como perteneciente a la familia de los ácidos grasos "trans", o sea grasas saturadas que son hidrogenadas artificialmente.
McDonald's dijo que reducirá las grasas "trans" de sus productos.
"Las grasas 'trans' son utilizadas para aumentar la vida últil de los alimentos en los estantes, pero disminuyen el tiempo de vida de los seres humanos", sostiene el abogado Stepehn Jospeh en su página de internet BanTransFats (prohiban las grasas trans).
A pesar de que no hay regulaciones expresas que obliguen a los fabricantes a advertir a los consumidores la presencia de estas grasas en sus productos, las autoridades sanitarias y científicas de Estados Unidos sugieren que se reduzca la ingesta de grasas "trans". Frito-Lay, una de las compañías líderes en el mercado de las papas fritas, propiedad del consorcio PepsiCo, anunció el año pasado que sustituirá la controvertida sustancia por aceite de maíz. La cadena de comida rápida Mc Donald's, por su parte, anunció que reducirá casi a la mitad la presencia de grasas "trans" en sus productos.
Mientras tanto, Michael Mudd, ejecutivo de la compañía Kraft, dijo que la empresa "está explorando mecanismos para reducir este tipo de grasas en sus galletas Oreo". Pero al mismo tiempo, manifestó a la agencia de noticias Reuteurs, que el cambio en la receta, afectaría el sabor del producto.
Desde 1912, año en que fue lanzada al mercado, Kraft ha vendido 450.000 millones de galletitas Oreo en el mundo. Su matriz, Atria Group, tiene ya bastante experiencia en procesos judiciales por los posibles efectos nocivos de sus productos. En efecto, la empresa es también propietaria de la tabacalera Philip Morris USA, objeto de varias de esas demandas.
Mi amiga Ivonne comentaba: “siempre me ha gustado las galletas OREO, me encantaban! pero un día me empezaron dolores fuertes en las muñecas y en los hombros, al poco tiempo volví a comerlas y volvieron las inflamaciones y con ello los dolores. Sufro de artritis reumatoidea y puedo asegurar que comerse una galleta oreo, tiene las consecuencias que aquí se dicen.”
Aceite de palma
También hace mal a la salud comer alimentos que contengan aceite de palma, porque tiene grasas saturadas que aprietan el colesterol en la arterias. Mavesa ponía como ingrediente de su margarina "aceite vegetal", más nada. En Canadá estarían obligados a poner lisa y llanamente "aceite de palma". Me acuerdo de una alumna, muy amiga de los dueños de Mavesa, quien decía que esto es un crimen y prefería poner mantequilla en su pan y no margarina vegetal "palmizada".
Actuar con precaución
Asociaciones como Greenpeace y Attac reclaman una moratoria del cultivo y la comercialización de tecnologías genéticas, y la aplicación del principio de precaución. Pero una gran parte de los productores, dependientes de las grandes firmas en los aspectos tecnológico, económico y financiero, no tienen ningún margen de maniobra. La industria se ha apoderado del campesino imponiéndole sus propias normas de fabricación de materias primas a bajos precios, haciendo de él un cobayo que se bota cuando deja de ser rentable.
Nota: En una propaganda de Greenpeace en la que aparecen unos senos el título dice: "No todos los productos lácteos con dioxinas han sido retirados de circulación". En el texto aclara: "La leche materna es el alimento más seguro para tu hijo. Sin embargo, incluso en ellas se han detectado dioxinas. En los países industrializados, algunos bebés llegan a ingerir niveles de dioxinas hasta 40 veces superiores a los admitidos por la Organización Mundial de la Salud. ¿La causa? las industrias que utilizan cloro en los procesos -como fabricación de PVC o los aceites con PCBs- y las misiones de las incineradoras.
Ahora no se trata de ballenas. Los que estamos en peligro somos todos nosotros.
(*) A cargo de la cátedra "Globalización y exclusión social". Fue
coordinador de la cátedra "El Planeta en Peligro", dictada por un grupo de
profesores de Ciencias y de otras facultades. Luego de 8 años de exitosa
labor, las autoridades de la Facultad de Derecho decidieron eliminarla.
Publicado en Despertar 28.05.03
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