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No puedo ser indiferente ante las políticas públicas. No puedo contenerme de escribir sobre lo que creo puede hacerle mal u ofender a la Patria o su Pueblo. Mi conciencia no me permite ser apático, me fustiga y me obliga a tratar de iluminar, aunque sea a uno, sobre como debemos defender nuestros sueños. Muy pocas cosas han cambiado en la práctica de los manejadores de gente siguen buscando ¡sometidos, borregos y esclavos!, evitando que sea el pueblo, el verdadero conductor de su vida. Controlar y utilizar a sus seguidores para beneficio particular pareciera ser la razón de los líderes; cuando ese don debería ser utilizado para orientar, educar y motivar a sus simpatizantes a ser los mejores representantes del ser humano en todos los sentidos de la vida.
No puedo concebir que a estas alturas del proceso el ideario bolivariano no se encuentre corriendo por las sienes de nuestros muchachos y no es que no exista una multitud de ellos dentro del proceso, sino que su trascendencia en la lucha política ha desaparecido casi por completo y pongo un solo ejemplo la UCV. ¿Cuál ha sido el aporte de los bolivarianos con poder, para poner a la Universidad de Bolívar al servicio de la revolución? Las esperanzas se cifran en la Misión Moral y Luces, que debe hallar como penetrar a un pueblo donde sus gobernantes y líderes políticos no han tenido la capacidad suficiente para elevar la autoestima de la gente y darle un parao a tanta delincuencia y asesinatos sin sentido. No ha llegado lamentablemente, alguien que logre hacer cumplir las leyes para que se apliquen las penas y correctivos con celeridad, equidad y justicia.
Los que nunca perdimos la esperanza de una patria digna, tomamos las banderas del Comandante Chávez, que coloreaban y abrían paso a esos sueños de muchos siglos, pero ojo, esto no significa que debemos dejar de ondear las que cada uno llevamos en nuestro pecho, ni defenderla ante cualquier intento de mancillar los principios que la elevan con orgullo ante nuestra frente.
Tampoco creo que ponerle el nombre de Poder Popular a los Ministerios los convierte en Instituciones bajo el control del Pueblo, ni ponerle el apellido de socialista a todo, nos convertirá en ello por arte de magia, no creo en la imposición de nada y pienso que el debate y la critica constructiva es indispensable para la construcción del socialismo que buscamos, que ya tiene una guía para muchos de nosotros que es el ideario bolivariano, aunque algunos prefieren moldearlo con filosofías foráneas sin advertir que cada país tiene su propia idiosincrasia.
Por ejemplo, estoy en desacuerdo con los juegos de casinos, loterías y todo lo que involucre un supuesto dinero fácil para el que apuesta; no creo que los vicios sean compatibles con el socialismo sin embargo nuestra Asamblea Nacional discute sin asombro para algunos, una ley para regular y legitimar estos juegos ¿cuantos apoyaran al compatriota Luis Brito en su critica a esta incongruencia de principios? Tampoco estoy de acuerdo que se les de o se mantengan en los cargos de decisión, control y mando sean estos públicos o privados a los que atentaron y siguen atentando contra la Patria y su Pueblo, ni que anden caminando y sueltos como una bofetada para los que cayeron ante la canalla y los que siguen dando lo todo por el bienestar de su gente.
Estoy en desacuerdo con los insultos y amenazas contra cualquiera, que más bien parecen lanzadas para despertar los espíritus más despreciables del entorno político. ¿Es necesaria la descalificación del oponente, hasta que limite se puede descender para rebatir algo que puede ser verdad o mentira según la capacidad reflexiva y la calidad humana del que recibe el mensaje? Creo como bolivariano y socialista que la batalla de las ideas debe ser con argumentos contundentes y a la altura de las circunstancias, porque empeñarnos en bajarnos en todo cuando somos un pueblo rico en virtudes que unos pocos persisten en mancillarlas.
No puedo por ejemplo, aceptar que se siga eligiendo la gente por su pertenencia a un partido u organización política antes de que su pertenencia a la zona que habita, ni que sea impuesto por compadrazgo o amiguismo cuando son las comunidades la que tienen ese derecho. El partido unido será necesario para quien nos dirige porque sus directrices no correrán el peligro de deformarse pero como creo más en lo consensuado que en lo mesiánico prefiero quedarme a fuera para no ser considerado infiel al partido cuando critique algo que para mí no funciona adecuadamente. Por otro lado sigo pensando en el poder del pueblo y que los Concejos Comunales serían su mayor expresión, pero me pregunto ¿Por qué no se utiliza el CNE para la elección de sus integrantes? Además no podría imaginarme un Concejo Comunal formado por personeros de un partido que rechacen una línea partidista ante una necesidad de sus vecinos.
Muchos sabemos que la política trae consigo: descalificación, persecución y hasta la traición por parte de muchos enemigos y a veces de camaradas que has reconocido como líderes. Que decepción y cuanto mal le hacen al proceso verlos como se olvidan de sus promesas o descubrir que sólo sabían hablar bonito ante la evidente incapacidad o ineficiencia en el cargo que sustentan y que ahora quieran marearnos con las mismas disculpas del pasado o levantando cocos que asustan. Un verdadero bolivariano y revolucionario en este caso pondría su cargo a la orden y continuaría en la lucha esperando ser útil en otra misión que se le presente. El primer deber de un patriota es no estorbar, ni distraer en el hacer de la Patria
Sigo apostando a la sabiduría del Pueblo. El tiempo y los resultados se enfrentan, el venezolano no es pendejo y sabe sumar los alcances materiales y humanos por separado. Ahora muchos saben y sienten que la realidad no es la que dicen los escuálidos pero tampoco es toda la que muestran los actuales dirigentes del proceso que a pesar de contar con todos los recursos del mundo no han podido con el abastecimiento alimentario, ni la atención de salud para todos, ni controlar el índice delictivo, doloroso flagelo que denigra y llena de sufrimientos a los venezolanos con la perdida de sus seres queridos ante un trastocado ser humano.
Antes de llamarme contrarrevolucionario como es ahora la costumbre, respóndanse si es mentira la falta de producción, la falta de medicina y los cadáveres en la morgue. Venezuela fue poco a poco despojada de su moral y ética, “el cuanto hay pa eso” , “ el póngame donde hay, que yo me encargo del resto” etc., etc. Derribaron nuestras virtudes haciéndonos aprovechadores y rastreros; y el que no lo fuera era considerado “un rolitranco e pendejo” yo sigo siendo uno de ellos y doble porque ni de la oligarquía y aristocracia he recibido nada sin ganármelo o merecérmelo y se que existe una inmensidad de compatriotas con la misma actitud porque el venezolano es noble y decente, lo que me llevo a escribir “¡Los venezolanos no somos así!” publicado en Aporrea el 21/03/04.
Por todo esto sigo insistiendo en que se debe trabajar más sobre la conciencia de Patria., lo que me hace recordar otro mensaje titulado ¡Águila no caza mosca! Publicado en aporrea el 03/07/05 del cual resalto los siguientes párrafos:
“De repente parezco una mosca fastidiosa porque en mis mensajes me la paso susurrando detrás del oído, de los que me permiten entrar de vez en cuando por su ventana ¡Zum, Zum... primero tu Patria!, ¡ Zum, Zum... primero tu Pueblo! Pero me transformo en águila cuando alguien la ofende o la maltrata y como eso es constante, también debe serlo; el llamado a los funcionarios públicos y al pueblo todo; para que no permita que se cuelen los roedores que quieren acabar con ella y de pasar alguno disfrazado que el ojo del águila y la sagacidad de la serpiente se unan para desnudarlo ante el pueblo y la justicia se haga, siendo más duro: con los que mienten y engañan descaradamente, robándose lo que es de todo un pueblo; con los que asesinan malamente a sus compatriotas y con los que tratan de seguir clavándonos la idea de que todo lo bueno, viene de afuera.
Pero una cosa es lo que yo pienso y otra es lo que piensa otros que pueden sentirse mal o indiferentes ¿pero indiferentes a quién? Si el problema por donde transita el proceso de construcción de la Patria buena, evidentemente nos afecta a todos. La Revolución Bolivariana es irreversible para muchos pero para otros es mejor que se estanque o finalice. Particularmente me emociono cuando veo que el debate se engrandece pero al mismo tiempo me entristece, que entre tantas valiosas e inteligentes plumas, no se dé el enlace o vinculo, que produzca un equipo imbatible que salga a la calle para acelerar los cambios necesarios; no hablo de la calle de la guarimba, ni la de la protesta sin sentido; hablo, de la de las ideas y propuestas con una magnitud de argumentos y persistencia que logre motivar el espíritu de un gran número de valiosos venezolanos, que ven como algunos representantes del pueblo quieren mantener vivas las vagamundearías por la que hemos luchado y jurado acabar, durante toda la vida.
La inseguridad, la escasez, la especulación y las injusticias atentan contra el nuevo quinto Republicano; los revocatorios, el PSUV y la Integración Latinoamericana no deben dejar en segundo plano lo que causa tanto daño entre los ciudadanos.
Los verdaderos venezolanos debemos rechazar a todos los que intenten dañar nuestra imagen y debemos decir como le dijo en carta del 28 de octubre de 1828, Simón Bolívar al General Sucre.
"Yo soy implacable contra la ignominia, y estoy convencido de que el cielo, que me ha deparado tantos obstáculos para vencerlos, también me ha concedido la destrucción de mis enemigos".
Atentamente,
(*)Ing.
luisdiaz@yahoo.es
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