Qué bochornoso espectáculo dio la oposición en la Asamblea Nacional. Sus
parlamentarios, como cerdos, lanzaban papeles o quemaban el reglamento. Al mejor
ejemplo del asesino José Luis Vetencourt, padrino de Fedenaga, cuando quemó la
ley de tierras para afirmar que los ricos hacendados están por encima de la ley.
Resulta que esos demócratas de pacotilla tomaron por asalto la tribuna
presidencial del parlamento, tratando de impedir la sesión. Luego, ladrones como
Andrés Velásquez, Alfonso Marquina y Juan José Caldera, chillaban y lanzaban
golpes. Encima, ahora se inventan que la Asamblea no puede sesionar fuera del
Palacio legislativo, cuando es una costumbre frecuente hacerlo en otras partes.
Y es competencia del Presidente convocar a la sesión en el lugar que él decida.
Lo más grave es que esos mismos parlamentarios de oposición que viven hablando
de “vamos a contarnos”, no quieren contarse en la AN. Encima, admiten,
confiesan, que su plan es impedir que se aprueben leyes y como son minoría,
buscan el sabotaje directo. Es un grupo delictivo disfrazado de
parlamentarios.
Al margen de los incidentes pintorescos en la vergonzosa toma de la
Asamblea por la oposición, la jugada es de mayor alcance. El hampa agrupada en
la Coordinadora DemoKKKrática persigue eliminar la gobernabilidad, impedir que
funcionen los poderes públicos. Como dominan los medios de comunicación, ellos
impiden que funcione la Asamblea y dicen que es parte del proyecto dictatorial
chavista. Son verdaderos canallas que quieren tornar ingobernable a
Venezuela.
Realmente fue más vergonzosa la cobertura de los medios y, sobre todo, las
entrevistas posteriores al bochorno en la Asamblea, que la misma violencia
opositora en el Hemiciclo. A pesar de que todos pudimos ver cómo los
parlamentarios puntofijistas habían tomado por asalto la tribuna y otras partes
del recinto para impedir por la fuerza la sesión, en esos medios ahora dicen que
la violencia la puso el chavismo. Si serán sinvergüenzas...
Andrés “Viagra” Mata dio una nueva demostración de lo que para él es
libertad de expresión. Chela Vargas ya no escribe más en El Universal.
Matica decidió sacarla. Bueno, se lo pierden los contados lectores de ese
moribundo diario, pues ahora escribirá en Últimas Noticias.
Henrique Capriles Raronsky de González ahora anda formando pataletas y
chillando para que el gobierno pavimente la autopista de Prados del Este. Con
ello busca hacer creer que él tendrá algo que ver con esa obra. Incluso el
ladronzuelo ése dijo que es una retaliación política que no hayan arreglado esa
vía, cuando si lo hicieron en el oeste de Caracas. Bueno, la realidad es que la
autopista la pavimentaron desde La Urbina a Caricuao, es decir, todo el eje de
la ciudad. Fue una obra de calidad extraordinaria. Por cierto, no le iría nada
mal al pargócrata de Baruta se hace algo de eso en su municipio, cuyas calles
están llenas de huecos. Para mayor vergüenza, en Colinas de Bello Monte los
alrededores de la oficina de ese tipo, las avenidas parecen coladores. Es que
Capriles es tan inepto que sólo sabe robar destruyendo y volviendo a construir
las mismas cosas inútiles, como esas escaleritas que por segunda vez meten en la
plaza de Cumbres de Curumo.
Con apoyo de la CVG, instalan en Puerto Ayacucho una fábrica de guantes de
látex, que elaborará casi dos millones de pares anualmente, a partir de caucho
natural que producen en la zona. De esta forma se desarrolla simultáneamente la
manufactura y el sector primario en esa deprimida y estratégica región, que por
primera vez ve proyectos de desarrollo significativos.
Uno de los más emblemáticos choros de la cuarta república, Imeri Mata Millán,
está comprando su absolución judicial por los numerosos delitos de peculado que
perpetró y por los cuales fue destituido como gobernador de Delta Amacuro. Mata
fue gobernador adeco de Sucre, cuando esos cargos los designaba el Presidente.
Más tarde, fue elegido gobernador adeco de Delta Amacuro y, después, rompió con
AD y se transformó en gobernador copeyano. En fin, que pasó por los dos partidos
de la corrupción puntofijista.
La Coordinadora DemoKKKrática insiste en jugar al golpe de Estado y la
violencia. Hasta el pedófilo Leonardo Carvajal habla de que llamarán a
insurrección popular el 19 de agosto si no hay referendo revocatorio. Y eso que
tanto el “educador” de menorcitos como el resto de sus cómplices de la oposición
saben perfectamente que ese día no habrá revocatorio, sino que se inicia el
proceso en que pueden solicitarlo.
Los militarcitos de Altamira se defienden contra el resto de la oposición,
que ahora quieren sacudírselos. En el mejor estilo nazi, impidieron una
inspección ocular en la Plaza Altamira. Previamente habían avisado a la gente de
Enrique Mendoza que impedirán por la fuerza que los desalojen de su plaza
“liberada”. El general Medina Gómez lanzó tremendos insultos contra el
pargócrata de Miranda, a quien acusa de querer dejarlos colgados de la brocha
ahora que están en dificultades. Los militarcitos esos, los mismos cobardes que
tiraron su uniforme al piso de Miraflores el 13 de abril, antes de pegar la
carrera, culpan a sus socios de la Coordinadora DemoKKKrática de echarlos al
pajón después de descubrirse que ellos fueron los que asesinaron a cuatro
personas y colocaron bombas contra embajadas. A petición personal de Henrique
Capriles Raronsky de González González, el nalgotraficante Leopoldo López negó
apoyo policial a la juez que practicaría la inspección ocular. Y después esos
pargócratas hablan de respeto a la ley y al Estado de derecho...
Poco a poco van apareciendo las razones del microescándalo formado en
torno a la participación de la venezolana Mariángel Ruiz en el Miss Universo.
Resulta que no es que Cadivi no dio los dólares, sino que el narcotraficante
Caín Cisneros no quería que participase en el concurso. Sus intereses
comerciales y narcotráfico en Republica Dominicana le llevan a promocionar allí
ese concurso, por lo que necesitaba un éxito internacional para la representante
de ese país. Resulta que a Amelia Vega, la ganadora, la preparó, manejó y
asesoró Osmel Sousa. Ahora se entienden las maniobras del cartel de Cisneros; no
querían correo el riesgo de que la criolla se impusiera. Encima, esa muchacha
demuestra mucha más dignidad que los políticos de por aquí, pues se negó a
hablar mal del gobierno e insultar a Chávez, como quería el narcotraficante.
Roberto Giusti, “presunto” asesino de Jorge Nieves, está haciendo negocios en
el Táchira. Actúa en sociedad con su cómplice en aquel crimen, Genaro Méndez
Contreras. Por eso Giusti en sus artículos de opinión califica de “chimbo” al
gobernador tachirense, Rónald Blanco La Cruz, pese a la legitimidad de su
mandato y al valor cívico que demostró cuando se negó a reconocer la autoridad
del dictador Carmona Estanga.