La estrategia de la Coordinadora DemoKKKrática de nuevo apunta hacia el golpe
y la violencia. Están intentando crear, en complicidad con sus medios, la
peregrina idea de que el 19 de agosto se celebrará un referendo revocatorio
contra el Presidente. Y en su cinismo, esos embusteros afirman que así lo
contempla el pacto surgido de la mesa de negociación y acuerdo. Resulta que la
verdad es bien distinta. El 19 de agosto se cumple la mitad del período
presidencial y, en consecuencia, a partir de ese día puede pedírsele al CNE que
lo convoque. Es que la cayapa mediática y los delincuentes que jefaturan la
oposición quieren que la ciudadanía no capte lo absurdo, lo estúpido, lo ilógico
que es pretender empezar por el referendo contra un funcionario que aún no es
revocable, cuando los gobernadores y alcaldes lo son desde hace exactamente seis
meses.
Por cierto, la oposición intenta mostrar eso del referendo en agosto
como parte del acuerdo. Por lo visto intencionalmente se olvidan de lo que dijo
César Gaviria al respecto, es decir, que el referendo presidencial podría
efectuarse hacia noviembre, siempre y cuando se cumplan los requisitos, es
decir, si la oposición logra reunir las firmas. De hecho, la insistencia de los
golpistas en esa especie de convocatoria automática del referendo se debe
precisamente a que saben que no lograrán recoger las firmas y no pueden mostrar
las que dice tener Súmate, pues son forjadas en más de un 90 por ciento. De
hecho, apenas 200 mil firmas son legítimas, por más que mienta la señora esa tan
baqueteada que habla como los sifrinos de hace tres décadas.
Las normas en materia de referendo son clarísimas. A partir del 19 de agosto
pueden presentarse las firmas solicitándolo (aunque es legal y legítimo
recolectarlas antes de esa fecha). Una vez presentadas, se abre un lapso de
treinta días para que el CNE las verifique y sin duda las nuevas autoridades
tendrán que publicarlas, pues es el único mecanismo para impedir que gentuza
como Corina Machado las falsifique. Cumplidos esos lapsos y extremos, procede
convocar a la consulta popular.
Otra severa derrota judicial sufrió la oposición. El Tribunal Supremo
les negó a las televisoras las metidas cautelares que habían solicitado para
quedar por encima del Estado al prohibirse que Conatel las vigile y cobre los
impuestos que adeudan. Para que el chulo Granier, el narcotraficante Caín
Cisneros, los ladrones Ravell y Zuloaga, así como el adeco corrupto –y valga la
redundancia- Omar Camero entiendan que por tener mucho dinero malhabido no están
por encima de la ley.
La oposición, incluyendo en ella a la agroindustria, tiró la toalla. Se
rindieron ante el fracaso de sus planes de desabastecer al país. Gentuza como
Rafael Alfonzo Hernández, querían vencer por hambre acaparando la comida. Son
seres malignos, como ya lo evidenciaron en navidad, cuando dejaron sin gas
doméstico a buena parte de la ciudadanía. Ahora intentan volver al mercado, pues
Chávez se los pegó con la política de importaciones tenporales. A pesar de los
esfuerzos de esos canallas, aquí siempre hubo productos avícolas, harina de maíz
y trigo, huevos y demás rubros esenciales que la Coordinadora DemoKKKrática y
sus aliados intentaron acaparar y desaparecer. Con esas tácticas tan estúpidas
como criminales, Fedecámaras y sus socios consiguieron que medidas como el
control de precios y de cambios llegaran para quedarse. Y eso lo saben los
empresarios de verdad, los que trabajan, que culpan a los sedicentes líderes
empresariales y no al gobierno por esas normas.
Nada demuestra más el control que ejerce el chavismo sobre el pueblo,
sobre los ciudadanos, gracias a que estos respaldan el proceso de cambios, que
durante enero y febrero no se produjesen incidentes violentos. Mientras las
clases altas dejaban al pueblo sin gas ni gasolina, cerraban algunos comercios,
acaparaban la comida y sacaban del mercado insumos navideño de primera
necesidad, como la cerveza, la gente decente no tomó venganza, ni asaltó ni
saqueó precisamente porque los Círculos Bolivarianos y otros mecanismos de
participación social contenían el deseo natural de retaliación de esas víctimas
del empresariado golpista. Por cierto, criminales como Carlos “de que”
Fernández, Carlos Ortega, El Vecino Juan Fernández, ahora prófugos, junto con el
resto de la oposición anhelaban un estallido social violento, con miles de
muertos, con asaltos populares a las urbanizaciones del este, pues ello forma
parte de su plan para hacer ingobernable al país.
Nada demuestra más la calaña de los actuales capos autonombrados de la CTV
que en el Tribunal Supremo se haya declarado que los cestatíket forman parte del
salario sin que la central sindical fuera parte o promoviera el juicio que
generó tal decisión judicial. Si a presidiarios como Manuel Cova le importara
algo la suerte de los trabajadores, sin duda que habría solicitado que ese
instrumento de pago formara parte del salario y afectara el cálculo de
indemnizaciones y beneficios.
Muy atinadas, aunque demasiado educadas para lo que merece la SIP,
fueron las declaraciones del gobierno en relación con la constante injerencia en
asuntos venezolanos de esa asociación de dueños de diarios. Resulta que Danilo
Arvilla, presidente de la SIP fue el jefe de prensa de la feroz dictadura
uruguaya, primero como jalabolas mayor de Bordaberry y después del régimen
militar sin la mampara del presidentico civil. Al capo de la SIP le chorrea la
sangre y fue el autor de resoluciones como las que prohibían informar sobre
cualquier cosa que afectara a las Fuerzas Armadas o al gobierno. Y ese canalla
pretende dar clases de libertad de expresión a un país donde los únicos que
violan ese derecho son los propietarios de los medios.
Realmente El Nazional da asco y en cada edición demuestra qué clase de
basura es Miguel Henrique Otero de Peña. Este lunes abrieron su edición con un
escandaloso titular según el cual se necesitan 85 años para reducir en un dos
por ciento el nivel de pobreza. Cuando se lee la nota, resulta que si se hubiera
continuado las políticas neoliberales anteriores a febrero de 1999 (las de
Teodoro Petkoff y el negro Matos Azócar) sí hubiese requerido casi un siglo para
tan magro resultado. El gobierno de Chávez redujo la pobreza en casi un dos por
ciento sólo en su primer año de gobierno.
Por seguir con los editores delincuentes, Andrés “Viagra” Mata
publica en El Universal una nota diciendo que en La Candelaria hay toque
de queda y que en una semana hubo tres asesinatos (dos de los cuales fueron
hampones abatidos por la PTJ y el otro sí un hecho lamentable: un joyero
masacrado por el hampa). Lo que Mata silencia es que esa parroquia fue declarada
zona modelo de seguridad por Alfredo Peña de Otero. Y luego saca a un vocero de
la PM diciendo que ellos no patrullan porque no tienen armas automáticas. Qué
clase de embusteros, como si para cuidar a la ciudadanía hicieran falta
ametralladoras. De hecho, en la ciudad las policías deberían tener prohibido
usar ametralladoras, que producen fuego incontrolable y es imposible acertar en
el blanco sin saturar de plomo todos los alrededores al mismo, es decir, que
quizá disparando en ráfagas sea posible liquidar a un delincuente, peor en el
camino caerán también los ciudadanos que tenga la desgracia de andar por la zona
(entendiendo por zona hasta un kilómetro más allá del hecho, pues ése es el
alcance efectivo de una de esas armas).
Hablando de Teodoro, resulta que ese sujeto la noche del lunes la dedicó a
echar pestes con el gobierno porque este año la inflación será superior al 30
por ciento. Resulta que este peculiar septuagenario que se presenta a sí mismo
como un joven muy prometedor, fue el ministro que manejó la economía durante el
nefasto período de Caldera, en cuyo primer año la inflación superó el cien por
ciento (100,4%), es decir, produjo hiperinflación y en ninguno de los años de
ese horrendo quinquenio los precios subieron menos del 35 por ciento. Es que
Teodoro, desde que se robó la gigantesca comisión por endeudar a Venezuela a
tasas ruinosas, no sabe lo que dice, aunque a lo mejor dice lo que sabe.
para comentarios o sugerencias respecto a esta columna, favor dirigirse a
unidaddeanalisis@cantv.net