Qué tremenda revolcada sufrieron los opositores en la firma del acuerdo. Se
les notaba en la cara. Mientras los representantes del gobierno se veían
exultantes, gozosos, con la cara del gato que acaba de comerse al canario, a los
de la oposición se les salían las lágrimas. El pobre Eduardo Lapi, pargócrata de
Yaracuy, no pudo contenerse y firmó con gesto violento, sin sentarse. Claro, él
sabe el alcance de lo que firmaron. Implica que va el referéndum revocatorio,
pero no sólo para Chávez –si logran las firmas- sino para él y el resto de los
gobernadores, alcaldes, diputados y concejales opositores. Todos van pa’fuera y
desde el primero de enero son removibles. Apenas falta elegir el nuevo Consejo
Nacional Electoral. Con razón la oposición demora y demora ese proceso, busca
sacarlo de su escenario natural, es decir, de la Asamblea Nacional, y llevarlo
al Tribunal Supremo. Con esas maniobritas infantiles demorarán unas pocas
semanas su destitución, votos mediante. Claro, a lo mejor ése es el laso que les
falta para terminar de redondearse el retiro político a punta de robos.
Para rematar la pegada, Chávez convocó una cadena nacional donde explicó
muchas cosas dolorosas para la oposición, incluyendo cómo reacciona la nueva
Pdvsa, que será el motor de la nueva economía. A pesar de que la huelga de la
Gentuza del petróleo afecta aún al Estado, que vio agravado el déficit crónico
por dos meses con las exportaciones muy reducidas y, encima, hubo que importar
gasolina cuando los precios petroleros eran altísimos, el precio es barato por
haber salido de esos canallas. Es que unos políticos de tercera y cuarta
categoría, el bagazo de los partidos tradicionales, sujetos que nunca lograron
llegar muy alto, son ahora los jefes máximos de la oposición. Por algo van de
derrota en derrota pues intentan vencer a un político de mucha altura sin estar
preparados para ello.
Tras la firma del pacto, es evidente que la táctica de la oposición, al menos
de sus sectores más radicales y de los medios de comunicación, es no recoger las
firmas para el referéndum presidencial e intentar culpar al gobierno cuando no
se celebre. Eso sí, quedó bien claro y así lo ratificó César Gaviria, que sólo
habrá revocatorio presidencial si se cumplen los requisitos constitucionales. La
comunidad internacional, que ya ve como terrorista a la Coordinadora
DemoKKKrática por haber cometido cuatro asesinatos y colocado tres artefactos
explosivos de alto poder, incluyendo dos contra misiones diplomáticas, entendió
ese jueguito pendejo de El Chimbazo. De ahí la insistencia de Gaviria con los
requisitos constitucionales. La señora madurita ésa que habla como los sifrinos
de hace tres décadas, tendría que mostrar las firmas –con lo que se comprobaría
que son forjadas- o la oposición tendrá que esforzarse para recabar las
legítimas, lo que no les será nada fácil.
Juan Cruz, terrorista financiero de Carabobo muy ligado a la famiglia
Salas, está que echa candela contra el gobernador de ese Estado y su
“apacito”. Le dejaron guindando con un periodiquito en Miami que ya el viejo ex
Gobernador no necesita, pues tiene contactos directos con el hampa cubana para
conseguir fondos. Los cálculos de Salas Römer apuntan a que no necesita un
pasquín en Miami y por eso deja colgando de la brocha a su mediopollo.
Con la correspondiente patada en el trasero, José Miguel Uzcátegui sale del
Seniat. Este sujeto, uno de los grandes ladrones puntofijistas y responsable del
desguace del Seguro Social, está en campaña de difusión de mentiras, que
presenta como fruto de información privilegiada. Entre los embustes de ese
canalla figura asegurar que el dólar se pondrá a cinco mil bolívares en cuestión
de semanas, cuando el gobierno elimine el control de cambios. Uzcátegui se
presta a esa maniobra a cambio de diez mil dólares que le tiraron unos
financistas que están haciendo su agosto vendiendo acciones de Cantv.
Una de las cosas más repulsivas de los medios de comunicación es su forma
de mentir en asuntos que les afectan directamente. Por ahí vemos a sujetos como
el jalabolas Víctor Ferreres, el “güinche” de Caín Cisneros en Venevisión,
calificando de “ley mordaza” a la legislación que impondrá orden y ética en
radio y televisión. Es que esta gentuza, chulos como Granier, ladrones como
Ravell y Zuloaga o antiguos prófugos como Camero, tienen el cinismo de mencionar
la palabra mordaza cuando ellos mismos, el 12, 13 y 14 de abril, se amordazaron
para no informar sobre lo que pasaba en Venezuela. Unos hampones que silencian
información vital, la noticia más importante en muchísimos años y que sirvió
para abrir diarios y noticieros en todo el mundo, aquí fue silenciada por esos
mismos que ahora dicen que los quieren silenciar.
A Alfredito Peña de Otero sólo puede calificársele como demagogo de la peor
especie. Como buen traidor, es también un embustero. Como sin duda recordará el
lector, el Alcalde Metropolitano garantizó que Sabana Grande y Candelaria serían
zonas modelos en materia de seguridad. Bajo su gestión, ambas parroquias son
ahora las más peligrosas de Caracas. El Plan Bratton es algo que sólo sirve para
engañar escuálidos, de esos que desean creerse cualquier cosa. Bueno, Peñita de
Otero lo usa también para rasparse unos realitos, pues hasta se roba los fondos
de Fundapol para sus maniobras.
Uno de los éxitos de la nueva Pdvsa es haber logrado rebajar en un dólar
por barril el costo de producción. Apenas unos meses después de la salida de los
ineptos y/o ladrones de la Gentuza del petróleo, y de los bolsas que se dejaron
arrastrar al paro y perder así sus carreras, la honestidad con que ahora se
maneja el negocio permite esas economías tremendas.
La desvergüenza de Álvaro Uribe Vélez y su dictadura es tal que en pleno
Consejo de Ministros se debate abiertamente sobre qué facción de los
paramilitares debe recibir el apoyo financiero oficial y ayuda ara exterminar a
la otra. Obviamente, la de Carlos Castaño, socio de Uribe y de su padre (que
estuvo preso por narcotráfico) será la que obtenga el respaldo gubernamental.
Hay una verdadera campaña mediática para rehabilitar a Leopoldo Martínez
Nucete, el delincuente que iba a juramentarse como ministro de Finanzas con
Carmona Estanga y que declaró a los medios, con la sonrisita soberbia de los
bobos cuando creen que se han encumbrado, que iba a disolver de inmediato el
Banco del Pueblo. Dejaron que pasara un año en el congelador y ahora a cada rato
aparece dando declaraciones, como si fuera una persona decente.