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Qué provocación, que deslinde con la esencia del pensamiento cristiano; quien podrá explicarnos cómo personeros eclesiásticos de nuestra Venezuela en ebullición, en plena Semana Santa (tiempo de reflexión y recogimiento), con menor o mayor matiz, mejor dicho, con mayor o menor descaro, muestran su contrariedad por la puesta en aplicación de una medida gubernamental como la Ley Seca en Semana Santa.
¿Cómo explicarlo?, ¿cómo entenderlo?, por qué no salen estas reverendísimas eminencias a decirnos qué es lo que en verdad defienden (y les preocupa y afecta) cuando en plena Semana Santa ellos, que más bien deberían llamar al pueblo a darle sentido religioso a estas fechas, se pronuncian abiertamente contrariados por una medida gubernamental que restringe parcialmente ventas y consumo de licor.
Claro no podemos generalizar; en la Iglesia “se cuecen habas”. Sin duda hoy la Iglesia se decanta, como el resto de la sociedad entre la opción por los pobres, el pueblo llano, o su respaldo a los predicados de la autodenominada “sociedad civil”. Se percibe el trasfondo de una división interna entre la iglesia católica conservadora y fervorosamente anticomunista versus la iglesia de la Teología de la Liberación, del cristianismo de base.
Se observa la actuación de una iglesia que se molesta, y hasta se siente ofendida, cuando escucha que Cristo fue en esencia el primer socialista del mundo versus la iglesia de los mártires, de los Arnulfo Romero y de tantos otros sacerdotes cuyo pecado fue ponerse del lado de los intereses de las mayorías, de los marginados de la Tierra, cómo predicó Jesús. Lástima que no exista una sola Iglesia comulgando decididamente a favor de la defensa de los intereses fundamentales del pueblo de Dios.
América Latina vive un momento estelar de dificultades pero de avances profundos hacia la transformación de un nuevo modelo de sociedad más justa, solidaria, incluyente y desarrollada. La Iglesia Católica tiene frente a sí un gran reto en este Continente; pareciera que quienes, como Jon Sobrino, promueven la interpretación humanista -más material- de la figura y pensamiento de Cristo (pues la interpretación Divina -más etérea- no está en discusión), son perseguidos de nuevo y víctimas de sus inquisidores.
El hecho es que “nuestros” sacerdotes criollos, críticos de la Ley Seca, están siendo en este momento instrumentalizados por CNN en español. Algo tan local, de interés solo para las venezolanas y venezolanos, como es la aplicación temporal y parcial de una “Ley Seca” (sus pros y contras), ha adquirido ribetes de noticia de “impacto” mundial.
La cadena de TV cable gringa ha encontrado en esta medida gubernamental, un motivo “buenísimo” para criticar mediáticamente y satanizar al país, o sea, para “demostrarle al mundo la férrea dictadura” existente en Venezuela que ha osado aplicar una Ley Seca en plena Semana Santa.…sin si quiera asomar a su público televidente: razones, intenciones de la medida y apostando, de una vez, a su inutilidad en materia de prevención de accidentes.
Dios ilumine a sus eminencias en la Tierra, y sobretodo a nuestro pueblo para que éste sepa en todo momento discernir entre una y otra categoría de sacerdotes; mientras tanto, hagamos votos por la unidad de la iglesia y por su reencuentro con el evangelio y el mensaje de Dios. Ellacuría vive.
josesoto59@hotmail.com
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