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En las precampañas, y en Venezuela de común vivimos en una, todo es confusión, los precandidatos, tímidos o torpes, o tontos, en fin todas las "T" que se les ocurran, menos la de cobre, y sin un discurso estructurado -que igual nunca terminan de ordenar-, prefieren opinar sobre chismes de glotis y epiglotis. Incluso para el chisme y la chapuza hay que ser serio, como los españoles, que han convertido el cruce de piernas de Ana Botella delante del Papa, en hablillas, cotilleo y jaleo político. Por Dios Ana, se trata de su Santidad! Y es que al parecer, y a sabiendas que está así de prohibido por protocolo, se ha antojado la política en ciernes, darle flash relampagueante a Lolek, que ha quedado Lolek del todo.
De nuevo en Venezuela. Luego los "grandes" debates se circunscriben al reparto burocrático, ¿Cuántos me tocan en el CNE? ¿Cuántos me tocan en el TSJ? Ese prorrateo es en sí mismo la antesala de desconfianzas bien fundadas en experiencias anteriores, que apunta a la trampa, ergo Hay que tener a alguien en el CNE y el TSJ! Ojalá y se vayan todos por el WC. Puro pensamiento débil.
La opinión pública permite esto, los articulistas, los columnistas, los periodistas, los analistas y los intelectuales, llevamos más responsabilidad de la que hasta ahora se ha dicho. No forzamos el debate, y ésa es nuestra obligación. Si un precandidato nos ensalza con la maquinaria de su partido No! ¿Qué piensas hacer con la economía? ¿Cuál es tu programa para el déficit de viviendas? ¿Las tasas? ¿El turismo? A más, no por ser de oposición le damos de alta así de fácil, como hasta ahora, ¿cómo se llama tu esposa? ¿Verdad que tú quieres mucho a tus hijos? ¿Verdad que no te gustan las putas?, sí tú!
Cuando la precampaña expira para dar paso a la campaña, peor, pues en lo sucesivo nada será dicho sin autorización de quienes las dirigen, esos, los genios del marketing, los que visten y a veces desvisten, los de los slogan's profundos: "Jaime es como tú". Como yo no jamás! Ese cantinflas enrumbado en licor, con un dedo de decencia y muchos más de barriga. Por favor. Estos sabios aconsejan ganar votos con sonrisas, les cambias la pasta (ésta los pone más blancos... los dientes), les ponen hierros para hacerlos adolescentes (cosa ridícula un viejo con frenillos), les sugieren nuevas posturas para los labios (así te ves seductor...), les cambian la forma de caminar (erguido como todo un homosapien...), les pintan el cabello (como si de vedette hablamos...), y, finalmente les ordenan (imperativo): Nada de lecturas! Condoritos exceptuados.
Todo lo anterior es "pensamiento débil", cierta era post ilustrada, confusa, sin fuerzas morales, ni intelectuales, que abunda en oposición y gobierno, y nos ha condenado, temprano, como dice Haro Tecglen "a una sociedad que ataca los síntomas y no las enfermedades". Óse es nuestro ritmo, como sueco bailando salsa, desenchufado y fronterizo con las novelas peruanas, las peores del subcontinente. Pero les ha dado resultado, los pupilos del "pensamiento débil" tienen años ganando elecciones, a los que nos ha resultado mal es a los venezolanos, que llevamos años de banda en banda, como el billar. Llevan años haciendo mucho por ellos, poco o nada por nosotros, y aun los alentamos, les damos beligerancia, aplausos, respondemos sonrisas y los vemos seductores, ¿Viste como camina?!
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