SOBRE "EL NACIONAL" QUE NO SALIÓ EL 12-A
-¿Qué pasó con "El Nacional" del día
12-A, un verdadero coleccionable del siglo XXI?
-Aristóbulo Izturiz tiene algunos ejemplares de lo que iba a ser el
cuerpo Siete Días de "El Nacional", y creo que llevó
la denuncia, o la pensaba llevar, a instancias internacionales. Algunos trabajadores
de "El Nacional" también tienen ese cuerpo; yo cuando vi, pensé
que se trataba de una mala broma. Ese cuerpo versaba sobre "El País
Sin Chávez", ya el Golpe de Estado era un hecho; Chávez no
existía, Chávez había pasado como un personaje nefasto
por la historia nacional, todas esas cosas. A mí eso me llamó
mucho la atención, porque por lo general ese cuerpo se hace con antelación.
Disculpa una pausa; un amigo mío, profesor de la UCV, me decía
que él se moría por leer los periódicos de ese domingo,
y por encima de lo que decían, sobre todo leer sus remitidos. Porque
el sábado 13-A salieron unos remitidos de apoyo a Carmona, de apoyo a
un gobierno de facto porque Carmona ya había dictado sus medidas extraordinarias,
y había abolido los poderes. No se trataba ya del 13 de abril que las
cosas estaban en un medio limbo, no, ya todo se perfilaba como lo que era. En
ese periódico del día domingo, aparecían remitidos como
ese que firmó Elías Santana, que secundaron unos cuantos periodistas
y apoyó Leonardo Carvajal de la organización Asamblea de Educación,
que supuestamente su trabajo es esencialmente educativo. Pero lo que yo creo,
la razón por la cual esos grandes periódicos no salieron ese día
domingo, fue por esos cuerpos que ya habían sido preparados con antelación
en los cuales se hablaba de "Venezuela Sin Chávez" y los remitidos
que iban a salir. Era muy difícil volver a armar el periódico.
Allí se alegaron medidas de seguridad.
-¿Tú estuviste ese fin de semana en "El Nacional"?
-No. Yo no estuve de guardia ese fin semana. Pedí expresamente no estarlo;
pero me consta que no fue nadie como se dijo a quemar "El Nacional",
por ejemplo. A los periodistas se los aterrorizó; se les hizo creer que
había hordas que iban a incendiar los periódicos y los canales
de televisión, y eso por supuesto no fue real. Se dijo que no había
condiciones para hacer el trabajo periodístico, entonces qué decir
de los corresponsales de guerra, en medio de las confrontaciones bélicas,
en medio de las balas trasmitiendo información.
-Pero "Últimas Noticias" sí circuló el 14 de
abril.
-Ciertamente, y en la primera página estaba la carta que mandan desde
Turiamo en la que Chávez dice que no ha renunciado. Sería bueno
que tú entrevistaras a Eleazar Díaz Rangel, y que él mismo
te dijera, si por haber salido ese día domingo el periódico recibió
o no presiones.
-¿Realmente hubo un medio en esos días que hubiese sido agredido?
-El único que yo creo que fue agredido fue Radio Caracas Televisión,
porque se apostó en sus instalaciones un grupo de personas desesperadas
porque este canal seguía trasmitiendo comiquitas en medio de un estado
de conmoción tan grande. La gente fue a exigirle que se les entrevistara
para decir que los militares se habían alzado a favor de Chávez.
-Volviendo a ese cuerpo Siete Días de "El Nacional", ¿tú
no conservas un ejemplar?
-No. Yo lo leí y no lo podía creer, y me indignó tanto
que escribí un artículo de opinión para una Página
Web en internet. Uno de los jefes de "El Nacional" al día siguiente
la leyó y la imprimió; entonces se dirigió a mí,
llegó y me gritó: "Yo te exijo una explicación, ¿dime
qué es esto?" Me rompió el artículo en la cara y me
insultó. Yo le contesté que me había quedado asombrada
luego de haber leído el periódico, cuando vi que ese periódico
existía. Y me replicó: "Pero es que tú debiste haberme
consultado." Y le reclamé: "Pero un momento: eso es un artículo
de opinión. Muy bien puedes tú escribir otro artículo de
opinión refutándome o desmintiéndome. Si lo que yo estoy
escribiendo es una mentira, escribe tú un artículo y desmiénteme."
Me contestó una andanada de cosas ofensivas y me rompió el artículo
y se fue.
-¿Cuándo ocurrió eso?
-Creo que el 23 de abril. Eso no trascendió más de allí,
pero te hace ver cuál es la posición de esta gente. Si él
se sentía agraviado, debió haberme refutado, pero hasta ahora
no ha replicado.
-¿Qué testimonios recogiste de Miraflores esa tarde aún
aciaga del día 13? ¿Cómo viste la ciudad?
-La ciudad estaba en un total caos, y salía Carmona diciendo que todo
estaba muy bien, que todo estaba normal. Había protestas por todas partes.
De los propios soldados que están en Miraflores, en esas horas finales
del gobierno de Carmona, recogí algunos testimonios. Ellos me cuentan
que cuando llegó Molina Tamayo, quien se suponía era el jefe de
la Casa Militar, no dijo ni los buenos días. Pasó directo a reunirse
con Carmona, y los muchachos cuentan que se quedaron desconcertados. Uno de
ellos, llorando me dijo que él quería irse, que pensó desertar,
porque él había entendido, cuando esos señores llegaron
a Miraflores, que las cosas que habían venido dándose estos tres
años iban a dejar de ocurrir. Todo eso se les había hecho evidente
con la sola actitud de los nuevos ocupantes del Palacio. Luego viene, cuando
el pueblo sale a la calle y lo censuran, lo reprimen, y aún así
insiste en protestar; cuando los militares leales a la Constitución se
alzan y apoyan a esta reacción que permite que el presidente electo regrese
a Miraflores, empezamos a enterarnos de las otras verdades.
-¿Te encontraste con otros periodista en Miraflores?
-Sí. Y allí nos unimos todos ese día 13, con un propósito,
por encima de simpatías o no hacia el gobierno, que era nuevamente el
derecho a la información que tiene la gente. Allí nos planteamos
qué hacer para que los medios le dieran cabida a todo eso que estaba
ocurriendo. Pensamos entonces en el "Canal 8". Ese Canal que es de
todos nosotros. Y en la desesperación por saber qué estaba pasando
y que hacer para que el "Canal 8" saliera al aire para procesar toda
información que se estaba generando como un incendio; pues, nos acercamos
a Miraflores para hacer algunas entrevistas. Te repito, éramos varios
los que estábamos con la misma preocupación, y fue allí
donde hubo la oportunidad de habla con los soldados. Allí vimos algunos
ministros de Chávez, que entraron con el Fiscal General Isaías
Rodríguez a un salón donde estaban retenidos un grupo de ministros
de Carmona, y estaban dos periodistas de "El Nacional" que estaban
cubriendo el acto y que quedaron encerrados en el Palacio. Allí estaba
entre otros Daniel Romero. Esta gente de Carmona le manifestó al Fiscal:
"¿Qué hacemos?", y el doctor Isaías les respondió:
"A ustedes se les va a garantizar todos sus derechos." Y les preguntó
si habían comido, si habían tenían algunas necesidades
vitales, etc. Ellos responden que no tenían ningún problema, y
el Fiscal les añadió: "Ustedes no están presos. Yo
también soy fiscal de ustedes. Y están ustedes aquí porque
afuera hay cerca de un millón de personas, que si nosotros les permitimos
que salgan, no podemos garantizarles que esa gente no reaccione violentamente
contra ustedes. Nosotros les pedimos que permanezcan aquí hasta que les
podamos asegurar que no les va a pasar nada." De todo esto hay grabaciones.
Luego en una entrevista que salió en "El Nacional", Daniel
Romero dijo que lo habían tratado malísimo. Y la verdad, que nuevamente
caemos en lo mismo. Me preocupa que los intereses politiqueros puedan estar
por encima de la verdad. Que puedan seguir mintiendo con esa cara tan dura,
como si no hubiese registro de eso, como si allí no hubiese testigo y
no hubiese quedado grabaciones de lo que el Fiscal les expresó. Ese señor
Fiscal que tuvo ese comportamiento tan digno con todos ellos, y que ahora tengan
tanto afán en quererlo sacar, esos mismos sectores que el propio doctor
Isaías defendió en ese momento. Y eso no se cuenta, lo que se
cuenta es que se alegró de que retornara la democracia a Venezuela, y
¿entonces qué se quiere? Y no se dice que los ministros del gobierno
de Chávez entraron allí a garantizar los derechos de estar personas
que fueron sorprendidas por la retoma del Palacio. Esta gente no entró
en posición retaliativa ni a restregarles cosas en la cara a nadie. Ellos
entraron a tranquilizarlos a garantizarles sus derechos. Al menos yo fui espectadora
de eso. Y que haya tanta mezquindad para reconocerlo. A mí todo eso me
desconcierta.
-¿Tú fuiste testigo de eso?
-Si. Además, como te digo, hay grabaciones.
-Casi para finalizar Vanesa, ¿cómo ves el futuro cuando los dueños
de los medios persisten en la virulencia de sus ataques, ahora pidiendo la renuncia
al Fiscal, queriendo enmendar la Constitución para el recorte del mandato
presidencial, y esa monocorde marchadera de cada semana, esencialmente dirigidas
por los mismos protagonistas del fenecido Golpe?
-No se ve voluntad de rectificación en los dueños de los medios.
Los medios siguen en la misma tónica que traían antes del Golpe.
Y eso tiene la misma intencionalidad: Conducirnos por el mismo camino 11 del
abril, o de llevarnos a una confrontación de pueblo contra pueblo, o
de propiciar alzamientos en otros sectores de los cuarteles. A esta gente pareciera
que no le doliera el país. Pareciera que ellos no son de aquí,
que no son venezolanos, que esas empresas que dirigen no están en Venezuela
ni les importa su destino. Es una posición de gente sin patria. No tienen
patria.
-¿Qué te parece que ahora en los debates televisivos, el tema
infaltable y del que se habla con la mayor frescura del mundo sea el de una
guerra civil? Por otra parte, amiga, ¿de dónde obtiene tanto dinero
esta gente?
-Buena pregunta, porque se dice mucho que Miraflores financia los Círculos
Bolivarianos, cosa que hay que investigar y que en ningún momento se
ha dicho que no se investigue. Pero será muy bueno que estos sectores
rindieran cuenta y dijeran de dónde sacan tanto dinero. Se ve el derroche
en los actos, se sacan canciones, pancartas lujosas, pantallas gigantes, tarimas
descomunales, artistas que sabemos que no cantan de gratis, avisos por prensa
y publicidad por televisión que te cuestan un ojo de la cara. ¿De
dónde dios, sale tanto dinero? Yo quiero diferenciar de la oposición
democrática de la que no lo es, pero este sector que está empeñado
en una salida violenta, ¿de dónde saca tanto dinero? ¿De
dónde obtiene tantos recursos para todas la actividades que desarrollan
cada día? Eso cuesta mucho.