Henrique Salas Römer es otro que empieza a recolectar firmas para solicitar
el referéndum revocatorio. Los efebos de Primero Justicia hacen otro tanto. De
esa forma, reconociéndolo con los hechos y negándolo con la palabra, los capos
de la oposición admiten que son chimbas las recabadas el 2 de febrero. Le dan la
razón a Chávez y a todos aquellos que llamaron embusteros a los de Súmate y a
los dirigentes políticos que afirmaron que habían recaudado quién sabe cuántos
millones de rúbricas. En definitiva, que jamás veremos publicadas las planillas
chimbas y hasta sería normal que esa gentuza le pegue candela a sus depósitos
para decir que fue el chavismo quien impidió mostrar “oportunamente” esos
papeles.
Es sorprendente el silencio de la CTV ante hechos gravísimos. Los
sindicaleros no abren la boca para condenar el asesinato de Jorge Nieves en
Apure ni de ninguno de los casi setenta dirigentes sindicales del campo a manos
de sicarios contratados “presuntamente” por sujetos como José Luis Vetencourt,
Genaro Méndez Contreras u Omar Contreras Barboza. Contrasta ese silencio
cómplice ante esos asesinatos políticos con la alharaca que arman ante la muerte
de Ricardo Numar Herrera el pasado primero de mayo en El Silencio, un hecho que
ya es evidente que carece de ribetes políticos.
Hablando de asesinos, en Fedenaga saben que tienen sus días contados como
grupo con pretensiones de representatividad. Los afiliados se le están escapando
en masa hacia el nuevo gremio de verdaderos productores agropecuarios, integrado
por gente trabajadora y decente, incapaces de contratar asesinos colombianos.
Por cierto que Vetencourt y otros como él amenazan con sus sicarios a los
ganaderos que se marchan a la nueva agrupación.
Ruth Capriles verdaderamente perdió hasta el último vestigio de la
decencia. Esta señora, que en el pasado hablaba de derechos humanos, ahora pide
en artículos de prensa una invasión estadounidense contra Venezuela. Sí, se
trata de la misma ciudadana que el 11 de abril de 2002 incitaba a marchar hacia
Miraflores y excitaba a asaltar la embajada cubana diciendo que de allí salían
maletines con armas. Una supuesta defensora de los derechos humanos
“presuntamente” implicada en el asesinato con francotiradores y exhortando a
matar diplomáticos...
El gobierno de Chávez le está dando un vuelco total al transporte masivo. En
la actualidad se están construyendo cuatro Metros (Maracaibo, Valencia, Los
Teques y Caracas), un sistema de trolebuses (Mérida), tren a los valles del Tuy,
y, encima, habrá también ferrocarril en Guarenas y Guatire. En vialidad, por
mencionar sólo obras de gran envergadura, avanza rápidamente la autopista de
Oriente, se repavimenta, en un trabajo de excepcional calidad, las autopistas de
Caracas, se construye un nuevo puente sobre el Orinoco y se repara el viaducto 1
de la autopista Caracas – La Guaira. Desde hace al menos 30 años no se veían
tantas obras públicas simultáneas.
El cinismo de los pargócratas de Chacao y Baruta es ilimitado. Tras varios
años de gestión con un brutal crecimiento del delito en sus municipios, Leopoldo
López y Capriles Raronsky de González aseguran que Lucas Rincón fracasó en
materia de seguridad, cuando tiene unas pocas semanas de gestión. Son verdaderos
demagogos, que aprendieron de Alfredo Peña de Otero eso de mentir y montar
sainetes con la seguridad ¿Se acuerdan de aquella ordenanza de convivencia
ciudadana que inventó Peñita y que acabaría con el hampa? ¿La estupidez aquella
de arrestar a quienes toman cerveza en la calle o escupen en el piso en una
ciudad con media docena de homicidios diarios? Porque eso es la oposición: pura
farsa, pura demagogia, puro hacer que hacen. Porque mientras los alcalditos esos
hacen política y roban a manos llenas, sus municipios se caen a pedazos. Porque
cada vez que llueve Las mercedes o las principales avenidas de Chacao se inundan
por culpa de los drenajes que los alcaldes no limpian. Eso sí, Leopoldito, por
ejemplo, venga a robar con pavimentaciones inexistentes o colocando ojos de gato
que no sólo son innecesarios, sino una molestia para el conductor y un atentado
contra los vehículos.
Hablando de mentiras en materia de seguridad, Alfredo Peña de Otero dice que
la Policía Metropolitana está inactiva porque el gobierno la desarmó. Es una
mentira ridícula, pues lo que le quitaron fueron las armas de guerra, inútiles
en la lucha contra el hampa pues son automáticas, disparan en ráfaga y son
incontrolables, por lo que no pueden usarse en medios urbanos sin amenazar
gravemente a los ciudadanos con balas perdidas. Pero los PM tienen sus
revólveres y escopetas, instrumentos adecuados para el patrullaje capitalino.
Por cierto, sorprende el curioso amor de Peñita hacia los PM. Debe ser por el
rolo...
Por seguir con el amor a la Policía Metropolitana. Resulta que poco más de
dos años atrás, Leopoldo López le exigió a Alfredo Peña de Otero que ese cuerpo
policial no pisara el Municipio Chacao, pues matraqueaban, asaltaban,
extorsionaban y quién sabe cuántas cosas más? Bueno, ahora el mismo pargócrata
pinta a los rolitos como ángeles salvadores y dechado de virtudes. Como se ve
que asesinan por encargo, actúan como sicarios de la oposición y hasta son
capaces de transformarse en francotiradores en caso de Golpe.
Cada vez está más claro que el asesinato de Numar Ricardo Herrera no tuvo el
menor componente político. La táctica de los medios es muy simple y se basa en
la estupidización del segmento sifrino de la opinión pública: al producirse el
incidente, forman una gigantesca alharaca, culpando al chavismo o al mismo
Chávez por el crimen. Durante varios días no informan sino que dan versiones
falsas y declaraciones de energúmenos que acusan a los bolivarianos. Cuando,
finalmente, no queda más remedio que decir parte de la verdad, lo hacen a media
voz, sin escándalo, más bien dejando dudas de que lo cierto podría ser la
información inicial. Así hicieron, por ejemplo, a partir de los crímenes en
Altamira el 6 de diciembre, donde durante semanas afirmaron que Joao de Gouveia
era parte de una conspiración manejada por el mismo Chávez. El narcotrafiante
Cisneros mostró en Venevisión un video falsificado, pobremente trabajado, donde
se veía a Gouveia con Freddy Bernal. Luego, cuando se comprobó por testimonio
del embajador portugués que al “filmarse” el video, el asesino estaba en
Portugal, Narcovisión ni se disculpó por el montaje ni habló más del asunto.
Otro tanto hicieron con los asesinatos de tres soldados y una muchacha, unos
homicidios que inicialmente pretendieron endosarle al chavismo y luego se
comprobó que los criminales eran los militares de Altamira, que además
torturaban en los sótanos de esa plaza. Todo se basa en un proceso simple:
escándalo inicial para sembrar la creencia irracional de que el chavismo es
violento, porque luego ese público idiotizado no es capaz de quitarse la
impresión inicial cuando comprueba que todo era falso.