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En los EE.UU.
La censura tiene permiso
Por: Jesus Ramirez Cuevas - Colectivo Opinión Libre
Fecha de publicación: 02/05/03
imprímelo mándaselo a
tus panas
En un hecho insolito en la televisión estadunidense, el actor y
director de cine, Tim Robbins, fue censurado abiertamente durante la
transmisión en directo del programa "Today Show", de la cadena NBC, para
conmemorar el 15 aniversario del ingreso de Bull Durham al Salón de la
Fama del Béisbol. El hecho ocurrió el 18 de abril pasado. Millones de
estadunidenses fueron testigos -en tiempo real- de cómo se ejerce, sin
disimulo, la censura en su país. Esto confirma el ambiente macartista
que hoy respiran los estadunidenses. Lo peor del caso es que Tim Robbins
y su esposa, la actriz Susan Sarandon, hablaban de la libertad de
expresión en Estados Unidos cuando la pantalla se oscureció abruptamente
sin ninguna explicación.

¿Cómo desenchufaron a Robbins?

La mañana del domingo pasado, el conductor de "Today Show", Matt Lauer,
presentó como invitados al matrimonio Robbins, que ha participado en
numerosas protestas públicas contra la invasión a Irak y la política del
gobierno de George Bush. Al comienzo de la entrevista, Lauer inquirió
mordazmente a Robbins si tenía planeado utilizar el evento para hacer
declaraciones políticas. El actor lo negó. Por algunos minutos la
conversación transcurrió sin problemas. El entrevistador hacía preguntas
razonables y el invitado respondía en tono mesurado.

Pero Tim Robbins hizo las mismas declaraciones que ha expresado desde el
inicio de la guerra: "El mensaje es que si se denuncia algo contra esta
administración (de Bush), usted puede y será castigado". Y más adelante,
agregó premonitoriamente: "Casi a diario estamos enviando al exterior el
mensaje de que no se tiene el derecho de protestar contra este
presidente". Más adelante, el actor también habló de un caso de censura
por críticas al gobierno de Bush. La conversación parecía inaudita en
el ambiente actual de intolerancia patriótica que inunda los medios
estadunidenses. Los Robbins hablando de política seria en un show
dominical. Con ironía, Robbins comentó: "Nosotros estamos luchando ahora
por la libertad del pueblo iraquí, de modo que pueda expresarse
libremente, pero al mismo tiempo le estamos diciendo a nuestros propios
ciudadanos que tienen que callar".

Desconcertado, el conductor reaccionó con otra pregunta: "¿Cuando usted
ve fotografías de iraquíes bailando y celebrando cambia su forma de
pensar?" "No", respondió Robbins. "No me altera que ellos sientan esa
libertad, yo espero que tengamos la solución allí y pueda hacerse ese
trabajo".

En ese momento sucedió algo nunca antes visto en la historia de la
televisión estadunidense: Cuando Robbins apenas iba a la mitad de la
frase "Tenemos un historial terrible", la música de fondo subió,
dejándolo literalmente 'jugando fuera del escenario'.

Lauer estaba inquieto (quizá estaba recibiendo instrucciones por su
auricular). En ese momento dejó de oírse la voz de Robbins y la pantalla
se oscureció a media oración. Los productores de la NBC no disimularon
su enojo ni dejaron que el presentador despidiera a los Robbins,
simplemente interrumpieron la transmisión. Alguien había dado la orden
de desenchufar. La censura llegó cuando, irónicamente, se hablaba de la
libertad de expresión.

Epílogo

La censura y la manipulación informativa se han convertido en práctica
común en los medios estadunidenses, pero no se había llegado al extremo
del caso de Tim Robbins, que se hizo ante millones de televidentes.

La NBC ha enfrentado otros escándalos recientes por despedir o reprender
a comunicadores de su elenco por sus posturas críticas. Tales son los
casos del conocido entrevistador Phil Donahue, al que los dueños del
consorcio televisivo acusaron de "presentar invitados que están en
contra de la guerra, en contra de Bush y que son escépticos respecto de
los motivos de la administración". O el despido del corresponsal de
guerra, Peter Arnett, por conceder una entrevista a la televisión
iraquí, en la que hizo críticas a los planes bélicos y mencionó que
había "una creciente oposición al presidente Bush a causa de la guerra".
Arnett acusó a los medios y políticos de derecha de censurar a los
reporteros.

Curiosamente, la operación militar "Libertad para Irak" significó
mayores restricciones a las libertades en Estados Unidos. Esa es la
paradoja del "nuevo orden internacional" promovido por Bush: exportar
"la democracia" en el mundo mientras cancela las libertades de su propio
pueblo.

En todos estos casos, el mensaje es claro: Libertad sí, pero no para
disentir. "Estás conmigo o contra mí", es el axioma del Imperio del
nuevo siglo.
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Jesus Ramirez Cuevas - Colectivo Opinión Libre


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