Este artículo llega a Aporrea a través de
UNidad y Avance REvolucionario
medio de comunicación alternativo comunitario
de los colectivos de Ciudad Guayana /
Venezuela
unarevolucion@hotmail.com
He seguido detalladamente el desenvolvimiento de la propuesta del Referéndum
Revocatorio y seria bueno comenzar por recordar que originalmente este fue
rechazado por la oposición cuando impulsaban la idea de uno consultivo como
mecanismo democrático para salir del Presidente Chávez. En ese entonces el
sector oficialista argumentaba la inviabilidad del consultivo por no adecuarse
al espíritu constitucional que lo justifica, es decir que este tipo de consulta
solo es aplicable a materias de interés nacional sobre temas muy específicos
como lo contempla el Artículo 71 de la Constitución de la Republica Bolivariana.
No voy a entrar en explicaciones jurídicas que de paso no domino como
especialista, en todo caso me remito y convido a releer la sentencia que sobre
el particular dejo asentada la decisión del Tribunal Supremo.
Yo voy a hurgar sobre las motivaciones políticas que esta iniciativa trajo
posteriormente y que originaron la contrapropuesta, por darle algún término, que
el oficialismo hizo al sugerir que lo conducente en todo caso era un
Revocatorio. Todo esto lo comento porque insisto, la iniciativa del Referéndum
Revocatorio no fue de la oposición.
Ante el fracaso del paro golpista-petrolero y la recolección fraudulenta de
las firmas del tristemente celebre “Firmazo” en la calle aunado a la derrota
legal en el Tribunal Supremo cuando se le dio interpretación al recurso
interpuesto por la camarilla abogadil de la oposición, a esta no le quedo otra
alternativa que buscarle la vuelta al asunto en la también tristemente celebre
“mesa de negociación y acuerdos” o de “diálogos de sordos”. Y es aquí donde
comienza la maniobra para empezar la oposición a asumir como propio el
Revocatorio ya que este es un mecanismo valido constitucionalmente, ¡tremendo
descubrimiento mi pueblo! que les parece, los muchachotes de la coordinadora
democrática en medio de sus peos existenciales ahora si tienen el misil
para joder a Chávez; y se lanzaron por la calle del medio con los “medios de
comunicación” hermanados en una nueva campaña.
Pasando los días como en Macondo se anuncia un preacuerdo por parte de los
voceros opositores (en la susodicha mesa) que tendría que desembocar en la firma
de un acuerdo final para fijar de una vez fecha y condiciones. Preacuerdo este,
al cual el oficialismo hizo objeciones puntuales a última hora, por lo que el
fulano acuerdo cayó en un limbo. Objeciones que de paso comparto por mero
sentido común, ya que si la Constitución es clara en la manera como se debe
implementar este tipo de consultas, muchos de los puntos a acordar están demás o
son simplemente una perogrullada .
El asunto de fondo a mi entender mas que técnico es un problema
político para la oposición, primero porque ellos fueron arrastrados a esta
propuesta en contra de sus intenciones originales, salir de Chávez como sea,
(con golpe, paro petrolero, “firmazos y demandazos”) y no lo han conseguido,
segundo, ir a un Revocatorio significa ajustarse objetivamente a las condiciones
que implica este mecanismo; recoger firmas de verdad verdad, organizarse para un
proceso que exige argumentos convocatorios convincentes, los cuales no
tienen ni siquiera para sus seguidores y segundones y lo mas temible, tener que
aceptar los resultados democráticamente si le son adversos, cosa que en su forma
de pensar y vivir no han internalizado, para morir políticamente en su
intento con una propuesta a la cual se negaron tercamente por provenir
originalmente del oficialismo y que luego tuvieron que aceptar a
regañadientes.
Por lo antes comentado quiero resaltar algunas cosas:
Los únicos interesados y desesperados de salir de Chávez son ellos, ese
minoritario sector de la población , porque la mayoría , oigase bien la mayoría
del pueblo quiere a Chávez con sus defectos y virtudes, sino el 13 de Abril de
2002 se hubiera quedado en sus casas viendo los toros desde la barrera, con el
golpe petrolero de dos meses y sus nefastas secuelas habría producido una
revuelta popular y un pronunciamiento de nuestra FF.AA, y que yo sepa eso no
ocurrió, o es mentira que la unidad cívico-militar del pueblo se opuso
solidamente a la conspiración. Hoy conducimos por ejemplo nuestros vehículos
particulares y de transporte colectivo con gasolina producida por una
PDVSA renacionalizada no con agua mineral ni coca-cola. Ellos saben que
con Referéndum de cualquie r tipo o consulta popular no ganan ni con trampa, por
eso ellos son los verdaderos interesados en que al pueblo no se le consulte
nada, sencillamente porque no tienen pueblo carajo, oigase bien NO TIENEN
PUEBLO, sino pendejos desesperados, antidemocráticos y resentidos, resentidos y
egoístas.
Entonces se preguntaran cómo enfrentarlos. Yo les digo: no enfrentándolos
como diría Lao Tse en el Tao Te Ching, o en buen criollo como se expresan en mi
pueblo: dejándolos que se jodan sudando por las calles recogiendo firmas a ver
si las que consiguen en la “republiquita del este” y una que otra “placita
Altamira” de algunas regiones del país van a ser suficientes para convocar la
consulta a tiempo, dejémoslos que se desangren económicamente en balurdas
campañas en los medios comunicación que no convencen ya a nadie, que gasten los
dólares que les quedan y guardan celosamente esperando a que CADIVI se los
reponga baratos, dejémosle a ver si pueden, y si en caso de lograrlo se convoca
el Revocatorio vamos a esperarlos para darle una paliza electoralmente hablando
y que se vayan al carajo si nos les gusta vivir en este país gobernado por
Chávez, en ese ca so si estaría de acuerdo que se les otorgasen algunos dólares
si les faltan para comprar los pasajes.
Por eso creo que caer en la trampa de un Contra-revocatorio o cualquier otro
mecanismo para adversarlos seria darles excusas para que luego salgan diciendo
que “no nos dejaron reunir las firmas”, “que los círculos bolivarianos van a
sabotear las mesas”, “que Chávez les tiene miedo”, “que el pueblo los quiere
pero los chavistas impiden ese amor” y así un sin fin de vainas publicitarias
que ya me las imagino con musiquita y todo.
Yo confío en el aprendizaje que ha ido adquiriendo mi pueblo en estos
difíciles años del Proceso, en medio de ingratitudes y deslealtades de propios y
extraños, porque aquí no se pueden salvar los “revolucionarios” de palabra, a
esos también los esperamos en la bajadita como lo dicen la mujer y el hombre
sencillo de a pie del pueblo, pero de momento la tarea es derrotar a los
“pretenciosos opositores”, a los otros, los blandengues que se montaron en la
ola de Chávez los sacaremos también democráticamente en su momento.
Chávez tiene fuerza propia, es un sentimiento popular, doy por descontado su
triunfo a manos del pueblo a pesar de los “sesudos análisis políticos” de la
oposición.
Lo que nos queda por delante a todos, los que tienen responsabilidades de
conducción en la dirección revolucionaria y los que honestamente mantenemos una
actitud vigilante con nuestras criticas , es la noble tarea de educar al pueblo
política e ideológicamente para que eleve cada día más su nivel de conciencia,
para que siga aprendiendo a defender sus derechos conquistados, para que
entienda que la pobreza material y espiritual es mas un estado de ausencia de
solidaridad que la lucha por mezquinos privilegios y prebendas. Tarea, entre
muchos otros objetivos a alcanzar en el corto y largo plazo.
Perder el tiempo en hacerles el jueguito a los traidores a la patria, a los
egoístas, narcisos de sus propias mentiras, victimas incautas de los medios de
“incomunicación” social es caer en terreno infértil. Eso si y aquí no hago
concesión alguna, sin con un Referendo revocatorio perdido no terminan de
aceptar que son la minoría y que por lo tanto tendrán que esperar paciente y
democráticamente otro momento, si este algún día les llega, para demostrar que
son capaces de convencer al pueblo que la Revolución Bolivariana no era el
camino, tendremos definitivamente entonces que ejercer la Fuerza de la Voluntad
Revolucionaria como corresponde a una revolución que se respete a si misma.
Oigase bien, no quiero que duden sobre lo que estoy diciendo, la fuerza, es
decir, el Poder Popular de la Revolución. Así de simple compatriotas, quienes
estén de acuerdo conmigo en esto prepárense por si acaso.
humbertogomez2003@hotmail.com
Ciudad Guayana
25/04/03.