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CARACAS 07/01/2003.
Carta de respuesta a los Obispos Venezolanos, con respecto a su posición política y a la postura tomada contra los sacerdotes y religiosos que apoyan a los sectores populares y a la defensa de la constitución:
Estimados amigos y hermanos en Cristo:
Quisiera comunicar ciertas reflexiones sobre las cosas que suceden en Venezuela.
Yo tuve la oportunidad de ser misionero seglar en las zonas indígenas, y de estudiar en un seminario, poco tiempo, pero tuve la dicha de conocer las diferentes experiencias de vida dentro de la iglesia Católica, y por supuesto, en el transcurso de estas experiencias trabajar y conocer mucha gente dentro de esta. En esa época había un grupo muy entusiasta con las ideas de la Teología Latinoamericana o de la Liberación, en él cual yo me encontraba, y había otro grupo en contra de las posturas de ésta, mayormente compuesto por diocesanos y gente del Opus Dei. Pero nunca se habían radicalizado las posturas como en esta época. Antes había discusiones y posiciones entre nosotros pero eran internas, dentro del seno de la iglesia. De hecho, muchos de nosotros salimos de los seminarios por las posiciones de los formadores, los generales de las ordenes y obispos. Creíamos que hacíamos más por el pueblo de Dios como seglares que como religiosos, pero es muy duro dejar la vocación aun lado, aunque puedo decir en lo personal, que ha sido maravilloso el trabajo que se ha realizado por fuera y, aunque no soy religioso consagrado, si lo soy en amor y obras a los demás.
Hace poco un amigo me comento sobre una carta enviada a esta lista para los obispos de Venezuela, la cual no tuve oportunidad de leer, ya que aún no estaba inscrito en la misma, pero me dijo que a algunas personas les pareció un poco dura y que el administrador de Tambo llamó a la moderación sobre la misma. No puedo opinar ya que no la leí, pero puedo decirles que los obispos Venezolanos, en su mayoría, al parecer están sordos y ciegos ante la realidad del pueblo Venezolano, pero no mudos, ya que han tomado posturas políticas, favorables a un sector minoritario de la población, que creo no les corresponde tomar porque son religiosos y por lo tanto deben estar a favor del pueblo de Dios, y no de una minoría.
Creo que al haber tomado una postura de apoyo, a favor de la derecha en los días que antecedieron al golpe de estado del 11 de Abril del 2002, y al tomar un papel activo y protagónico, al reconocer y firmar el acta de gobierno de los golpistas, que estuvieron representados por Carmona “el breve”, apoyaron todo lo que sucedió en esos días: torturas, allanamientos ilegales, anulación de la constitución, los poderes y pare de contar.
Pero también, la jerarquía eclesial venezolana, atacó verbalmente a religiosos y sacerdotes, que están cerca de los sectores populares y que tenían y siguen teniendo un papel preponderante tanto en la ayuda de estos sectores , como en la toma de conciencia de lo que debe ser la defensa de la Constitución Nacional y una postura muy firme sobre los derechos humanos.
Ahora bien, sería interesante recordar, cuáles han sido las obras que han ayudado a realizar estos sacerdotes y religiosos que la jerarquía tanto critica. Gracias a ellos y a algunos que les precedieron, nacen en Venezuela las organizaciones de derechos humanos. Esta historia se remonta a 1989 con el Caracazo, después de los asesinatos en masa, la desaparición forzosa de numerosos compatriotas y la violación continua de los derechos humanos, en los barrios de Caracas en el nefasto gobierno de Carlos Andrés Pérez Rodríguez.
Recordemos que cuando este señor toma las medidas económicas conocidas como el “paquetazo” (de Miguel Rodríguez), el pueblo de Caracas sale a la calle a protestar, y es reprimido por él ejercito y la guardia nacional. Esto trajo miles de muertos y desaparecidos. Los venezolanos vivimos el estado de sitio y la eliminación de las garantías constitucionales, entre otras cosas. Cuando pasaron estos terribles días solo se escucho la voz de la base de la iglesia, unida a los sectores populares, pidiendo justicia. El movimiento más fuerte comenzó en Catia (sector popular del oeste de Caracas). Un sector popular apoyado por los hermanos de Mariknol, empieza a buscar a los desaparecidos del sector y a solicitar justicia para las víctimas. El movimiento se fortalece y se forma una matriz de opinión favorable, que obliga a pronunciamientos públicos del Cardenal Alí Lebrum. Este hace llamados a la paz, la tranquilidad y la conciencia, pero ya estaba iniciado el movimiento popular organizado. Por primera vez junto con el apoyo de un amplio sector de la base de la iglesia.
Estos sectores, a raíz de los trabajos de denuncia, recolección de información y el ir y venir de los tribunales exigiendo justicia, se vieron enfrentados a las mafias judiciales (que hay que reconocer con tristeza que aún continúan en el país). Esto los llevó a organizarse formando comités y ONG’s como COFAVIC y Red de Apoyo, entre otras organizaciones de defensa de los derechos humanos.
Recuerdo que había tantos problemas en las barriadas que en esa época empezamos a trabajar en la creación de las comunidades eclesiales de base, círculos bíblicos, catequesis para adultos, foros de derechos humanos, etc. Muchas de estas comunidades están aún en funcionamiento y en estos días han crecido y se han fortalecido.
Lo cierto es que muchos de estos sacerdotes y religiosos, también influyeron en dos o más de los artículos de nuestra constitución. Tengo seguridad de dos de ellos, que elevaron y dieron rango constitucional a los derechos humanos, y el principio de doble nacionalidad. Entonces uno se pone a pensar el porque los obispos les critican. ¿ Que intereses defienden estos señores?. ¿Cómo es posible que se crean garantes de la moral de un pueblo, cuando se ha demostrado que en su mayoría no poseen moral alguna?.
La ceguera que tienen nuestros jerarcas es tan grande que cierran los ojos a lo que pasa. Parece que no ven que hay un pueblo que despertó, que defienden su derecho, que por primera vez conoce la constitución de su país y la ejerce, que se siente ciudadano, que se organiza en asambleas populares, círculos bolivarianos, redes sociales, etc.
Cabe recordar que todas estas agrupaciones, que han sido atacadas y satanizadas por los medios de comunicación privados del país, tanto impreso como audiovisuales, tales como: Glovovisión, RCTV, Venevisión, Televen, El Nacional, El Universal, entre otros. Estas agrupaciones sencillamente responden a nuestra constitución, que dice que “el pueblo debe organizarse en asambleas”, y que las decisiones tomadas por las comunidades en asamblea popular serán vinculantes dentro de sus sectores y de las políticas locales. La satanización de las mismas viene por el temor de los oligarcas a que el pueblo se organice, y sea así, protagonista de sus realidades, ya que esto elimina la democracia representativa ( que nunca existió en realidad )que dominó el país durante los últimos cuarenta años. Ahora el pueblo tiene el derecho de ser el verdadero protagonista de la realidad del país, dentro de una democracia realmente participativa e incluyente. Este es el miedo más grande que tienen: el pueblo se dio cuenta de que tiene el derecho a ser oído y de participar en las decisiones fundamentales de la nación, y es por eso que se les ataca con tanta vehemencia y saña, por parte de los sectores fascistas y oligarcas del país. (ver artículo 70, de la Constitución Bolivariana De La República De Venezuela).
Es que no se dan cuenta, de que no es solo un pequeño sector de la iglesia, el que esta trabajando y apoyando el pueblo organizado. Somos muy numerosos los que estamos trabajando abiertamente con este pueblo que, aunque no les guste a los obispos, son también el pueblo de Dios.
Me pregunto hermanos obispos: ¿Con cuál cara ustedes piensan seguir hablando y tomando las actitudes que hasta ahora han mantenido?. Hablan de los círculos violentos y de los sectores marginales con desprecio, tal vez porque estén formados por los sectores populares, pero si no recuerdo mal la opción de vida de Jesús, ¿no fue acaso hacia los pobres, delincuentes, enfermos y marginados? ¿O es que acaso hay un Dios para los pobres y otro para los ricos? ¿Dónde quedan Puebla, Vaticano II, la Populorum Progressio?. ¿Dónde están las charlas de los seminarios sobre el pueblo de Dios y la opción de los pobres? ¿Por qué aún estamos en pañales con respecto a las iglesia Centro Americana y Brasileña?. Mientras los obispos de Brasil, Centro América y Argentina, trabajan para crear una matriz de opinión en contra de la deuda externa y la ilegalidad de la misma, y por los sectores populares de sus diócesis. ¿Por qué ustedes se dedican a fortalecer a la derecha y a la oligarquía criolla?. Más aún, el Papa, está en contra del neoliberalismo hasta el punto que lo llamó capitalismo salvaje, y ustedes no solo lo apoyan sino que se dan el gusto de apoyar un golpe de estado y de apoyar a personas que piden una intervención armada de una potencia extranjera en nuestro país, y hablan, para colmo, por toda la iglesia. Pues les aseguro que esta no es la posición de todos los católicos del país y que, ustedes, no hablan por todos nosotros ya que no nos representan a todos sino a una minoría. Si es cierto que la iglesia no es una democracia, también es cierto que hay libertad de conciencia.
¿Sabían ustedes que hoy en día hay jóvenes de nuestras parroquias que tienen una vida activa dentro de ellas y que son miembros de asambleas populares, redes sociales y hasta miembros de partidos de izquierda, que defienden su condición de católicos y de militantes del partido al que pertenecen?; Estos jóvenes resolvieron sus problemas filosóficos, porque entienden que el marxismo y el cristianismo pueden convivir juntos, e ir de la mano puesto que ambos buscan el bienestar social y espiritual de los individuos. Creo que cuando Marx se refería a la religión como al opio de los pueblos lo hizo pensando y refiriéndose a personas como ustedes, que dejan al pueblo de Dios de un lado y defienden sus intereses y los intereses de la oligarquía y de los partidos tradicionales que lo que han hecho es robar y corromper.
Para terminar quiero darles las gracias tanto a ustedes como a la oposición. Con el paro y su campaña mediática, con el apoyo descarado de la jerarquía eclesial a la oligarquía fascista, nos han dado un fuerte impulso para fortalecer la conciencia de los sectores populares, ahora con el apoyo de la Clase Media en Positivo, y con una gran toma de conciencia, sobre todos los factores que hoy en día se manejan en el país. Será imposible que nos sigan manipulando como hasta ahora lo han hecho.
Será muy interesante explicarle a mis sobrinos, que están en una escuela católica, y a los cuales les doy catecismo para la comunión, por qué la escuela no les da clases, y si lo hacen las de los vecinos. ¡Claro!, están en una escuela bolivariana, donde estarán mis sobrinos el próximo año.
Le pregunte a mis amigos del seminario que se quedaron dentro del seno de la iglesia qué opinaban de la posición de los obispos. Y su opinión es muy parecida a la mía. En esta conversación nos dimos cuenta de algo: la oposición piensa que Chávez es su peor problema. Son tan torpes que no se dan cuenta que lo que evita que se radicalice este proceso es justamente Chávez. De hecho creo que él, es el menor de sus problemas. El problema real para ellos es el pueblo que ya despertó y se organizó. Las dudas que pudieron haber existido dentro de la organización del movimiento popular, las elimino la oposición con el paro al intentar dejar a los niños sin clase, el problema de la gasolina, el gas y la comida, y ahí fue cuando perdieron. Lo peor es que con esto se cierra la posibilidad de cualquier acuerdo que no este a favor del pueblo ya que este defenderá sus derechos hasta el fin.
Hermanos finalizo diciendo, que es una lástima que nuestros obispos no estén del lado del pueblo y de la razón como lo estarían los de Brasil y Centro América. Sin embargo, aun están a tiempo de rectificar y de ponerse de nuestro lado. Tal vez si hacen un examen de conciencia se pongan de nuestro lado, como muchos de los sacerdotes y religiosos que nos acompañan en esta lucha o mejor aun, tal vez decidan mantenerse al margen y no tomar actitudes políticas a favor de ninguno de los dos bandos como institución. De todas maneras les recuerdo, señores obispos, que si en algún caso ustedes deciden tomar una posición a favor del pueblo, sea esta individual o institucional, y no apoyar a los golpistas, que lo que desean es privatizar e hipotecar nuestro país, como lo han hecho en la Argentina, privatizando todos los servicios públicos, vendiendo todo lo que podían y matando de hambre a un pueblo, no teman. Porque aunque lleguen a ganar sus amigos los fascistas, ustedes podrán solicitar asilo, mientras que nosotros estaremos en pie de lucha. La base de la iglesia y el movimiento popular, que es decir el pueblo mismo, defendiendo nuestro derecho a vivir en dignidad y según la constitución que votamos y queremos.
Les pido que tengan algo más de cordura y no mezclen la religión con la política. Recuerden sus funciones como representantes de nuestro Señor. Necesitamos una unión fraternal y espiritual, todos los venezolanos, y ustedes son los que están en la obligación de liderizarla. Ya basta de división. ¡Unámonos por el bien de todos!.
Les esperamos, necesitamos una verdadera dirigencia, en lo eclesial y espiritual.
R. MARRERO.
PAX ET BONUM, si logramos hacer que se viva el evangelio tendremos una sociedad verdaderamente incluyente y feliz. Solo Dios basta.
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