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El Tiro por la Culata
Un Año no es Nada
Por: Alvaro Agudelo
Fecha de publicación: 24/04/03
imprímelo mándaselo a
tus panas

Finalmente están presos -con privilegios, pero presos- los policías metropolitanos que el 11 de abril “presuntamente” asesinaron a dos personas y lesionaron a otras 35.

Se trata de un caso que va más allá de la justicia. Implica determinar quiénes fueron los asesinos el día del golpe.

Pero, además, en este asunto no hay muchas dudas. Erasmo Sánchez y Ruddy Alfonso Duque murieron como consecuencia de los “presuntos” disparos de estos funcionarios de la PM. No es como con los llamados “pistoleros de Llaguno”, donde una aberrante decisión de una juez adeca, tomada a petición de un fiscal adeco, culminó con el encarcelamiento durante 12 meses de cuatro ciudadanos acusados de homicidio, pero sin que jamás se dijera quién fue la víctima. Es un caso que formará parte de los anales judiciales y causa estupor en el mundo, que alguien pueda ser encarcelado por homicidio sin que exista el muerto.

Lo cierto es que de esos policías hay hasta fotos disparando desde La Ballena o parapetados en la esquina de Muñoz, hacia la parte alta del puente de Llaguno.

Las fotos las han visto millares o millones de personas. Incluso las han transmitido, seguramente por error, en un canal informativo de televisión.

Está claro que desde Puente Llaguno no dispararon contra pacíficos manifestantes de la oposición. Por el contrario, pacíficos manifestantes oficialistas repelieron el fuego que efectuaban francotiradores desde el Hotel Edén y los funcionarios de Alfredo Peña. Por algo los primeros muertos fueron chavistas. Por algo hasta en el video trucado ése que varios miles de veces pasan los canales comerciales, se ve que los pacíficos manifestantes chavistas están ocultos, protegiéndose de las balas de los PM y los francotiradores, mientras unos pocos responden al fuego de los asesinos, también protegiéndose desde la esquina o tumbados en el piso.

Los que afirman que desde Puente Llaguno se hicieron disparos fatales, jamás dicen quien salió muerto o herido.

Tampoco dicen porqué si disparaban contra manifestantes lo hacían en la típica posición defensiva de quien repele fuego enemigo. Claro, tampoco dan explicaciones de cosas claves, como porqué una asamblea de la PM exigió a Alfredo Peña que destituyera a Iván Simonovis por haber usado funcionarios de ese cuerpo como sicarios. Tampoco explican porqué en ese video repetido hasta la saciedad, nunca enfocan sino a los que efectúan disparos, pero no contra quién disparan.

En fin, que la justicia siempre tarda, pero a veces llega. A esos policías que asesinaron a mansalva, que emplearon para ello pistolas particulares y no sus revólveres de reglamento, van a pagarle la defensa y darle quién sabe cuántos privilegios, no sea que canten. Hay que tenerlos contentos para que no cuenten quién les ordenó asesinar a ciudadanos inermes. Pero al final la historia se sabrá.

La verdad, como la justicia, tiende a salir a flote.


Pare la oreja

EXISTE una pintoresca campaña para “demostrar” que el gobierno de Chávez apoya a la guerrilla colombiana.

Es comprensible que funcionarios colombianos realicen esas afirmaciones. Lo absurdo es que algunos venezolanos se les sumen por razones politiqueras. Resulta que hace muy pocos años, durante el segundo gobierno de Caldera, las Farc tenían embajador oficioso en Venezuela, que despachaba desde el Palacio Blanco y almorzaba a diario en el comedor de Miraflores. Se trata del comandante Ariel, quien aparecía frecuentemente en la prensa criolla, a veces con entrevistas a página completa.

MUY INTERESANTE la intervención de José Vicente Rangel en el congreso de Podemos. Hizo unas afirmaciones que reflejan el “valor” de los opositores: nadie, ni un alma, salió a defender la dictadura empresarial de Carmona. Todos se encerraron en su casa o pegaron la huida, pero no hubo siquiera una manifestación de dos docenas de personas apoyando la efímera tiranía que implantaron unos cuantos militares felones, con el apoyo de quienes hoy, desde la Coordinadora Democrática, hablan de libertad y democracia.
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Alvaro Agudelo


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