PERIODISTAS QUE APLAUDEN LA AUTOPROCLAMACIÓN DE CARMONA.
-Luego viene la autoproclamación de la patronal venezolana.
-Exacto, en el siglo XXI, como si fuera un Napoleón cualquiera. Un Golpe
demencial de barbaridades, en el que hasta le cobran a Bolívar su parte
sacándolo de Palacio. Yo vi a periodistas en "El Nacional"
aplaudiendo a Carmona, y yo viendo eso lo que sentí fue mucha tristeza,
porque ante todo se estaba pisoteando la esperanza de un pueblo, y cuando tú
veías los rostros de los que estaban en "El Nacional" aplaudiendo
fue como el regreso a una pesadilla.
-Perdón, repíteme: ¿Eran periodistas de "El Nacional"
los que aplaudían?
-Sí. Y yo me preguntaba: ¿Pero bueno, tendrá esta gente
conciencia de lo que está haciendo? ¿Sabrá que está
aplaudiendo a un señor que pisoteó a la Constitución, y
que la rompió en la cara de todos nosotros, que pisoteó la soberanía
popular? ¿Es que su odio a Chávez los ciega y los hace incapaces
de discernir sobre lo que esos señores están haciendo en Miraflores?
Verdaderamente lo que sentí fue mucha tristeza.
-¿Y sobre lo que simultáneamente se estaba dando en otros lugares
de la ciudad?
-Como el ataque, por ejemplo, a la embajada de Cuba. No porque se trate de
Cuba, que pudo haber sido contra cualquier embajada. Y era claro lo que perseguían:
Entrar por la fuerza a la embajada de Cuba para que desde dentro lo repelieran,
porque el gobierno no hizo nada para impedir esta barbaridad, como al igual
tampoco hizo nada el alcalde del Municipio Baruta. Esperaban que se les disparara
en defensa de ese pedazo de territorio que representan, y crear un incidente
internacional, hacer una masacre, qué sé yo.
-¿Y los responsables?
-Aquí hubo señora, de unos supuesto veedores de la "sociedad
civil" que dijo que de la Embajada de Cuba estaban sacando armas. Lo dijo
en los actos de PDVESA que se organizaron esos días, y hay que ver lo
que significó eso, porque a partir de ese mensaje comenzó a confeccionarse
la matriz de opinión contra la embajada de Cuba.
-¿La señora Ruth Capriles?
-Me remito a las pruebas. Yo le pregunto a estos sectores, qué tal si
se le hiciera algo medio parecido a la Embajada de EE. UU. donde uno ni siquiera
puede acercarse. Contra la embajada de Cuba tiraron piedras, lanzaron huevos,
destrozaron carros con una demencia desbocada, les cortaron la electricidad.
¿Qué no le hicieron a esta embajada?Y te insisto, la embajada
de Cuba como cualquier otra. Todo esto te daba una pequeñísima
y somera idea de lo que iban hacer estos señores desde el poder. A lo
que nos iban a someter, a una etapa vergonzosa de oscurantismo, y que hubiese
periodistas aplaudiendo eso. ¡Qué falta de conciencia!
-¿Y los dueños de los medios aplaudían?
-De ellos yo no puedo hablar porque no sé dónde estaban. Algunos
estaban en Miraflores participando en la juramentación de Carmona Estanga.
-¿Qué nos puedes referir de la participación de estos
poderosos señores en los actos de la fulana proclamación?
-Yo vi imágenes del 13 de abril en la que hay una señora muy
parecida a Marta Colomina, de espaldas y corriendo. Independientemente de lo
que diga Patricia Poleo, también la vi correr en esas imágenes.
Salieron huyendo. A mí no me consta que se hayan reunido los dueños
de los medios allí, pero hay reporteros internaciones que estaban cubriendo
la información, que dicen que sí. Recuerdo a uno de ellos, creo
que Dario Klein, corresponsal de CNN, que incluso escribió una reseña
de los hechos sostieniendo que en Miraflores estaban el dueño de Venevisión,
Gustavo Cisneros; el de Globovisión, Federico Alberto Ravel; el de "El
Nacional", Miguel Henríque Otero.
-¿De qué hablaron?
-No lo sé. Pero en el reporte de otros periodistas internacionales refieren
que el dueño de un medio se dirigió a Carmona diciéndole:
"Yo no te ofrezco la estabilidad del ejército, pero sí te
puedo ofrecer la lealtad de los medios de comunicación."
-¿Chica, volvemos otra vez a lo que plantea el escritor español
Carlos Fernández Liria de que medios privados y libertad de expresión
no son compatibles?
-En cambio "Radio Fe y Alegría" si abrió sus espacios
a todas las voces, a todos los reclamos. Javier Barrios, director de esta emisora,
cuenta que en ese día 13-A, lo llamaron periodistas y le dijeron que
había un pacto de censura y que esperaban que "Fe y Alegría"
lo respetara. Que "Radio Fe y Alegría" debía ser solidaria
con ese pacto de censura. Pero Javier, obviamente desconoció todas estas
presiones, y sencillamente garantizó el derecho a la información,
y en "Radio Fe y Alegría" se hicieron presentes los testimonios
más diversos, desde el Opus Dei hasta gente del bando chavista, y es
que ese es el papel de los medios: informar.
-¿Sentiste que te podía sobrevenir alguna situación peligrosa
por tu condición de periodistas independiente?
-Represión para los que intentasen oponerse a la dictadura del señor
Carmona.
-¿Pero tú seguiste haciendo tu trabajo?
-Sí, aunque muy desencantada.
-Tú no cubres política.
-No, yo me ocupo de Salud, de ciencia, educación, y en esos días
estaba haciendo un trabajo de adelanto sobre un Congreso de Cardiología,
algo así. Incluso hay algo que yo siempre discutía con mis colegas,
porque sólo parecían tener ojos y atención para las marchas
de Chuao, ¿pero bueno, y las concentraciones en Miraflores no cuentan?
Hay que darle cabida a todo, entonces vayamos a Miraflores a entrevistar a la
gente que está apoyando al Presidente, o busquemos información
sobre la huelga que fracasó, porque cuando nos mandaban a la calle a
ver, mira, aquella huelga era solo de palabras.
-En pocas palabras te desencantó la posición de "El Nacional".
-Sí, porque sólo se le dio cabida a un sector de la población.
Sólo se permitió a opinar al sector de oposición como si
ese sector fuera todo el país, como si en Venezuela no hubiese otros
seres que pensaran de otra manera, y eso me parece un abuso. Yo veía
a los periodistas que llegaban de la calle, y percibías cómo confundían
sus deseos personales con la realidad. Sostenía con fervor lo de la huelga
creyéndola ver como un éxito cuando a ojos vista estaba resultando
todo un fracaso. Tú veías ese franco interés de los medios
y de algunos periodistas en querer abultar algo que no había dado resultado.
Evidentemente ellos estaban inflando aquello para aumentar la temperatura de
lo que definitivamente se iba dar el 11 de abril.
-¿Cómo se siente un periodista cubriendo Salud en medio de una
guerra?
-A mí me gusta mucho eso, sabrás. Es una forma de servicio público.
No sé, yo siempre pienso en la gente que puede vivir un poco más,
y que pueda leer reportajes que de algún modo le ayuden a mejorar sus
condiciones físicas. No sé si puede resultar un poco ingenuo.
Sin embargo yo no quisiera en este momento estar en la fuente política,
porque son centros de mucha presión y tensión.
-¿Tú crees que pudieras cubrir política, y que te puedan
permitir estampar lo que tú realmente ves y recoges de la calle?
-No. No creo. Pero, José, mira los periódicos, a las pruebas
me remito. Hay un sector del país que no tiene cabida en los medios,
que está borrado, que no existe, que no tiene derecho a nada porque simplemente
es chavista o cree en la Constitución. No, mira, yo me sentiría
muy mal diciéndole a alguien: "Señor, yo no lo puedo ayudar
porque esa información no va a salir publicada." Qué tristeza.
-Sólo hay en los periódicos críticas al gobierno.
-Sí, pero además muchas de ellas críticas sin fundamento.
Son como panfletos, elaboraciones apresuradas sin argumentación ni respaldo
serio alguno.
-¿Cómo esa denuncia en "Tal Cual", con el título
de "Criminales y Cobardes", donde se alude a un "siniestro personaje"
(y teniendo toda la libertad de mundo para nombrarlo y no lo hacen), que ordenó
enviar efectivos de la Casa Militar a los canales privados?
-Hay malestar.
-¿Hay en estos momentos malestar en los periódicos?
-Sí. En las redacciones, y quizás no sea la mayoría, pero
hay personas muy sentidas y que se ven como acorraladas, por situaciones similares
a las que sufrió Andrés Izarra, por ejemplo, durante el Golpe,
director de El Observador, a quien le ordenaron: "Ningún rostro
chavista enpantalla", y él dijo, "me voy", y se fue; él
no es chavista. Y hay que tener en cuenta que Andrés Izarra tiene tremendas
diferencias con el Presidente y el proceso que éste lleva a cabo. Pero
renunció por ética, porque no podía convalidar una presión
de esa naturaleza.
-Son muy pocos los que atreven a tomar decisiones como lo hizo Andrés.
-Deben estar ocurriendo otros casos, y no es difícil darse cuenta; basta
ver los periódicos y ojearlos un poco para que se pueda exclamar: Aquí
evidentemente a la gente le pusieron un tapón en la boca y le ataron
las manos. Otro caso digno de mencionarse también es el del periodista
Pavel Mudarra quien renunció al periódico "2001"; Pavel
salió a trabajar el sábado: cubrió marchas, todo un verdadero
trabajo reporteril. Cuando él llegó a "2001", le dijeron:
"El periódico no va." La mayor sorpresa para él fue
enterarse luego que las razones por las cuales "2001" no iba a salir
era porque se alegaba que no había medidas de seguridad. Entonces el
propio Pavel Mudarra argumentaba: "Bueno, yo salí trabajé
y a mí no me agredió nadie. Yo hice mi trabajo." Es decir
que la información llegó a las redacciones pero los periódicos
no salieron. ¿Por qué no salieron el día domingo?
-¿Otro periodista que tú sepas que haya también protestado?
-Esta el caso de una periodista de Radio Rumbos, llamada Eleonora que también
la censuraron, y ella protestó. No sé si la botaron o no. Ha habido
varias denuncias, y si averiguamos nos vamos a encontrar más casos.
-De esos periódicos que no salieron el domingo 14 ya hablaremos. Pero,
ya mencionaste lo de la ética, ¿hay otras razones para que no
se den otros pronunciamientos como los de Andrés?
-Creo que se está dando la circunstancia de que la posición política
de los dueños de los medios, de rechazo al Presidente, coincide con la
de muchos colegas. Pero eso es muy peligroso, porque uno como periodista tiene
que defender el derecho a la información, por encima de pareces y simpatías
políticas. Pero sí, se está dando esa coincidencia de que
los dueños, que por razones económicas no quieren que Chávez
siga donde está, coincide con la de algunos periodistas que tampoco quieren
al Presidente. Es mi hipótesis. Y por esa carencia de ética ya
tratada, es muy fácil decir: "A fulano de tal yo no lo voy a entrevistar
porque es chavista o porque no me conviene entrevistar a un determinado personaje
porque nos pone a pensar." Y esa coincidencia, claro, es también
por nuestra falta de reflexión ética, porque si no, no habría
ejecutores de esa política.
-¿Cómo fue que prendió con tal virulencia y frenesí
ese odio hacia Chávez en un sector tan amplio de los periodistas, que
por otra parte los dueños de los dueños de los medios han sabido
magistralmente aprovechar?
-Yo creo que Chávez se enfrentó a los dueños medios; ha
sido él de los pocos dirigentes del mundo que se ha atrevido a decirle:
"Señores, lo que ustedes tienen allí es un tarantín
para imponer sus intereses." Y eso ofendió mucho.
-¿Pero a los propios periodistas?
-Si. Pero yo creo que ha habido en el manejo de esto por parte de Presidente,
un poco de torpeza.
-Aunque le he visto en repetidas oportunidades, aclarar que sus dardos no van
en modo alguno dirigidos contra los periodistas.
-Yo quiero pensar que lo que los molestó fueron las posiciones del Presidente,
por lo que se sintieron atacados, agredidos; y que lejos de que eso los llevara
a reflexionar, a hacer una autocrítica honesta y a revisar qué
estamos haciendo como profesionales, la reacción inmediata fue: "Tú
no tienes derecho a cuestionarme a mí." Y como que no se entiende
que el país entró en un proceso en el que muchos de los viejos
paradigmas entraron en revisión, y todo se cayó. Todo entró
en cuestionamiento, algo así como el Mayo Francés. Quizás
eso que debió haber servido (saquemos de momento al Presidente de esto)
para plantear un hermoso y esclarecedor debate sobre la función de los
medios, sobre su neutralidad y objetividad, sobre la verdad o las verdades,
sobre la ética y su compromiso con los valores esenciales de la sociedad,
todo eso digo, digno de estudiarse y cuya discusión aún está
por plantearse y asumirse, en lugar de verlo así, se tornó en
una especie de venganza. Entonces yo estoy utilizando un poder que nadie más
tiene para juzgar al Presidente, callarle la boca a los adeptos a él,
ensalzar a la oposición. Caramba, cómo definirlo. Es una posición
como de inmadurez. Debimos haber asumido una posición más madura,
decirle al Presidente: "- Por favor, vamos a tratarnos con respeto. Nosotros
lo respetamos a usted, y usted nos respeta a nosotros. ¿Cuáles
son las críticas? ¿Cuáles son las razones por las cuales
nosotros no estamos cumpliendo con nuestro deber? Vamos a revisarlas."
Porque una cosa es ser crítico, denunciar lo malo, la ineficiencia, señalar
los errores del gobierno, que sin duda ninguna debe ser función de los
medios, pero no hacerlo con inventos, calumnias, chismes, rumores, toda esa
cohorte de barbaridades que estamos viendo; asumir pues nuestro trabajo con
seriedad, pero otra cosa, que oyes, vale, es que mi fusil es lo que escribo,
y además actuandocon alevosía. No todo el mundo tiene las mismas
armas para responder. Cómo es posible que aquí se le pueda destruir
la reputación a alguien en un momentico. Aquí se juzga, se condenan
y se dictan sentencias a través de los medios de comunicación,
y ese no es el papel nuestro. Una crítica del Presidente que probablemente
no fue hecha en los mejores términos, generó un rechazo que lejos
de convertirse en un hecho esclarecedor para revisar sanamente nuestras funciones
y nuestro papel en la sociedad, terminó en lo que estamos viendo.
-Se hace inevitable mencionarte por los menos a dos de los personajes más
emblemáticos de "El Nacional": Fausto Masó y Luis García
Mora. ¿Qué tal?
-Ellos tienen todo el derecho a manifestar sus opiniones, y por defender ese
derecho tenemos una Constitución como la actual, y te lo repito: Lástima
que quienes ahora apelen a esa misma Constitución para exigir esos derechos
a la protesta y para expresar cuanto sienten contra el gobierno, no hubiesen
salido en absoluto a defenderla, el 11, 12 y 13 de abril, también para
darle cabida a aquellos a quienes les urgía decir algo sobre lo que en
momentos tan terribles estaba pasando. Pero yo quisiera que ese derecho del
que gozan Fausto y Luis en "El Nacional" se le diera a otras personas
también. ¿Por qué en un gran porcentaje sólo se
le da espacio de opinión a columnistas de oposición? ¿Por
qué no se le da espacio a otra gente, no necesariamente afecto a la política
del gobierno? En esto de los espacios de opinión hay problemas, e incluso
han sido denunciados por secretarios de redacciónde algunos medios de
comunicación. Ya la manipulación comienza por la ubicación
de las noticias; pero si bien los dueños de los dueños tienen
derecho a elegir a los columnistas que a ellos les simpatice...
-Un derecho bien cuestionable.
-Bueno, así es, ellos deben entender que tienen también un compromiso
con el país. Que Fausto y Luis sigan con sus columnas, pero que al público
también se le dé la posibilidad, la oportunidad, de conocer otras
posiciones y planteamientos. Tanto que protestan los dueños de los medios
sobre el supuesto autoritarismo del gobierno, y ellos son autoritarios, nos
están imponiendo una sola matriz de opinión.
-¿Y de Ibsen, que se va y vuelve como las golondrinas?
-Él publicó un artículo de opinión el 13 de abril
en el que calificaba a Chávez de asesino. A lo mejor estaba confundido
por toda la aviesa avalancha informativa de aquellos días.
-¿Él, confundido?
-Hay que darle el beneficio de la duda, en todo caso. Luego el otro artículo
es de despedida, donde dice que se hartó, que se quedó impactado
por la censura durante el Golpe, y regresó. Pareciera claro, qué
fue lo que lo hizo irse, pero no, qué lo impulsó a regresar. Obviamente
él tiene su publico y gente que lo lee.
-A mi parecer las razones por las que se fue, o dijo que se iba, ¿en
qué han cambiado?
-Tienes que entrevistarlo a él. En todo caso hay que defender todos
los espacios independientemente de lo que allí se diga. No lo digo por
él, si no por otros columnistas.