|
A cinco meses y medio de instalarse la mesa de conversaciones entre gobierno y oposición, que contó con la presencia del Secretario Genral de la OEA, doctor César Gaviria como facilitador y el apoyo del Centro Carter y el Programa de Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD), se espera para estos días, según los anuncios, la firma de un acuerdo cuyo punto principal es la celebración de un referendo revocatorio
Es conveniente recordar que para el 8 de noviembre del pasado año, fecha de instalación de dicha mesa, el gobierno señaló que si la aspiración de las fuerzas de oposición era el término del mandato del Presidente Chávez, la Constitución vigente proporcionaba la forma de hacerlo, cumpliendo unos requisitos previos: el referendo revocatorio. Asimismo, el gobierno aclaró que cualquier salida que se adoptase, debería necesariamente estar inscrita en el marco constitucional.
La oposición en cambio sostuvo que las condiciones del país “exigían” un cambio rápido, que no se podía esperar hasta agosto. Por esa razón, la Coordinadora Democrática impulsó una gran manifestación para el 10 de octubre bajo el lema de ¡Elecciones ya!. En esa oportunidad, las fuerzas opositoras al gobierno del Presidente Chávez anunciaron un paro y un “ultimátum” al gobierno para el 21 de octubre, continuando con una serie de actividades hasta desembocar en diciembre con el sabotaje petrolero.
Seis meses después el principal punto del anunciado acuerdo, es exactamente la propuesta llevada a la mesa de conversaciones por la comisión gubernamental: el referendo revocatorio.
Entonces, ¿qué objetivo tuvo paralizar las actividades productivas y realizar un sabotaje petrolero, cuyas pérdidas superiores a los diez mil millones de dólares dañaron gravemente la economía del país y exponer a la población al clima de zozobra e incertidumbre vivido los últimos meses?
Lo expuesto anteriormente lleva a una aguda interrogante, ¿busca efectivamente la autocalificada Coordinadora Democrática salidas democráticas como la realización de un referendo revocatorio?
Esa duda surge al examinar el camino recorrido por las fuerzas opositoras al Gobierno del Presidente Chávez, las cuales, al ser propuesto el referendo consultivo que permitiera la elección de una asamblea constituyente en 1999, adujeron que eso no era posible debido a que la Constitución de 1961 no contemplaba esa figura. Posteriormente esas mismas fuerzas llamaron a rechazar el texto constitucional, elaborado por los contituyentistas electos por el pueblo en diciembre de ese año, desarrollando entre un evento y otro diversas acciones con el objeto de entorpecer el normal desenvolvimiento de las actividades.
No se puede olvidar, por más que se lo intente, que el sector opositor al Gobierno adelantó hace justamente un año un golpe militar, interrumpiendo la legalidad vigente. Esa situación fue superada gracias a la decidida acción de la mayoría civil y militar del país que se volcó a las calles a exigir el debido respeto a la institucionalidad que se había dado el país hacía dos años en ejercicio de su poder soberano.
Con estos precedentes la gran mayoría de los venezolanos espera que en la oposición se separen los sectores democráticos de los golpistas para que se respeten los canales institucionales, las vías democráticas y la voluntad del pueblo. La experiencia de lo vivido recomienda a los verdaderamente demócratas velar por ello tanto dentro como fuera del espacio de la mesa de negociación, y sobre todo a las fuerzas que apoyan el proceso revolucionario estar alertas ante la amenaza fascista a la paz y la democracia.
Articulo leido aproximadamente 1108 veces
|