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Un intensa ola de cuestionamientos hacia los fusilamientos en Cuba ha comenzado, como amiga de Cuba, pero por sobre todo
como defensora de la independencia y autodeterminación de los pueblos es que siento necesidad de fijar mi posición al
respecto.
Primero es necesario analizar estos hechos dentro del contexto que estamos viviendo, se ha desatado una guerra a escala
mundial, una guerra que tiene tambien como objetivo a Cuba, y es deber de todos los que nos llamamos amigos de Cuba y
revolucionarios, estar dispuestos incluso a dar nuestra propia vida ante una posible agresión a la Isla, los verdaderos
amigos son los que no solo están en los momentos buenos, utópicos, de sueños y de estrellas, sino aquellos que están
cuando verdaderamente se los necesita. En cambio aquellos que hoy, en tiempos tan duros echan culpas a Cuba del presente
y del pasado, no fueron nunca amigos, solamente usaron a Cuba, porque ésta los llenó de esperanza, porque es fácil
depositar las esperanzas en un pueblo y un gobierno, lo difícil es sostener esa esperanza siendo protagonista, no
meramente un espectador pasivo que está cuando le conviene y cuando no se aleja. Para mantener los logros de esa
revolución el pueblo Cubano no fue un mero espectador.
Hermanos: para sostener esa revolución, el pueblo cubano ha puesto miles y miles de muertos.
Si la justicia Cubana ha tomado esa extrema decisión basada enteramente en las leyes que rigen en la Isla, porque
atención, que no se ha desaparecido a nadie, ni se ha ocultado información alguna, todo se hizo publico. Si la Justicia
Cubana ha tomado esta decisión es porque la gravedad de los hechos ameritaban estas condenas, nadie esta alegre con
matar a nadie, y mucho menos lo esta el estado cubano, que nos ha demostrado con creces su humanismo y sensibilidad,
pero el estado cubano tiene el deber de preservar la vida de sus once millones de hijos, tiene el deber de velar por la
seguridad de su patria, de no hacerlo estaría faltando a su responsabilidad.
En Cuba desaparecerá la pena de muerte, así como las cárceles, a eso aspira esa revolución y lo ha demostrado
ampliamente con los nuevos planes de trabajadores sociales, pero esto sucederá cuando puedan vivir en paz, cuando cese
la guerra que por 44 años ha resistido heroicamente el pueblo cubano. Cuestionar las decisiones que toma un estado
soberano, sin conocer el fondo de la cuestión, sin comprender el peligro que se avecina, sin entender la magnitud que
implica tener 4 secuestros aéreos y navales en tan solo un mes, secuestros que están siendo estimulados y planificados
desde Estados Unidos, dentro de un plan armado para invadirlos, es sumamente peligroso, es pedirle a Cuba que se desarme
en plena guerra. Es pedirle a Cuba que no se defienda, comprendo que con tantos muertos que hemos visto en estos
tiempos, ya nadie quiere ver una sola gota de sangre mas, pero el enemigo que tenemos por delante no es Jesucristo, es
Hitler y como tal no parará esta guerra solo por escuhar nuestras palabras, seguiremos haciendo marchas, boicoteando la
compra de sus productos, exigiendo el cese de las invasión, claro que sí!!! todo eso es valido e imprescindible, pero
les pregunto a todos: Cuando vengan por nuestros países ¿que haremos?, ¿saldremos a defender nuestras patrias con
carteles de alto a la guerra?, ¿o las defenderemos a capa y espada?.
Yo no soy guerrerista pero la situación actual me lleva a cuestionarme el futuro del mundo. Estamos viviendo una guerra
unilateral, no fuimos nosotros quienes la provocamos, pero solo nosotros podremos detenerla. Duele profundamente la
perdida de vidas, pero lamentablemente morirán millones de seres humanos más, veremos en el mundo entero niños
mutilados por las bombas si no se le pone un limite al imperio y a su emperador.
Cuba se plantó ante el imperio hace muchos años, y por eso es objetivo de guerra, imaginan ustedes a los pioneros que
con amor y felicidad agitan las banderas en las tribunas de ideas, mutilados por las bombas?
¿Imaginan la escuela latinoamericana de ciencias medicas de La Habana, donde se forman como médicos jóvenes humildes
del tercer mundo, bombardeada por mísiles?
¿En que trinchera nos ubicamos?
Todos los que piden por el fin de estas condenas deberían combatir hoy más que nunca al lado del pueblo cubano, para que
cuando finalmente obtengamos la victoria, ya no haga falta poner más muertos, ni de un lado ni del otro.
Muchas cosas he leído, que si Cuba nos traicionó, que si Cuba esta en ese camino yo sigo por el mío, cuanta soberbia,
cuanto individualismo, que falta de solidaridad, que omnipotencia, que egocentrismo, HERMANOS CUBA VA CON O SIN
NOSOTROS, Cuba debe respeto antes que a nadie a sus once millones de hijos, hijos que han puesto ya miles de muertos
durante estos 44 años de revolución, hijos que están dispuestos a dar la vida por defender a su patria.
Llamar disidencia a los asesinos es cuanto menos simplista y acomodaticio, ¿acaso no saben que los llamados
"disidentes", son mercenarios a sueldo del imperio?, son agentes que trabajan para provocar un conflicto que
"justifique" una invasión a Cuba, un genocidio como el que sufre hoy el pueblo de Irak.
Acaso no saben que los llamados disidentes trabajan para los comandos armados que se entrenan en la Florida preparados
para cuando ellos crean sea el "optimo momento de invadir a Cuba", para los terroristas que volaron un avión de Cubana
de Aviación en Barbados, para los que introdujeron el dengue hemorrágico que costó la vida a cientos de niños, para los
que bombardearon hoteles, sedes diplomáticas, secuestraron naves, regaron a la isla de plagas que destruyeron su
agricultura y ganadería, ¿acaso se los puede llamar "disidentes"? . Por favor esta gente es cómplice de asesinatos, es
cómplice de que se mueran niños en los brazos de los médicos porque con el bloqueo tal o cual droga no puede entrar en
Cuba, es cómplice de que se invadan países, y es cómplice de la guerra global, porque son gentes que avalan a Bush y su
política genocida, son gentes que marcharon en Miami con consignas como: “Irak now, Cuba next”.
Sin duda ninguno de nosotros quiere mas muertos, pero estamos en guerra y no fuimos nosotros quienes la provocamos, es
una guerra unilateral, emprendida por un nuevo Hilter, las opciones que nos quedan son dos:
Nos entregamos o combatimos.
Yo fijo mi postura, combatiré hasta el final, porque esto hará que salvemos millones de vidas, no solo de cubanos sino
de ciudadanos del mundo. Por el momento combato con la palabra, con las ideas, pero si estas no bastaran para parar esta
guerra, pues defenderé a esa Isla con mi vida si fuera necesaria.
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