Tal día como ayer, 11 de abril de 2002, la oligarquía, a espaldas del pueblo, tomaba por asalto las instituciones democráticas de Venezuela y secuestraba al presidente constitucional de la república Hugo Chávez Frías. Los gobiernos de Estados Unidos y España en representación de la burguesía transnacional, apoyaron esta sedición desde la sombra. No la condenaron públicamente, como tampoco lo hizo el Partido Socialista Obrero Español.
El gobierno de facto abolió de un plumazo una constitución aprobada por el pueblo, desmanteló la Asamblea Nacional y los poderes públicos. Hace exactamente un año, el gobierno dictatorial ejecutaba una cruenta represión policial contra el pueblo que salió a la calle a expresar su repudio y a defender su revolución bolivariana.
El 13 de abril del mismo año, más de cinco millones de personas tomaban las calles de las principales ciudades de Venezuela. Con su lucha lograron la liberación de Hugo Chávez, su regreso a la presidencia de la república y la restitución del orden constitucional. La democracia participativa y protagónica había superado con creces una de sus más duras pruebas: el pueblo demostró tener el poder y la revolución bolivariana siguió su marcha.
Desde hace tres semanas, los mismos que apoyaron el golpe de Estado contra Venezuela, Bush, Aznar y, además, Tony Blair, llevan a cabo el genocidio del pueblo de Iraq. Esta brutal forma de intervención imperialista es hecha a espaldas de una gran mayoría que en el mundo grita ¡No a la guerra! Iraq ya está ocupado militarmente a pesar de la resistencia heroica del pueblo iraquí. El sabotaje contra la revolución bolivariana no ha cesado. Todo forma parte de una gran ofensiva imperialista que pretende tomar control sobre las mayores fuentes energéticas del mundo y subyugar definitivamente sus pueblos, aunque esto signifique muerte, destrucción y violación flagrante de las soberanías.
Los criminales de guerra y sus lacayos han demostrado no estar dispuestos a ceder. No representan el poder popular y lo han sustituido con fuerzas represivas, armas de aniquilación física y de manipulación de conciencias. La guerra no ha cesado, apenas comienza, porque es una necesidad vital del capitalismo. ¿Quién será el próximo? ¿Siria? ¿Corea del Norte? ¿Venezuela? ¿Colombia? ¿Euskadi?
¡Fuera las fuerzas de ocupación de Iraq!
¡Viva la resistencia del pueblo iraquí!
¡Viva la resistencia de los pueblos del mundo contra el imperialismo!
¡Viva la revolución bolivariana!
Articulo leido aproximadamente 1008 veces
|