El sábado 15 de febrero fue una de las jornadas más importantes que se recuerde en la historia en contra las pretensiones del Imperialismo Mundial, encabezadas por los gobiernos de Estados Unidos, Inglaterra y España, de desarrollar una guerra con aspiraciones colonialistas y de expoliación contra el Medio Oriente, enfilando su poderío armamentista contra el pueblo de Iraq, uno de los países con las mayores reservas de petróleo a nivel planetario.
Las protestas se desarrollaron en más de 350 ciudades a nivel mundial, con características especiales en los Estados Unidos, donde a pesar de ser un día de invierno y muy frío en Nueva York, y existir una orden judicial (orden judicial federal) de prohibición de la marcha, se congregaron más de medio millón de personas. Igualmente marchas contra la guerra se realizaron en San Francisco, Philadelphia, Chicago, Seattle, San Diego, Sacramento, Miami, Detroit y Milwaukee (New York Times, 15/02/03).
En Europa al igual que en Asia las protestas fueron de gran envergadura, superando en número a las realizadas contra la Guerra de Vietnam en los años sesenta.
La marcha de Londres marcó el mayor record de personas en toda la historia de la Gran Bretaña, con más de 750.000, según la Policía Metropolitana, aunque según The Guardian (15/02/03) pudieron ser 1.500.000 personas.
Según el diario El Mundo de España, en Londres, “Al grito de ¡no a la guerra!, alrededor de un millón de personas se concentraron en la que ya es la mayor protesta pacifista en la historia de esta ciudad y la manifestación más masiva desde el fin de la II Guerra Mundial.
En la marcha de Londres vale la pena citar a Bianca Jagger quien expreso que “cómo el primer Ministro Británico y Bush pueden estar en contra de millones de personas”.
En Dublín, la capital de Irlanda, según la policía 100.00 personas tomaron parte de las marchas de protesta contra la guerra, es decir uno de cada diez habitantes (Bloomberg 15/02/03).
Igualmente en Roma y Berlín las protestas reunieron cerca de un millón de personas en cada una de estas dos ciudades. En el caso de Berlín se cree que la mayor concentración pacifista que se recuerda en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial y sólo comparable a las manifestaciones contra el rearme de la OTAN a principios de los ochenta (El Mundo, Madrid 15/02/03). En Roma se cree que la concentración alcanzó 1.500.000 personas.
Una protesta que es importante mencionar fue la ocurrida en España, donde tres millones de españoles salieron ayer a la calle para decir no a la guerra en una histórica jornada de movilizaciones (El País 15/02/03). Participaron políticos, alcaldes, diputados y hasta intelectuales y artistas como Pedro Almodóvar, tal como lo hicieron sábado por la calles de Hollywood, Martin Sheen y Angelica Huston al frente de una manifestación de 25.000 personas, bajo el lema “No a la guerra contra Iraq”.
De la jornada de protesta en Madrid citaré algunos pasajes del “MANIFIESTO UNITARIO DE LA MANIFESTACIÓN DE MADRID: Paremos la guerra contra Iraq” leído durante las movilizaciones y avalado por ciento de organizaciones: “Las acusaciones lanzadas por EEUU y el Reino Unido sobre la reanudación de los programas de armas de destrucción masiva por parte de Iraq han resultado ser falsas, meras excusas para justificar una nueva guerra en Oriente Medio.”…”La amenaza de esta nueva guerra y la desinformación ocultan que Iraq es hoy un país hundido en la miseria pese a su riqueza y la capacitación de su población, devastado por más de una década de sanciones económicas y agresiones militares continuadas: según datos de NNUU (Naciones Unidas), en estos 12 años más de un millón de personas -de ellas, 800.000 menores de 5 años- han muerto a causa del embargo. También según las propias NNUU, además de las víctimas directas del conflicto, una nueva guerra contra Iraq supondrá una catástrofe humanitaria, con millones de personas afectadas por hambrunas y epidemias, y más de dos millones de refugiados”… “Tras esta guerra no hay imperativo moral alguno: será una guerra desencadenada por meros intereses políticos y económicos, una nueva guerra por el petróleo. Los planes estadounidenses para el futuro de la región tras la intervención contra Iraq, recientemente hechos públicos por el secretario de Estado Colin Powell, no dejan lugar a dudas: controlar el suministro petrolífero del mundo industrializado e imponer la inserción económica de Israel en Oriente Medio y, con ésta, la del conjunto de la región -de sus poblaciones y recursos- en una economía mundializada”•…. “Si el objetivo declarado de esta nueva guerra contra Iraq es proceder al cambio de su régimen político, la guerra dará paso a una más ambiciosa remodelación geopolítica del conjunto de Oriente Medio, incluyendo probablemente el definitivo asalto israelí contra Gaza y Cisjordania y el aplastamiento militar de la Intifada, el desmantelamiento de las instituciones de la Autoridad Palestina y quizás un nuevo éxodo de su población” … “Esta es una guerra inmoral e ilegítima que ninguna resolución de Naciones Unidas podrá legitimar: desde hace tiempo, EEUU impone con amenazas o promesas el voto de los miembros del Consejo de Seguridad, incluido el de aquellos países con derecho de veto. La oposición internacional a la guerra es cada vez mayor dentro y fuera de EEUU: si lo ve necesario para acallar a la opinión pública mundial, la Administración Bush puede pretender en las próximas semanas imponer la aprobación por el Consejo de Seguridad de una nueva resolución que autorice la intervención contra Iraq”. (Este manifiesto fue leído por Pedro Almodóvar, Leonor Watling y Fernando Fernán Gómez en Madrid).
Mientras, en Toronto, la ciudad más grande de Canadá, marcharon 10.000 personas por el centro de la ciudad, con temperaturas sumamente frías de -24 ºC, llevando carteles que decían “Lancen a Bush, no a las Bombas”, “Detenga la Enfermedad del Vaquero loco”, “Viva Francia, Denle una Oportunidad a la Paz”.
En Caracas un número menor de personas (5.000 personas según www.aporrea.org) marcharon desde la Plaza Morelos y llegaron al Hotel Meliá Caracas, en donde están instalados los enviados del Centro Carter, la OEA y el “grupo de amigos”, y se desarrolla la Mesa de Negociación. Por supuesto que bajo el sol tropical con temperaturas de 28 ºC las consignas eran similares: “Bush Ladrón, no Queremos Guerra, si Quieres Petróleo Buscarlo en tu Tierra”, “No Sangre por Petróleo”, “Iraq Aguanta, que el Mundo se Levanta”, “Y no... Y no... Y no me da la gana... de ser una Colonia, Norteamericana”. Esta marcha, a pesar que no fue una concentración multitudinaria, representa un hito en el desarrollo de la movilización en Caracas. Pues su organización, composición y desarrollo viene a marcar un elemento importante en el análisis político actual. La marcha fue convocada por organizaciones de base de barrios, coordinadoras populares y estudiantiles, además de algunos grupos políticos de izquierda y la participación de las comunidades árabes en Venezuela, adicionalmente se incorporaron numerosas personas espontáneamente.
Algunos puntos que deben estar claros de esta movilización (Caracas): 1) La marcha no contó con la ayuda del gobierno nacional y municipal de Caracas, y otros gobiernos regionales del país, como ha ocurrido en marchas anteriores. 2) Los partidos que están en el gobierno como el MVR, Patria para Todos y Podemos no convocaron a la marcha, ni ayudaron a organizarla. 3) En la marcha participaron espontáneamente organizaciones conocidas como “chavistas”, tal como círculos bolivarianos, organizaciones populares y sólo se contó con la presencia de un sólo diputado del MVR, Darío Vivas. No participó ningún miembro del gabinete u otra institución gubernamental. 4) La marcha siempre estuvo “acompañada” por la DISIP (Órgano de inteligencia del gobierno) y la protección de la Policía Municipal de Libertador, lo que confirma el conocimiento del Alto Gobierno de realización y pormenores de la marcha.
En el marco mundial de las marchas que se realizaron este fin de semana contra la guerra en Iraq, el gobierno, los partidos, dirigentes y miembros de la Asamblea Nacional han mostrado un completo mutismo sobre la guerra de Iraq. No ha habido planteamiento en la Asamblea Nacional, ni mucho menos de cancillería o el propio presidente. Sólo vale la pena mencionar las declaraciones dadas por el diputado del MVR Darío Vivas, que más parecen ser un saludo a la bandera: “Como dijo el presidente Chávez, no habrá ni una gota de petróleo para fines bélicos” (El Nacional, Caracas 16/02/03).
Por otro lado la marcha de Caracas tiene un a enseñanza muy importante, que da pie a la organización de actividades por la defensa internacional de los pueblos y que sirve como eje de rumbo respecto a una política independiente del gobierno por parte de las organizaciones populares, estudiantiles y movimientos que se han generado a partir de la efervescencia revolucionaria en Venezuela. En este orden de ideas se quiere enumerar las siguientes: 1) La convocatoria, organización se produjo por coordinación de los grupos que prepararon la marcha. A pesar de no contar con medios propagandísticos fuertes que mueve el gobierno, logró aglutinar importantes grupos que en estos momentos representan la vanguardia del movimiento en Caracas. 2) Los gastos de la movilización fueron sufragados por los grupos organizadores y se desarrolló una campaña para recoger fondos durante la movilización. 3) Las consignas tuvieron otro matiz, aparecieron algunas que representan políticas de avance para encaminar el proceso revolucionario en Venezuela (“Ni una gota de petróleo para el imperialismo”, “No al Grupo de Amigos”, “Fuera Gaviria y la OEA del País”, “No a la intromisión norteamericana en Iraq y Venezuela”). 4) Pero lo más importante en este contexto fueron algunos discursos en la tarima que pedían el pronunciamiento de Chávez y gobierno Venezolano contra la guerra de Iraq, el cual hasta ahora no se ha producido. Asimismo le pidieron a la Asamblea Nacional un pronunciamiento contra la política de Bush y la invasión a Iraq. 5) Adicionalmente, es un hecho notorio que los organizadores solo permitieron que los oradores en la tarima fueran representantes de organizaciones populares, estudiantiles y movimientos de izquierda. No dejaron que los pocos representantes del gobierno o el MVR que presentes hablaran desde la tarima.
Pero más importante, aún es clarificar qué representa la Guerra contra Iraq y el despliegue militar sin precedente en el Oriente Medio. Se trata de la mayor escalada a nivel mundial para que Estados Unidos ejerza la hegemonía en la región y poner bajo su bota a los movimientos populares y los gobiernos del área. Incluyendo, la liquidación de la influencia en la región de países como Francia, Alemania y Rusia. La victoria de las pretensiones de Bush en Iraq representará un retroceso a nivel mundial y un fortalecimiento de los gobiernos burgueses contra los trabajadores latinoamericanos.
Para ver esta situación en Venezuela vale la pena citar las declaraciones del presidente de Cavidea, Rafael Alfonso, quien “considera que la convocatoria de la marcha en contra de la guerra en Iraq se inscribe en el contexto que actualmente afecta a Venezuela. Hay una idea fundamentalista de ir contra el capitalismo y la libre empresa. Asimismo Felipe Mújica el presidente del MAS (partido pasado completamente al lado de la burguesía) indicó que: “Ahora no se puede actuar neutralmente. Es posible desarrollar la idea de estar en contra de una solución bélica; sin embargo, eso no implica ubicarse al lado de los intereses que representa Saddam Hussein, porque ahora la confrontación tiene que ver con las amenazas expresadas con anterioridad por el terrorismo” (El Nacional, 15/02/03)
Los trabajadores y el pueblo de Venezuela debemos entender que estar en contra de la invasión a Iraq no es un problema de solidaridad, sino la misma defensa de una verdadera revolución que encaren los trabajadores y el pueblo en Venezuela. Quienes no estén a favor de pelear por la defensa del pueblo Iraquí claudica ante el imperialismo. Por esto debemos participar con rol protagónico en la derrota del imperialismo, y esta participación está en relación directa con la pelea por imponer un gobierno de los trabajadores en Venezuela. La ausencia de pronunciamiento del gobierno nacional y los partidos que lo apoyan muestran claramente que gobierno y partidos evitan salirse del marco definido por el imperialismo y no se oponen a su plan de agresión contra Iraq, ni siquiera en forma retórica, como lo hicieran en su oportunidad con la agresión contra Afganistán. Es patético que Chávez en la guerra contra Afganistán se haya pronunciado contra esta agresión y en el caso de Iraq ha mantenido un mutismo total.
Articulo leido aproximadamente 1593 veces
|